Fotometría con Filtros
Francisco A. Violat Bordonau
Víctor Violat Martín |
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¿Qué
es la Colorimetría?: pues la parte de la Astrofísica
que se dedica al estudio del color propio de los cuerpos
celestes.
Conozcamos un poco más de este tema. |
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 |
 a
colorimetría se basa en el uso de la luz (radiación
electromagnética), que será filtrada por
medio de vidrios del color apropiado denominados filtros: con
ello conseguimos que llegue al detector (el ojo, una fotografía,
un fotómetro fotoeléctrico o una CCD) sólo
una porción del espectro electromagnético: precisamente
la parte que más nos interesa para nuestros estudios.
¿De qué color pueden ser los filtros?: pues de todos
los colores del espectro visual, desde el rojo extremo
(o infrarrojo, en aquellos detectores sensibles a esa radiación:
por ejemplo el chip de la SBIG ST-4) al violeta extremo
(o incluso el ultravioleta), pasando por todos los colores intermedios:
rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta.
¿Cómo son los filtros?: en principio no son más
que discos de material coloreado, usualmente
vidrio óptico (¡no sirve el vidrio de botella!),
rodeados de un anillo de metal con el diámetro
apropiado para ser insertados delante del ocular del telescopio
o, en trabajos fotométricos, delante del detector (fotómetro,
fotografía o CCD). Con ello lo que logramos es eliminar
(filtrar) parte de la luz recibida dejando sólo la que
nos interesa para nuestros propósitos. Existe otro tipo
de filtro que es el de gelatina, consistente en una fina lámina
de gelatina coloreada: son más delicados que los de vidrio
y cualquier roce los estropea.
¿Cómo se utilizan?, de modo simple: basta con insertarlos
en el portaocular delante del ocular (si observamos visualmente)
o en el lugar del mismo (si hacemos fotografía clásica
o con CCD) para que la luz nos quede modificada y nos sea de utilidad
ya para nuestros propósitos.
La colorimetría nos permite medir en qué longitud
de onda (color) brilla más un astro determinando, de modo
indirecto, su temperatura superficial y de ésta
el tipo espectral aproximado. Para hacer estas mediciones
de modo preciso se utilizan filtros cuyo pico máximo de
transmisión, y anchura de banda (medidas en nanómetros),
han sido determinados y definidos con toda exactitud según
unos ciertos autores: el primero de ellos fue presentado por H.
Johnson y W. Morgan en 1953, utiliza los filtros ultravioleta
(U, ultraviolet), azul (B, blue) y verde (V,
visual) por lo cual se suele conocer también con el nombre
UBV. Sus picos de mayor transmisión y anchura son:
|
 |
U |
B |
V |
pico (nm)
ancho (nm) |
360
70 |
440
100 |
550
90 |
|
| Algo más tarde
(1973), al mejorar la sensibilidad de los equipos astronómicos,
el sistema Jonhson- Morgan se extendió al rojo (R)
e infrarrojo (I), con lo cual los datos quedaron entonces
así: |
 |
U |
B |
V |
R |
I |
pico (nm)
ancho (nm) |
360
70 |
440
100 |
550
90 |
700
220 |
900
240 |
|
| Después aparece el
sistema Kron-Cousins ofrecido en el esquema anterior que utiliza los
mismos filtros pero que, con la mejora de los detectores al rojo e
infrarrojo, modifica los dos últimos quedando ahora el sistema
de este modo: |
 |
U |
B |
V |
R |
I |
| pico
(nm)
ancho (nm) |
360
70 |
440
100 |
550
90 |
650
100 |
800
150 |
|
también se suele llamar sistema UBVRI
según la abreviatura de los filtros que utiliza.
Más recientemente (1976) algunos observadores han comenzado
a trabajar con un tercer sistema definido por Thuan y Gunn que aparece
como una mejora o refinamiento del anterior, puesto que ahora se tienen
en cuenta las líneas espectrales producidas por luces parásitas
(sobre todo las del alumbrado urbano) que pueden afectar las observaciones
astronómicas durante los trabajos nocturnos; los nuevos filtros
son: |
 |
u |
v |
g |
r |
i |
pico (nm)
ancho (nm) |
353
40 |
398
40 |
493
70 |
655
90 |
820
130 |
|
| en donde u es el ultravioleta,
v el violeta, g el verde (green), r el rojo
e i para el infrarrojo.
Podemos ver en el esquema anterior que las curvas de transmisión
de cada filtro son diferentes, tanto en su anchura como en el porcentaje
de transmisión: el más "ancho" es el R
y el más "luminoso" el V, con una transmisión
del 74,41% en los 530 nm; se produce también un solapamiento
entre ellos, de modo que podemos cubrir fácilmente todo el
espectro visual entre los 360 y 1000 los nanómetros (3.600-10.000
Angstrom si empleamos
esta obsoleta unidad de medida).
¿Para qué podemos usarlos?, ¿cómo podemos
medir magnitudes o determinar colores?; el uso de estos filtros
no es muy difícil de entender. El primer uso al que podemos
destinarlos es en la captura de imágenes de un astro (como
Júpiter) en diferentes bandas o colores, por ejemplo
en banda visual (color verde): una imagen del planeta con filtro
V aparecerá con un aspecto distinto a la imagen tomada
con filtro B (en banda azul) o con filtro R (banda
roja), según el color propio de los detalles nubosos; esto
mismo es más notorio en los astros intensamente coloreados
como ocurre en Marte, en el cual un filtro naranja destaca los detalles
superficiales mientras que uno rojo oscurece fuertemente los azules
y verdes.
El segundo uso es determinar el brillo de un astro (p. ej. una estrella)
en diferentes colores: de este modo podemos medir el brillo de Aldebarán
(Alfa Tauri) con filtro vede y obtenemos que su magnitud es 0.85;
hacemos lo mismo en azul y resulta que su magnitud es 2.39. ¿Qué
quiere decir todo esto?: pues que Aldebarán brilla más
a través del filtro verde que del azul, pero cuando trabajamos
con el rojo notamos que brilla más que con el verde
y bastante más que con el azul. O lo que es lo mismo: la
lógica nos dice que el color de Aldabarán es más
bien rojizo que azulado...
El tercer uso, quizá el más interesante, no es más
que una derivación lógica del empleo anterior y es
determinar el índice de color, definiendo éste
como el resultado de restar el brillo del astro medido con un primer
filtro al determinado con un segundo filtro. De este modo lo que
hallamos es la zona espectral (o color) en la cual se registra
la emisión más alta de luz o, indirectamente, el
tipo espectral del astro dado que, dependiendo de la temperatura
superficial, el pico máximo de energía está
localizado en una zona u otra del espectro electromagnético
(ley de Wien).
Así si tenemos una estrella que a través del filtro
B es de magnitud 13.8ª, con el V medimos la 12.7ª
y con el R aparece con 12.0ª sus índices cromáticos
respectivos serán entonces estos:
B-V: +1.1 V-R: +0.7 B-R: +1.8
siendo, por tanto, un cuerpo rojizo dado que su brillo más
alto (12ª magnitud) se registra en la zona roja del espectro
y esto se pone de manifiesto de inmediato con el filtro R.
En ocasiones se determina también el índice de color
U-B habiendo utilizado en este caso un filtro ultravioleta
(U) y otro azul (B), cuya resta pone de manifiesto
inmediatamente si el astro es caliente, bastante caliente, templado
o frío.
En cualquier buen programa astronómico del mercado (p. ej.
SkyMap Pro) casi todas las estrellas de brillo mediano y
alto suelen traer los índices de color (medido en el sistema
Johnson) del siguiente modo: B-V, U-B e R-I;
a modo de ejemplo veamos los índices de color de algunas
conocidas estrellas brillantes junto con su tipo espectral, que
insertamos a modo de comparación: |
|
Nombre |
B-V |
U-B |
R-I |
Espectro |
Alfa Ori
Alfa Tau
Alfa Boo
Alfa Aur
Alfa CMa |
1.85
1.54
1.23
0.80
0.01 |
2.06
1.90
1.27
0.44
-0.05 |
1.28
0.94
0.65
0.44
-0.03 |
M2
K5III
K0
G5III
A0
|
|
Se ha determinado que las estrellas de
tipo A (blancas) tengan un índice de color 0.0: según
esto las estrellas más calientes (de tipo O y B) tendrán
índices negativos; cuanto más alto sea el índice
B-V más fría es la estrella y más avanzado (F,
G, K, M...) será su tipo espectral: lo mismo ocurre al utilizar
los índices U-B o el R-I. Si ordenamos estos índices
por longitud de onda creciente nos quedan entonces del siguiente modo: |
|
Nombre |
U-B |
B-V |
R-I |
Espectro |
Alfa Ori
Alfa Tau
Alfa Boo
Alfa Aur
Alfa CMa |
2.06
1.90
1.27
0.44
-0.05 |
1.85
1.54
1.23
0.80
0.01 |
1.28
0.94
0.65
0.44
-0.03 |
M2
K5III
K0
G5III
A0
|
|
Ahora se nota mejor la diferencia entre
filtros, siendo valores altos en la zona ultravioleta y azul en estrellas
frías (Alfa Ori y Alfa Tau, astros de baja temperatura superficial)
y bajos o negativos en estrellas calientes (Alfa Aur y Alfa CMa, de
alta temperatura superficial), ya que su máximo de radiación
se ha desplazado hacia la zona blanca y azul del espectro respectivamente
según el tipo espectral.
Lo usual es emplear este índice B-V para hacernos una idea
del color del astro: así en los
ejemplos anteriores las estrellas son roja (1.85), anaranjada (1.54),
amarilla (0.80) y blanca (0.01). Si los valores son intermedios los
colores también lo serán: de este modo un astro con
índice de color 0.85 será un poco más anaranjado
que el de 0.80 pero bastante más amarillo que el de 0.93.
Podemos saltar sin problema al mundo planetario (y también
a los asteroides e incluso los satélites planetarios) para
comprobar cuáles son los índices de color B-V: |
Nombre |
B-V |
Color |
| Mercurio
Venus
Marte
Júpiter
Saturno
Urano
Neptuno |
0,93
0,82
1,36
0,83
1,04
0,56
0,41 |
amarillo
blanco
anaranjado-rojizo
blanco-perlino
anaranjado
verdoso
azulado |
|
| siendo Marte el planeta
más rojizo (un poco más que Arcturo) seguido de Saturno
(anaranjado) y quedando Neptuno como el cuerpo más azulado.
¿Podemos determinar con una CCD la magnitud de cualquier
astro trabajando sin filtros?; en principio no pues la sensibilidad
del chip a la luz será dispar, siendo más alta en
una zona que en otra: así el chip de la SBIG ST-4
presenta una acusada sensibilidad al color rojo y naranja siendo
casi ciego al azul y violeta, mientras que el de la Starlight
MX5 presenta su máximo de sensibilidad en la zona verde
(ver gráfico inferior) mientras que lo es muy poco en la
zona roja e infrarroja. Comprobamos entonces que, dependiendo de
la cámara empleada y su sensibilidad espectral, el brillo
aparente de un mismo cuerpo va a ser distinto: un astro rojo aparecerá
más brillante con la ST-4 que con la MX5 mientras que uno
azulado aparecerá más brillante con la MX5 que con
la ST-4; esto ocurre cuando tomamos imágenes de la enana
roja Kuiper 90 con estas cámaras, pues siendo su índice
de color B-V nada menos que 1.6
aparece con brillo muy diferente según la CCD que utilicemos
para estudiarla.
Curiosamente
la curva de respuesta espectral de la MX5 (gráfico izquierda)
es bastante similar a la cubierta por los filtros B+V+R: ello no
empece el que, para hacer mediciones V, necesitemos utilizar siempre
el filtro V y nos alejemos de la tentación de hacerla sin
filtros (o sea, en luz integral). El chip empleado por estas cámaras
de la casa Starlight tiene su máximo de sensibilidad en la
zona verde del espectro (cerca de los 530 nm), como el ojo humano
durante el día o con iluminación fuerte.
Pero
todavía hay más: si nos fijamos bien vemos que el
uso de un filtro R (580-900 nm), el de uno V (480-620 nm) y el de
uno B (400-480 nm) están casi perfectamente en concordancia
con la respuesta espectral del chip; parece que ésta ha sido
diseñada por los ingenieros británicos para acomodar
estos tres filtros, pues la suma de las curvas de transmisión
de los tres, una al lado de la otra, es casi idéntica a la
sensibilidad del chip a lo largo de todo el espectro visual.
Para hacer fotometría de calidad adquirimos hace tiempo el
filtro verde V Jonhson (que pasó a
sustituir al Kodak Wratten nº 58 cuya anchura de
banda era 120 nanómetros y cubría el rango 490- 610
nm, con una transmisión de la luz del 24%), y es con este
filtro con el que hacemos ya todos nuestros trabajos astronómicos.
También disponemos del filtro Kodak Wratten nº
25 (rojo oscuro), cuya anchura es de 110 nm y cubre el rango 590-900
nm que equivale al R Johnson; al dejar pasar sólo
el 14% de la luz las exposiciones han de ampliarse en un factor
7.1 para obtener la misma luminosidad que al hacer fomas sin filtar.
El filtro B está cubierto con el Kodak Wratten
nº 80A (azul) cuya transmisión sube ya al 30% pero que
también nos sirve.
Una advertencia: aquellos usuarios de cámaras muy sensibles
al rojo e infrarrojo (como la ST-4) deben utilizar siempre,
instalado delante del chip, el filtro IR block en conjunción
con cualquier otro filtro (p. ej. el V); la misión de dicho
filtro es la de bloquear la luz infrarroja en el tramo 700- 1200
nm dejando que el otro filtro, sea el que sea, se vea libre de esta
luz parásita. En las cámaras sensibles el verde
(como la MX5) no es preciso este filtro, ya que la sensibilidad
del chip es inferior al 8-5% más allá de los 850 nm
y decrece suavemente hasta reducirse a 0 en los 1.000 nm.
Perfecto: supongamos que todo ha quedado entendido más o
menos bien (y si no es así, es mejor volver al párrafo
o cuestión dudosa y releerla hasta que lo esté). ¿Podemos
empezar a trabajar ya en serio?, ¿es factible tomar algunas
sencillas imágenes para ver los resultados?: a eso vamos.
Dado que este artículo se ha terminado a finales de Marzo
de 2003, con la constelación de Orión todavía
a tiro, no nos ha costado demasiado trabajo capturar la nebulosa
M42 tanto en luz integral (sin filtros) como con filtros B, V y
R.
Una aclaración: quienes no disponen de verdaderos filtros
fotométricos Johnson (bastante caros, todo hay que decirlo)
pueden no obstante hacer sus primeros pinitos; para ello ha de saber
que los filtros fotográficos Wratten de la casa Kodak
sirven, en principio, para el mismo caso: podemos emplear los siguientes
filtros, sabiendo que el máximo de su ventana de transmisión
es la siguiente:
B: Wratten 47 (440 nm), Wratten 44 (490 nm)
V: Wratten 40 (510 nm), Wratten 55 (520 nm)
aunque permiten el paso de la luz roja, por lo cual no serían
útiles en chips sensibles a esta luz salvo usando uno que
bloquease el paso de la luz roja e infrarroja adecuadamente.
Hemos de recordar que la nebulosa de Orión es un criadero
de estrellas situado a unos 1600 añosluz, que contiene
una gran masa de gas (hidrógeno y oxígeno sobre todo),
de polvo y que, además, posee varias docenas de estrellas
recién nacidas (y, por tanto, bastante frías: emisoras
de luz infrarroja y roja): es un lugar ideal para comprobar el uso
de los filtros de color. Sin embargo en el seno de la nebulosa podemos
observar, resplandecientes blancas o azules, docenas de estrellas
calientes de los tipos espectrales O y B de gran masa: por
ejemplo las componentes del Trapecio (Theta1) o la llamada Theta2,
destacada al SE del mismo.
El color propio de la nebulosa depende de la luz que emiten los
gases ionizados que la forman, los cuales brillan principalmente
en dos líneas espectrales: la verdosa del oxígeno
(OIII en los 500 nm) y la rojiza del hidrógeno (H alfa cerca
de los 650 nm); sin embargo con menor intensidad se emite también
luz azulada del OII y del hidrógeno (H gamma), verdosa del
hidrógeno (Hß) y el OIII e incluso rojiza del nitrógeno
(NII) en las inmediaciones de los 650 nm.
Cuando capturamos la zona del Trapecio con reductor de focal f/6.3
(la focal queda acortada a 1.260 mm) el campo aparente es algo mayor;
con filtro B y 25 s de exposición las estrellas integrantes
del mismo, calientes, aparecen brillantes mientras que el fondo
celeste (rojizo por el hidrógeno ionizado) es muy débil:
no obstante como la nebulosa también emite luz verdosa debido
al oxígeno ionizado, ésta no deja de verse y sigue
estando presente. Sin embargo con el uso del filtro R la nebulosa
es visible (ahora por su luz rojiza) mientras
aparecen las más débiles estrellas frías rojizas:
notamos que basta una exposición algo más
breve para que las estrellas rojizas aparezcan claramente visibles
en la toma, además de apreciarse nítidamente detalles
internos en la nebulosidad que se notaba algo amorfa e indistinta
en luz azul. |
|
Cuando observamos la imagen azul detenidamente notamos
que aparecen pocas estrellas en la zona, destacando sólo los
astros más calientes O y B mientras que detrás, débiles,
aparecen tímidamente algunas estrellitas que parecen muy distantes.
Esa misma zona capturada con el filtro rojo es notablemente diferente:
siguen apareciendo brillantes las estrellas calientes pero, a la vez,
las estrellitas que antes se veían tímidamente han cobrado
brillo y son fácilmente individualizables una a una. Con respecto
a la nebulosa en sí, la "barra" inclinada que aparece
justo al este del trapecio (o al oeste de Theta2) es de color rojizo:
lógico es que sea más nítida con luz roja que
azul.
El resto de la nebulosa, que llena prácticamente toda la
imagen, es de notorio color verdoso:
por ello aparece tanto en luz azulada como rojiza, al ser su color
la suma conjunta de los dos colores (rojizo del hidrógeno y
azulado del oxígeno); sin embargo ciertos detalles concretos
se distinguen mejor con un filtro u otro, según la tonalidad
dominante de la misma. |
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Foto 3: superponiendo
una foto en luz azul con otra en luz roja, y desplazando
levemente las imágenes, se pone de manifiesto el
color propio de los astros que son o bien rojos (R) o bien
azules (B). |
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Al superponer la imagen B a la R y desplazarlas un
poquito para poder comparar el aspecto de las estrellas (sobre estas
líneas) se aprecian claramente las diferencias: así
vemos que la variable LL (como AK) brilla más
con filtro R que B debido a su tipo espectral (K4IV) mientras que
su compañera KS brilla más con el B que con el
R. Esto mismo ocurre en la variable V361, más brillante
en filtro B que R debido a su tipo espectral caliente (B5V); el resto
de las estrellas variables, todas del tipo IN (Irregular Nebular)
aparecen más brillantes con el filtro R que con el B.
Encima de la estrella Theta2 aparece, en las imágenes
profesionales en color, un glóbulo nebuloso de fuerte color
rojizo: en nuestras fotos, como era de esperar, se destaca más
en la fotografía con filtro R que en la tomada con el B; exactamente
lo mismo ocurre con una estrellita situada al NE de Theta1,
envuelta en nebulosidad rojiza y que sólo aparece
bastante más notoria al trabajar con el filtro rojo...
¿Y qué ocurre si sumamos ambas imágenes,
una negativa y otra positiva?: pues que los detalles de color dispar
(rojo en este caso) aparecen blancos: es el caso de la "barra"
antes citada, de fuerte color rojizo, que aparece muy destacada sobre
el fondo verdoso de la nebulosa. La turbulencia notoria de la imagen
azul (los astros aparecen movidos), el que
las dos imágenes se hayan tomado con tiempos dispares y la
propia naturaleza del chip impiden que los astros se anulen completamente:
no obstante las estrellas más calientes (azules) aparecen notoriamente
negras (p. ej. KS, Theta2 o V361) poniendo
en evidencia al resto de cuerpos que son fuertemente rojizos. Si nos
fijamos bien encima de Theta2 aparece una mancha blanca: no
es más que un glóbulo rojizo muy visible en la imagen
roja; no obstante, por toda la fotografía aparecen estrellitas
blancas que son astros de luz rojiza tal como el que está situado
bajo las variables MR, LQ o la propia TU. Sin
embargo el objeto más blanco (más rojo en realidad)
es la estrella situada inmediatamente al norte del Trapecio, muy evidente
en luz roja y señalada con una flecha (y la letra R) en la
foto 3. |
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Foto 4: sumando una
foto positiva y otra negativa, de diferentes
colores, aparecen blancos los astros rojos y negros los
azules; obsérvese la barra rojiza junto a Theta2. |
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La nebulosa (que es verdosa), por su parte, muestra
zonas oscuras (verdosas) menos intensas y algunas que casi se ha
vuelto grises, al anularse la luz roja, verde y la azul dispersa
en ella; aunque el sector más destacado es sin duda la "barra"
que aparece blanca
al ser de un intenso color rojizo.
¿Podríamos determinar tipos espectrales?: sí,
aunque de modo aproximado; si medimos la magnitud de una estrella
con el filtro B, la medimos con el V y luego restamos la B a la
V obtenemos el índice de color B-V, muy empleado en
Astrofísica y ya citado párrafos atrás. Utilizando
un buen catálogo estelar que contenga miles de índices
de color (por ejemplo el bien conocido Sky Catalogue) podemos
saber, por comparación con los índices de estrellas
que ahí aparecen, cuál es el tipo espectral aproximado
de un astro. De este modo si el índice fuese 0.9 el tipo
espectral puede estar situado entre el G4 y el G9 con bastante aproximación,
necesitando disponer de dos decimales para afinar todavía
más (p. ej G5 si fuese 0.93).
En fin, como podemos ver estamos en disposición de realizar
trabajos bastante serios con medios sencillos y divertidos pues,
no lo olvidemos, todo esto se está haciendo sólo con
dos/tres filtros de color, algunos conocimientos físicos
y un poco de imaginación... |
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BIBLIOGRAFÍA |
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L.
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 |
RECURSOS
EN INTERNET |
http://www.astro-digital.com/5/fotometria.html
http://www.astrogea.org/VARIABLE/promocion.htm
http://fisica.usac.edu.gt/public/tesis_lic/eduardo_e/node30.html
http://condor.cida.ve/~briceno/cursos/astrof_observ/clase3/cnegro.html
http://www.astro.puc.cl/~linfante/fia1010_1_02/tareas/tarea_05/
http://docs.kde.org/es/HEAD/kdeedu/kstars/ai-colorandtemp.html
http://www.institutocopernico.org/cic/cic13.htm
http://www.dfuls.cl/~cen/centauri/curso/clase4.html
http://www.britastro.org/vss/gs-cofp1.html
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Sobre
los Autores |
Francisco A. Violat Bordonau, (40 años) de
Cáceres, España, es un destacado astrónomo
especializado en Astronomía Planetaria y en observaciones
CCD. Desempeña sus actividades en el Observatorio Astronómico
de Cáceres, en el Departamento de Fotometría
CCD.
Es autor de innumerables notas aparecidas en prestigiosos
medios especializados, como "Tribuna de Astronomía",
"Astronomía, Astrofotografía y Astronáutica"
o "Universo".
Su joven hijo, Víctor Violat Martín,
pese a su corta edad -11 años- desde hace ya varios
años viene recorriendo los caminos de los astros...
En la imagen vemos a los autores del artículo (con
unos años menos), delante de Titán, un telescopio
de 254 mm de abertura con el cual se han efectuado detallados
estudios lunares.
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© Copyright 2003 Francisco A. Violat Bordonau
- Todos los derechos reservados.
Asociación de Variabilistas de España
Asesores Astronómicos Cacereños
Cáceres, España, 09 de Noviembre de 2003. |
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