Las
sondas Vega |
La
idea surgió durante un cocktail entre soviéticos y franceses,
en 1977. Las sondas Vega serían destinadas apenas a estudiar
el planeta Venus. Pero, durante una charla, un científico francés
llamado Jacques Blamont comentó sobre el cometa Halley, que
pasaría cerca de la Tierra en 1986 y sugirió a los soviéticos
direccionar las sondas Vega para la exploración del cometa.
Los soviéticos tomaron el comentario en serio y crearon una
dupla de sondas para explorar el cometa. Fueron bautizadas Vega debido
a la unión de las dos primeras sílabas de Venus (Venera)
y Halley (Galley). Fueron lanzadas respectivamente el 15 y 20 de diciembre
de 1984. Llegarían a Venus en junio de 1985 para estudiar su
atmósfera y dejar instrumentos en su superficie. De la misma
forma que las Venera, estaban compuestas de dos partes, un orbiter
y un lander.
Las Vega llevaban experimentos hechos en Francia. Cada módulo
llevaba medidores de temperatura y presión, y era capaz de
hacer análisis del suelo venusino. Después de estudiar
Venus, fueron apuntadas para estudiar el cometa Halley, en marzo y
junio de 1986. Juntamente con las sondas Vega, la sonda europea Giotto
y la sonda japonesa Planet A también estudiarían al
cometa Halley.
Su instrumental estaba compuesto de cámaras fotográficas,
un espectrómetro, un sensor infrarrojo, magnetómetros
y sensores de plasma. Todos los instrumentos estaban instalados en
una plataforma perpendicular que podía ser girada en dos direcciones.
Los instrumentos de la sonda estaban protegidos por un escudo, para
evitar daños por micro meteoritos.
El lander de la Vega 2 aterrizó el 18 de junio de 1985, e hizo
análisis del suelo por 50 minutos. El lander de la Vega 1 llegó
al suelo venusino el 11 de junio del mismo año.
Cuando las sondas Vega se acercaron al cometa Halley, ellas viajaban
a 77,7 km/s. Vega 1 pasó a 100 mil kilómetros del cometa
el 06 de marzo de 1986. Vega 2 llegó más cerca, 3 mil
kilómetros el 15 de junio del mismo año.
Los balones
fueron la principal característica de la misión en Venus.
Cada Vega llevaba un balón revestido de teflón, que
fueron lanzados cuando el lander estaba a 50 kilómetros de
altitud. El techo de operación era a 54 kilómetros,
donde la temperatura era de apenas 32 grados. Sus instrumentos eran
de Rusia, Francia y los Estados Unidos. Funcionaron por 46 horas,
y viajó lo que sería un tercio de la vuelta al planeta.
|
| Vega:
detalle de la misión |
Un equipo de 20 radio observatorios de 10 países, como la Unión
Soviética, Estados Unidos, Francia, Sudáfrica y Brasil
participaron de la recepción de datos de los balones. La posición
del balón era obtenida con un error de 15 kilómetros.
Cada balón tenía 3,54 metros de diámetro, y una
góndola con 1,3 metros. El cable que unía el balón
a la góndola tenía 13 metros de largo. El peso total
era de 21 kilos, siendo 12 del balón, 2 del gas helio para
inflar, y 6,9 de los instrumentos.
La duración de la misión fue limitada por las baterías.
La velocidad de transmisión de datos era de apenas 2048 bits
por hora. La mayoría de los experimentos enviaba datos cada
75 segundos. La radiación era medida cada media hora, y registros
de relámpagos cada 10 minutos.
Estas fueron las últimas misiones enviadas a Venus por los
rusos. Del lado norteamericano, la sonda Magellan
lanzada en 1989 completaría el trabajo de las Venera, haciendo
un mapa detallado de todo el planeta, y ampliando el conocimiento
del planeta que había sido aprendido con los rusos. |
| |
|
| |
|
| San Pablo, Brasil, 03 de Octubre de 2004. |
|