Los proyectos espaciales tripulados
de RSC Energia Redacción
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Korolev RSC Energia ha
concebido y ofrecido para el debate “un nuevo programa
para el desarrollo de los vuelos espaciales tripulados rusos
en el periodo 2006-2030”. El programa es interesante
no sólo para los especialistas, sino también
para el público en general, ya que se proponen soluciones
conceptualmente nuevas, y de gran envergadura. |
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urante
una entrevista realizada a mediados del año 2006 por la revista
especializada News of Cosmonautics, el actual Presidente
de Korolev RSC Energia, el Diseñador General Nikolay Nikolayevich
Sevastiyanov, respondió sobre los principales aspectos de
este programa, sobre el estado del sistema de transporte espacial
reutilizable Clipper, y sobre las propuestas de desarrollo del segmento
ruso de la Estación Espacial Internacional (EEI, o ISS
por sus siglas en inglés). A continuación se extractan
los principales conceptos vertidos en la nota.
Nikolay Nikolayevich, cuéntenos, por favor, sobre
este nuevo programa espacial propuesto para Rusia por RSC Energia.
Las propuestas de este programa para el desarrollo de los vuelos
espaciales tripulados de Rusia, fueron preparadas por RSC Energia
a fines del año 2005, con la intención de determinar
técnica y económicamente las adecuadas líneas
de acción en esta área para los próximos 26
años. La Corporación tiene más de 45 años
de experiencia en la implementación de programas de vuelos
espaciales tripulados en cooperación con decenas y cientos
de empresas y organizaciones de la industria. Como contratista principal
para las actividades en este sector, la empresa es responsable de
la ejecución de los proyectos ya aprobados, y de la continuación
y evolución racional de los mismos. Esto nos ha estimulado
a elaborar y proponer un nuevo programa espacial tripulado, el cual
consta de cuatro fases: |
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Desarrollo
del sistema de transporte espacial Clipper, diseñado
para ser económicamente eficiente y reutilizable. |
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Industrialización
del espacio cercano a la Tierra sobre la base del desarrollo
del segmento ruso de la ISS. |
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Implementación
del programa lunar, el cual da inicio a la industrialización
de la Luna. |
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Implementación
de misiones de exploración humana de Marte. |
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Los recursos técnicos de cada fase del programa
se construyen usando los desarrollos -de investigación, tecnológicos
y de producción- ya existentes de las fases previas. El programa
pretende brindar una solución gradual y por etapas al problema
del dominio de las operaciones de industrialización e investigación
en el espacio cercano a la Tierra, con la subsiguiente transición
al programa de industrialización de la Luna y la implementación
de los vuelos a Marte. Comprendemos que ya ha llegado el momento en
el que se debería encarar, siguiendo los principios de la eficiencia
económica, la industrialización del espacio.
El programa formulado por RSC Energia fue considerado y aprobado el
14 de Febrero de 2006 en la sesión, llevada a cabo en RSC Energia,
del Consejo ampliado Científico y Técnico (CCyT). Entre
los participantes de esta reunión estaban los representantes
de Roskosmos, de la Academia Rusa de Ciencias (ARC), de las principales
empresas y organizaciones de la industria, y de los principales institutos
de educación superior del país. En los debates de la
sesión hablaron:
Los académicos de la ARC B. E. Chertok, O. M. Belotserkovsky,
G. I. Severin e I. V. Barmin; el Director de la División de
Programas Tripulados de Roskosmos A. B. Krasnov; el Director General
del Centro Espacial Progress Samara A. N. Kirilin; el Miembro Correspondiente
de la ARC I. B. Fedorov, Rector de la Universidad Técnica Estatal
de Moscú “Baumann”; el Miembro Correspondiente
de la ARC L. M. Zelenyy, Director del Instituto de Investigaciones
Espaciales; entre otros.
Los disertantes hicieron notar la urgencia de elaborar para Rusia
un programa de vuelos espaciales tripulados a largo plazo, y la necesidad
de aumentar los esfuerzos conjuntos para dar forma a este avanzado
programa, el cual debería avanzar partiendo de los siguientes
requisitos: viabilidad económica, perfil equilibrado y coordinación
con los programas de desarrollo de vehículos espaciales automáticos
y vectores de lanzamiento.
En la sesión del CCyT se propuso enviar documentación
sobre este programa a las autoridades estatales para su oportuna consideración.
El nuevo programa también se presentó en la conferencia
científica de la Academia Rusa de la Cosmonáutica “K.
E. Tsiolkovsky”, que tuvo lugar el 25 de Abril de 2006 en Roskosmos,
en ocasión del aniversario decimoquinto de la Academia.
En la actualidad el programa ha sido presentado para su actualización
y coordinación a Roskosmos, a la Academia Rusa de Ciencias
y a las principales empresas de la industria. |
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La primer parte del programa prevé el
desarrollo del sistema de transporte espacial reutilizable Clipper.
Al principio se propuso un diseño de “cuerpo sustentador”.
Se sabe también que Roskosmos está conduciendo un concurso
para la construcción de un vehículo espacial tripulado
reutilizable de nueva generación, en el cual participan la
corporación Korolev RSC Energia con el proyecto Clipper, así
como el Centro Espacial Khrunichev y NPO Molniya con sus respectivos
proyectos. En relación a esto, surge la siguiente pregunta:
¿El proyecto Clipper ha cambiado últimamente? ¿En
qué forma se lo ha presentado para concursar?
Sí, el proyecto cambió. A fines del 2005 lo rediseñamos
y mejoramos sustancialmente. ¿Por qué lo hicimos? Consideramos
al proyecto como a un sistema. Exactamente como a un sistema, el cual
debería jerarquizar a la sociedad y al país. Como punto
crucial determinamos qué inversiones insumidas por el proyecto
se deberían recuperar en el proceso de operar al sistema. Queremos
realizar un sistema de transporte espacial económicamente eficiente,
como el transporte aéreo -o marítimo-, el cual por muchísimo
tiempo ha funcionado exitosamente en el mercado.
Por eso, ante todo analizamos al proyecto desde un punto de vista
referido a sus características de consumo. Primero, el costo
de volar cosmonautas y cargas a bordo de la nave Clipper, en comparación
con este indicador de las actuales naves Soyuz y Progress, de acuerdo
a nuestros cálculos debería disminuir en más
de tres veces. Esto es un deber lograrlo, a los efectos de hacer disponible
a un círculo mayor de usuarios los servicios de lanzamiento
de cosmonautas y de cargas. Segundo, la Clipper debería ampliar
el círculo potencial de usuarios, a expensas de condiciones
más confortables de vuelo y aterrizaje. Esto también
es muy importante, ya que permite reducir considerablemente las exigencias
al estado de salud de las personas que desean volar al espacio.
Tercero, si decimos que el sistema tendría que ser auto-sustentable,
entonces obviamente en la nave no sólo deberían volar
los cosmonautas profesionales, sino también los amateurs. Los
amateurs viajarían al espacio para resolver sus problemas y,
naturalmente, pagarían por sus vuelos. Tales usuarios, a condición
de reducir el costo del vuelo y los requisitos de salud, serán
más numerosos que en la actualidad, cuando volamos en la cápsula
Soyuz. Hoy en ésta sólo es posible enviar al espacio
a “un” cosmonauta amateur, pero en la Clipper sería
posible enviar a cuatro, más dos cosmonautas profesionales
(es decir, en total una tripulación de seis personas).
Por esta razón abandonamos el concepto de “cuerpo sustentador”
a favor de un diseño con alas, el cual se presentó en
Roskosmos a la comisión que tiene a su cargo el concurso.
Usted ha mencionado a los cosmonautas amateurs. ¿A
quiénes usted se refiere en esta categoría?
A científicos, especialistas, quienes necesitan probar en
el espacio nuevas tecnologías o realizar experimentos y estudios,
y, finalmente, a los turistas. Esperamos que los cosmonautas amateurs
se entrenen para volar en la Clipper por no más de tres meses.
A consecuencia de esto, el círculo de nuestros clientes potenciales
se amplía considerablemente, pero a la misma vez el mercado
de servicios espaciales para vuelos espaciales tripulados también
lo hace.
¿Qué sectores aparecen ahora en este mercado espacial?
El primer sector lo componen los cosmonautas profesionales rusos,
los cuales vuelan por orden del gobierno para resolver problemas
gubernamentales. El segundo sector lo componen los astronautas extranjeros.
Este sector del mercado se encuentra en fase de desarrollo. Está
dividido en tres categorías. Primero, astronautas profesionales
provenientes de otras agencias espaciales nacionales. En segundo
término, como ya mencioné, científicos y especialistas
extranjeros de diversas áreas de la ciencia, la tecnología
y la industria, que representan a organizaciones y compañías
de investigación tanto estatales como privadas. Tercero,
los turistas. Este sector del mercado de servicios espaciales para
vuelos tripulados es real, pero prácticamente no desarrollado,
y tenemos la posibilidad de hacerlo.
La disminución en más de tres veces del costo de volar
y de transportar cargas, la reducción significativa del nivel
de exigencias al estado de salud de los candidatos y la reducción
del periodo de entrenamiento para el vuelo de un año a tres
meses, lograrían que el mercado de servicios espaciales para
vuelos tripulados se incremente de las actuales decenas de personas,
a varios centenares. Por eso, se sigue que tras una apropiada “promoción”
de este mercado, el sistema Clipper se convertiría no sólo
en auto-sustentable, sino que también produciría ingresos
adicionales.
También se debería mencionar que la construcción
de un sistema complejo como el Clipper prevé la ejecución
de actividades y pruebas asociadas con riesgos técnicos.
Así proponemos trabajar sobre el sistema Clipper en fases,
y esto está reflejado en nuestra propuesta enviada al concurso
conducido por Roskosmos.
Háblenos, por favor, de las distintas fases del proyecto
Clipper.
Inmediatamente se debería decir que, si se concreta el proyecto
Clipper, se aprovecharán al máximo los desarrollos
tecnológicos disponibles provenientes de las naves Soyuz,
Progress, Buran, así como del satélite de comunicaciones
Yamal.
El sistema Clipper debería ser integrado en forma orgánica
y no traumática al actual programa tripulado, a la infraestructura
espacial para el procesamiento y lanzamiento de la Soyuz/Progress,
y a la infraestructura de operación de la ISS. Esto en una
mano. En la otra, la construcción de la Clipper debería
hacer uso de las capacidades de producción existentes de
Korolev RSC Energia y sus subcontratistas. Sería un error
decir que para implementar este nuevo proyecto tenemos que construir
nuevas capacidades de producción, y que no necesitamos de
las antiguas. Esto es económicamente ineficiente.
Deberíamos usar al máximo la infraestructura de producción
ya existente. De modo que proponemos implementar el proyecto Clipper
en tres fases:
La primer fase implica una profunda actualización de la nave
Soyuz. Tenemos la intención de actualizar todos los sistemas
de a bordo, dejando sólo sin tocar a las estructuras de sus
módulos. En otras palabras, vamos a colocar en un viejo envase
un nuevo y moderno “relleno”. ¿Por qué
lo hacemos? Los sistemas de a bordo usados actualmente en la
Soyuz TMA fueron diseñados básicamente en los años
1960-70. Éstos son equipos muy antiguos y desactualizados,
los cuales sin embargo todavía tenemos que producir. Así
que nuestra presente tarea es actualizarlos y, en este caso, ejecutar
la centralización de los sistemas de a bordo de la nave.
Esta actualización/centralización nos permitirá
no sólo movernos a una base tecnológica moderna, sino
también reducir la cantidad de sistemas de a bordo.
Daré un ejemplo sencillo. En la actual Soyuz TMA, existen
en forma separada cinco sistemas de radio: enlace de comandos, telemetría,
control orbital, comunicación de voz y, televisión.
Cinco sistemas – éstos son sólo para el soporte
de comando/información del vuelo. ¿Qué son
cinco sistemas? Son cinco dispositivos de alimentación de
antena, cinco transmisores, cinco receptores, cinco amplificadores,
y etc. Sin embargo la tecnología digital de hoy en día
permite reunir a todo esto en sólo “un” sistema
universal. Eso es lo que significa centralización. Dicho
concepto es aplicable también a otros sistemas de a bordo.
De esta manera, al usar la centralización, reducimos y optimizamos
la cantidad de sistemas. La transición a una base tecnológica
moderna hará que el equipamiento sea más liviano y
de menor volumen. Todo esto en definitiva abaratará el costo
de la nave y posibilitará alguna reducción de su masa
total, lo cual, a su vez, permitirá incrementar la masa de
la carga transportada. En este caso, nos movemos a un nuevo nivel
de calidad, lo cual abre nuevas posibilidades.
También hay que hacer notar que la actualización de
la nave posibilitará la renovación del Complejo de
Control Terrestre (CCT), el cual hoy también es obsoleto.
En la actualidad, para su operación se destina una cantidad
significativa de fondos. Pero la actualización del CCT permitirá
que su operación sea más económica, a la vez
que ampliará sus capacidades.
Así, en la primer fase, obtenemos una Soyuz con un nuevo
nivel de calidad. ¿Qué nos aportará esto? Desarrollamos
modernos sistemas de a bordo, los probamos y los hacemos operativos
en la Soyuz, y luego los trasladamos a la Clipper.
Por otro lado, y esto es muy importante, la renovada Soyuz sería
capaz de volar no sólo a la ISS, sino también a la
Luna. Sería una nave universal. La principal diferencia entre
una nave lunar y una orbital, es el escudo térmico del módulo
de descenso. En la opción lunar este escudo es más
grueso (tendría una masa adicional de 300 kg), a fin de resistir
el paso por la atmósfera terrestre cuando se retorna desde
la Luna con la denominada segunda velocidad espacial. La Soyuz luego
de ser actualizada podría permanecer acoplada a la ISS hasta
360 días. Planeamos ponerla en operación hacia el
año 2010.
Además, en la segunda fase de desarrollo del sistema Clipper,
implementamos el proyecto Parom, un multifuncional “remolcador”
interorbital reutilizable, el cual debería reemplazar a los
vehículos de carga Progress usados en la actualidad.
Y por último, en la tercer fase de trabajo sobre este sistema,
emprendemos el desarrollo del vehículo tripulado reutilizable
Clipper, haciendo uso de los desarrollos y de los resultados de
las pruebas de vuelo sobre sistemas y estructuras, disponibles de
las primeras dos fases. |
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Klipper,
Kliper, Cliper, Parom, ISS |
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