Biografías: Vladimir N. Chelomei (1914-1984)
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ladimir Nikolayevich Chelomei nació el 30 de Junio de 1914
en la pequeña ciudad ucraniana de Sedlets, en el seno de una
familia de maestros. A los tres meses de edad, y debido al inicio
de la primera Guerra Mundial, la familia Chelomei se trasladó
a Paltava. En esta ciudad, Chelomei fue influenciado por algunos vecinos
intelectuales
-principalmente por Sofía Nikolayeva Danilevskaya, quien era
la hija de Gogol y la nieta de Pushkin. Cuando Vladimir tenía
12 años de edad, la familia Chelomei se trasladó a Kiev.
Allí él estudió mecánica de autos en una
escuela técnica.
En 1932 Chelomei fue admitido en el Politécnico de Kiev (que
más tarde se convertiría en el Instituto de Aviación
de Kiev), la misma institución a la que Korolev había
asistido ocho años antes. Chelomei era un prodigio, un estudiante
verdaderamente brillante. Los profesores observaron que a diferencia
de Korolev, una persona hiperactiva y apasionada de los aviones, Chelomei
era tranquilo y analítico. A la edad de 22 años, Chelomei
publicó su primer libro, Vector Analysis. A los 24 años,
ya había publicado 14 trabajos.
En 1937 Chelomei se graduó del Politécnico con "honores",
y en 1939 obtuvo el grado de "Kandidat", el primer título
universitario de postgrado en el sistema educativo de la URSS. En
1940 recibió una de las 50 Becas Stalin que el gobierno soviético
ponía a disposición anualmente. En 1941 se unió
al Partido Comunista y fue nombrado Jefe del Grupo de Motores a Reacción
en el Instituto Central Baranov de Propulsión de Aviones (TsIAM)
de Moscú.
En 1942 Chelomei inventó independientemente el pulsorreactor.
Con el apoyo del Ministro de Aviación Volikov, Chelomei formó
un pequeño grupo de investigación para desarrollar esta
tecnología. El grupo de Chelomei pudo construir un prototipo
de pulsorreactor, y aunque éste era extremadamente ruidoso,
su rendimiento resultó ser francamente decepcionante.
El 14 de Junio de 1944, Chelomei fue llamado al Kremlin por Malenkov
-quien era un Adjunto de Stalin responsable de la industria aeronáutica-,
para que observara los restos de un V-1 facilitado por Gran Bretaña.
El Mariscal de Aviación Novikov fue deslumbrado por el ingeniero,
al cual se le encomendó entonces la tarea de duplicar para
la Unión Soviética el V-1. En Septiembre u Octubre de
1944 (según las fuentes), Chelomei fue nombrado Diseñador
Jefe de la Planta de Aviación N° 51 u OKB-51, instalación
que había pertenecido al bureau Polikarpov.
A fines de 1944, Chelomei había podido duplicar el pulsorreactor
del V-1, y en la primavera (boreal) de 1945 ya estaba realizando los
primeros ensayos del misil 10Kh. El motor pulsorreactor fue exhibido
en la Feria Aérea de Tushino de 1947, montado sobre un caza
Lavochkin La-11. Mientras tanto continuaba el desarrollo del 10Kh,
con prototipos lanzados tanto desde rampas como desde el aire (empleando
al avión Petlyakov Pe-8) en el centro de pruebas de Dzhizkaz,
Uzbekistán. Es interesante destacar que todo este trabajo fue
realizado sin la participación de expertos alemanes, a diferencia
del trabajo que Korolev y Glushko realizaban sobre el V-2.
En forma paralela a su actuación profesional, Chelomei continuó
con sus actividades académicas. En 1951 Chelomei obtuvo su
doctorado en la Universidad Técnica Estatal Bauman de Moscú
(MVTU). En 1952 comienza a trabajar como profesor en esta institución,
donde además se especializa en dinámica de máquinas,
teoría de las oscilaciones, estabilidad dinámica de
cuerpos elásticos, y teoría de servomecanismos. En 1962
es nombrado Académico en la Academia de Ciencias de la URSS,
Departamento de Mecánica.
En 1953 Chelomei perdió el control sobre su grupo debido a
varias intrigas políticas: el Ministro Jefe Mikoyan quería
que el bureau MIG de su hermano centralizara el desarrollo de los
misiles crucero soviéticos, y el Jefe de la Policía
Secreta Beria quería que su hijo diseñara los correspondientes
sistemas de guía. Así, en Febrero de 1953, unas pocas
semanas antes de su muerte, Joseph Stalin firmó un decreto
por medio del cual se ordenaba transferir el OKB-51 al OKB-155 ("MIG")
encabezado por M. I. Gurevich.
En 1955, luego de las muertes de Stalin y Beria (acaecidas en 1953),
Chelomei fue renombrado por Malenkov. El grupo de Chelomei fue redesignado
como OKB-52, comenzando a operar en una fábrica de reparación
de máquinas agrícolas en el barrio de Reutov, a pocos
kilómetros al sudeste del Kremlin. A esta altura Chelomei había
concebido un fantástico nuevo esquema: misiles antibuque con
alas propulsados por motores a reacción, los cuales podrían
ser lanzados desde submarinos o pequeñas embarcaciones. El
nuevo liderazgo soviético consideraba a esto como un medio
revolucionario para contrarrestar a la poderosa Armada norteamericana.
Durante la década de 1950, y a principios de los '60, el bureau
de Chelomei diseñó una variedad de misiles crucero supersónicos,
los cuales fueron aceptados para entrar en servicio en la Armada soviética.
Estos misiles podían ser lanzados desde submarinos (lanzamientos
desde superficie solamente), buques de guerra, e instalaciones costeras,
y tenían la capacidad de atacar a blancos marítimos
y terrestres con cargas convencionales o nucleares. En estos años
entraron en producción el P-5 (designación OTAN SS-N-3c,
misil basado en submarino para ataque nuclear de blancos terrestres),
el P-6 y P-35 (SS-N-3a y SS-N-3b respectivamente, misiles antibuque
guiados por radar), los cuales estuvieron en servicio aun en la década
de los '90. A fines de los '50 Chelomei también inició
el desarrollo del misil Ametist (designación OTAN SS-N-7),
un misil antibuque basado en submarinos, el cual empleaba combustible
sólido y que se convirtió en el primer misil crucero
soviético capaz de ser lanzado bajo el agua. El Ametist fue
aceptado por la armada y entró en servicio a fines de la década
de 1960 en los submarinos nucleares del tipo Project 670 (designación
OTAN "Charlie I"). |
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Pero el interés de Chelomei no sólo se
limitaba al desarrollo de misiles crucero. Era evidente que para batir
blancos fijos estratégicos, los misiles balísticos,
para los cuales el enemigo no podría desarrollar sistemas defensivos
por décadas, sería el sistema de armas a priorizar,
dejando en segundo plano a los misiles crucero. Además, la
tecnología de misiles balísticos intercontinentales
podría ser usada para la exploración y colonización
del espacio. A fines de los '50, Chelomei estaba "ansioso"
por ingresar al mundo mucho más excitante del vuelo espacial.
Cuando el misil R-7 de Korolev experimentó una larga serie
de fallas de lanzamiento en el verano (boreal) de 1957, Chelomei no
perdió tiempo en criticarlo, y en ofrecerse a sí mismo
para hacerse cargo del desarrollo del mismo... . Pero el evento clave
en la carrera de Chelomei, fue una reunión que éste
tuvo con Khrushchev a principios de 1958, y que derivó en la
contratación del hijo de Nikita Khrushchev, Sergei, el 18 de
Marzo de 1958. Este hecho le dio a Chelomei un acceso inmediato a
los niveles más altos del poder soviético. Las innovadoras
ideas de Chelomei, como la estandarización y producción
en masa de misiles crucero, misiles balísticos, y naves espaciales
estaban en completo acuerdo con los planes de Khrushchev de reducir
el gasto militar por medio del uso de revolucionarias nuevas tecnologías.
Con el apoyo de Khrushchev el bureau de Chelomei creció rápidamente
mediante la anexión de otras oficinas de diseño y factorías
disueltas por la reestructuración de defensa. Las oficinas
de diseño aeronáutico Myasischev, Lavochkin, y Tsybin
fueron absorbidas por el OKB-52 de Chelomei. Pero la principal adquisición
fue la factoría Khrunichev, que había estado trabajando
con anterioridad en los bombarderos pesados de Myasischev y en el
misil de crucero Buran, y poseía los niveles más altos
de especialización metalúrgica en la construcción
de aeronaves de la Unión Soviética.
Este rápido ascenso naturalmente le creó feroces oponentes.
Boris Chertok menciona que por aquella época en el mundillo
aeroespacial ruso circulaba un "chiste secreto":
¿Te has enterado? Están cerrando el Teatro Bolshoi...
¿Cómo es eso?
Lo están transformando en un prostíbulo para el OKB
Chelomei.
Los novedosos misiles de Chelomei podían ser almacenados por
largos períodos de tiempo, en cápsulas ambientalmente
controladas, a bordo de los buques de guerra soviéticos. Chelomei
creía que esta tecnología podía ser aplicada
tanto a los misiles balísticos como a artefactos espaciales.
Así propuso usar esta tecnología de "encapsulamiento"
en el ICBM ligero UR-100, la respuesta soviética al misil norteamericano
Minuteman. El UR-100 se construyó en vastas cantidades, unas
1 000 unidades en sus distintas versiones. Estaba contenido en una
unidad sellada, pudiendo permanecer almacenado, cargado con combustible,
por un período de diez años. El UR-100 podía
ser disparado en cualquier momento, con sólo un aviso de lanzamiento
de tres minutos.
Aproximadamente a finales de la década de 1950, Chelomei idea
un concepto de nave espacial modular denominada "Kosmoplan",
configurable según los requerimientos. Estas naves incluirían
los siguientes elementos: módulos de maniobra de alto rendimiento
equipados con motores a combustible líquido, unidades con motores
iónicos para cambios de órbita y vuelos interplanetarios,
módulos con reactores nucleares para aplicaciones espaciales
de alto consumo energético, y vehículos de reingreso
para el retorno a tierra de cargas con descensos en pistas convencionales. |
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De todos estos elementos, particularmente interesante
era el vehículo de reentrada. Éste tenía un escudo
térmico protector en forma aproximadamente cónica con
flaps de maniobra en la base dispuestos como pétalos (ver gráfico).
El vehículo era capaz de realizar extensas maniobras laterales
(+3 000 km) a velocidad hipersónica, así como reentradas
controladas a muy altas velocidades desde trayectorias planetarias
de retorno. Una configuración similar a ésta fue ensayada
por la Fuerza Aérea de los EEUU a fines de los '60, el Boost
Glide Re-entry Vehicle (¿vehículo basado tal vez
en información de inteligencia del diseño de Chelomei?).
El escudo externo encerraba una adaptación de los misiles cruceros
navales de Chelomei (!). Después de la reentrada, el escudo
cónico se separaría explosivamente a Mach 2. El misil
interno desplegaría entonces sus alas y la entrada de aire,
encendería su motor, y volaría hasta un campo aéreo
en territorio soviético para realizar un aterrizaje de precisión
guiado por radio.
Este diseño eliminaba los problemas -de muy difícil
solución- que habían encontrado en el mismo período
otros diseñadores jefes en sus diseños espaciales. Puesto
que el escudo térmico protector sería descartado, el
contenido no tenía que ser diseñado para manejar temperaturas
de equilibrio térmico de 400 grados o más. El mismo
vehículo también podría arrojar una carga mayor
en paracaídas, o una cabeza nuclear.
Las naves del tipo Kosmoplan tenían que ser lanzadas con la
familia igualmente modular de lanzadores universales "UR",
capaces de lanzar tanto ICBMs como naves espaciales. Chelomei propuso
diversas variantes del Kosmoplan para realizar estudios de la alta
atmósfera terrestre, comunicaciones de TV, meteorología,
reconocimiento fotográfico militar, reconocimiento naval, e
intercepción y destrucción de satélites enemigos.
Las versiones civiles del Kosmoplan se emplearían para la exploración
planetaria y del espacio próximo a la Tierra. Los mismos principios
modulares, pero con vehículos de reingreso de mayor tamaño
se usarían en los denominados "Raketoplans", que
eran interceptores tripulados. Se usaría al vector UR-200 para
lanzar a los Kosmoplans. El vector UR-500 estaría formado a
su vez por varias de estas unidades UR-200, y se destinaría
al lanzamiento de cargas mayores (versiones Kosmoplan/Raketoplan para
misiones tripuladas, lunares y planetarias). |
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