La familia R-7 Zemiorka Louis
Gascon |
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4 de octubre de 1957,
22h 28mn 34s (hora de Moscú, es decir ya el 5 de
octubre, hora del cosmódromo): las llamas del cohete
que acaba de despegar del joven cosmódromo de Tyura-Tam,
todavía envuelven el pad de lanzamiento. Unos cuantos
minutos después, la Agencia TASS anuncia al mundo,
que la Unión Soviética ha puesto en órbita
el primer satélite artificial de la Tierra, el Sputnik
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odo se
conoce del satélite: su forma, su peso, su órbita y
con esos datos se puede calcular cuántos meses de vida tendrá.
Pero el cohete que lo ha puesto en órbita es secreto. Nada
sobre él. Los rumores más locos o absurdos comienzan
a correr, como el que afirmaba que se hacía despegar a los
cohetes rusos a la manera de esquiadores participando en un concurso
de salto... La verdad es otra, más simple...
En este año 1946, el tiempo de los pioneros del espacio ya
se ha terminado. Aquel 12 de diciembre de 1930 ya parece muy lejos.
Aquel día, el periódico "Moscú Noche"
publicó el anuncio siguiente: "todas las personas interesadas
por los problemas de comunicaciones interplanetarias pueden escribir
aquí: calle Zelenogradsky, n° 6, Avenida de Varsovia, Moscú
26". Este anuncio, publicado por Friedrich Tsander, recibió
150 respuestas. Así nació el Mos GIRD (Grupo de Estudios
de la Propulsión por Reacción de Moscú), prontamente
seguido por otros grupos de estudios en las principales ciudades de
la URSS.
En estos "grupos de estudio", como en el GDL (Laboratorio
de Dinámica de los Gases) se formarán los principales
especialistas de la cohetería soviética.
Fin de la Segunda Guerra Mundial. 280 de esos especialistas han viajado
a Alemania. Ahora ya han regresado, y es la hora de estudiar de cabo
a rabo el botín recogido allí, en particular los cohetes
V2. Uno de ellos, Serguei Korolev nombrado el 9 de agosto de 1946,
"Constructor Principal" del "producto n° 1",
es decir del cohete alemán, tendrá como cargo mejorarlo,
y construir después cohetes totalmente fabricados por la URSS.
Por su parte, otro "pionero", el célebre constructor
de motores Valentín Glushko estudia y pone en funcionamiento
los reactores del V2 de un impulso de 27 toneladas (los reactores
rusos antes de la Segunda Guerra apenas alcanzaban 300 kg). |
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Durante el mes de julio de 1947, se montan unas cuantas
V2 y una de ellas, el 18 de octubre, despega con éxito. Las
pruebas se realizan desde la base de Kaputsin Yar. Las primeras "copias"
de los V2 bautizadas R-1 (R de "Raketa", es decir Cohete),
son entregadas al Ejército Rojo a fines de 1950. Entusiasmado
por los trabajos de Korolev, el Consejo de Ministros de la URSS ordena
a Korolev, el 14 de abril de 1948, la preparación de las lanzaderas
que llevarán los nombres de R-2 y R-3, que tenían que
tener como alcance 600 y 1200 km respectivamente.
La R-2 es entregada al ejército durante el mes de noviembre
de 1951 y, en 1953, Korolev hace despegar la R-5, el último
modelo de la serie de las R, que acaba de terminar.
No tenemos que olvidar, que aquellos años, son los años
de "Guerra Fría". Para Estados Unidos, el enemigo
es la URSS comunista, y para esta última, el enemigo es el
líder del imperialismo occidental, Estados Unidos. Cada "bando",
estudia la mejor manera de defenderse del otro...
El trabajo de Korolev es, entonces, construir un cohete capaz de llevar
una carga nuclear encima de los Estados Unidos. Pero ninguno de los
cohetes R existentes es capaz de eso.
Resolver este problema, implicará que Korolev examine los aportes
de otro científico: Mikhail Tikhonravov. Éste nació
en la región de Vladimir en 1900, estudió en la célebre
Academia Aeronáutica Jukovski, y trabajó durante su
juventud en la planta del constructor de aviones Polikarpov. Participó,
durante los años 30 en los trabajos del Mos GIRD. Allí
conoció a Korolev. Antes de la Guerra Mundial, Tikhonravov,
estudiaba la estabilidad del vuelo de los célebres "Katiucha".
En 1946, este ingeniero estudia un cohete sonda de una etapa, capaz
de llevar, en vuelo suborbital hasta 200km de altitud, a dos hombres.
Este proyecto
(n° VR-190) nunca verá la luz del día.
A partir de 1947, Tikhonravov examina el problema de la velocidad
de los cohetes. Él y su equipo, escogiendo el proyecto de Tsiolkovski
de ensamblar "paquetes" de cohetes, demostrarán que
se puede sobrepasar la influencia de la atracción terrestre,
es decir ir más allá de donde quiere ir Korolev. |
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Cuando Tikhonravov presenta sus resultados a la Academia
de Artillería en julio de 1948, el informe se recibe con frialdad.
Su equipo se "derrite", y pronto sólo le quedará
(o mejor dicho, sólo le dejarán) un único ayudante,
Igor Yatsunski.
Tikhonravov continúa defendiendo sus ideas y sus cálculos.
En marzo de 1950, expone "Las posibilidades de poner un satélite
artificial en órbita, teniendo en cuenta nuestros conocimientos
actuales" y en 1953, Yatsunski aplicando la teoría de
su jefe, indica que con sólo tres cohetes R-3 ensamblados en
"paquetes" se puede "llevar un «cuerpo artificial»
fuera de la atmósfera de nuestro planeta". Mas aún,
durante los años 52/53, Tikhonravov informa a Korolev que ha
trabajado y resuelto problemas importantes como los de la navegación
durante el vuelo, la protección térmica al momento del
regreso de una nave, y también que ha estudiado diferentes
posibilidades de utilización de los satélites (ciencia,
economía, defensa).
Tikhonravov informa siempre a Korolev de los diferentes resultados
de sus estudios. El 16 de marzo de 1954, Tikhonravov, Keldysh (Academia
de Ciencias de la URSS) y Korolev estudian juntos el futuro del programa
"Sputnik". El 27 de marzo de 1954, Korolev hace la propuesta
a su jefe, el general Ustinov, de llevar a cabo el programa de construcción
y lanzamiento de un satélite artificial. |
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zemyorka
semiorka semyorka rocket |
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