Biografías: Mstislav V. Keldysh (1911-1978)
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Mstislav Vsevolodovich
Keldysh
Prominente figura de la ciencia rusa. Gracias a su
enorme talento intelectual y capacidad de gestión,
desempeñó un papel clave durante buena
parte del Siglo XX en los desarrollos científico-tecnológicos
de la antigua URSS. Fue presidente por catorce años
de la Academia de Ciencias de la URSS y fundador del
Instituto de Matemática Aplicada de Moscú,
el cual desde sus inicios ha estado involucrado principalmente
en proyectos de índole nuclear y espacial. |
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stislav Vsevolodovich
Keldysh nació el 10 de Febrero de 1911 en Riga, Letonia, en
el seno de una familia de profesores proveniente de la nobleza. Su
abuelo paterno, Mikhail F. Keldysh, había realizado estudios
teológicos, pero luego eligió el camino de la medicina,
desempeñándose en el ejército y retirándose
del mismo con el rango de General. Su abuelo materno, Alexander N.
Skvortsov, era un héroe de la Guerra del Cáucaso, que
había alcanzado el rango de General de Infantería. Por
su parte el padre de Mstislav, Vsevolod M. Keldysh (1878-1965), distinguido
ingeniero civil y profesor, fue uno de los autores del proyecto del
hermoso Metro de Moscú.
M. V. Keldysh nunca trató de ocultar el hecho de que su familia
provenía de la nobleza rusa. En la década de 1930 y
en años posteriores, tal origen difícilmente podía
considerarse una ventaja. Las represiones de fines de esa década
también fueron padecidas por la familia Keldysh: tan sólo
a modo de ejemplo, el hermano de Mstislav, Mikhail, un historiador
que se había especializado en la Alemania medieval, fue arrestado
en 1936 y ejecutado al año siguiente acusado de ser “espía
alemán”. Así que el comienzo del curso de su vida
no prometía para nada continuar de una forma excepcional.
Al graduarse en el departamento de Física y Matemáticas
de la Universidad Estatal de Moscú, el 24 de Julio de 1931,
se lo designó para trabajar en el afamado Instituto Central
de AeroHidrodinámica (en ruso TsAGI), donde fue ampliamente
recomendado a la dirección por su profesor -y posteriormente
colega- M. A. Lavrentyev, el cual era uno de los investigadores jefe
del Grupo de Teoría General del TsAGI.
En 1933, sus primeros trabajos ya habían capturado la atención
de un famoso científico de TsAGI, S. A. Chaplygin el cual se
desempeñaba como supervisor científico. Estos trabajos
eran científicamente valiosos no sólo porque proporcionaban
soluciones a problemas de interés sino también porque
daban nacimiento a nuevos enfoques en el empleo de métodos
matemáticos para la resolución de problemas hidro-aerodinámicos,
lo cual era de gran importancia. Para la aviación de la década
de 1930, uno de estos problemas era el llamado efecto “flutter”
(o vibración autoexitada), el cual aparecía inesperadamente
cuando una aeronave incrementaba su velocidad. Chaplygin, que había
descubierto el talento secreto de Keldysh para la ingeniería,
su alto sentido de la responsabilidad fruto de su buena educación,
y su habilidad de trabajar tan duro como fuese necesario, asignó
al joven científico la tarea de encontrar una solución
e implementarla inmediatamente.
En todos los países desarrollados, la industria aeronáutica
se había tropezado con el efecto flutter, pero en la
URSS tal problema fue superado antes y en una variedad de aspectos
más amplia que en cualquier otro lugar, gracias a los trabajos
de Keldysh y sus colegas. Aun hoy puede resultar muy interesante releer
esos trabajos donde, a partir de complejos estudios matemáticos,
se llega sin embargo a conclusiones formuladas en una manera muy accesible,
al igual que las recomendaciones prácticas para evitar la aparición
de este efecto en aeronaves volando en un amplio rango de velocidades.
Desde ese momento, el efecto flutter dejó de ser una
barrera para el desarrollo de aeronaves cada vez más veloces,
de modo que al inicio de la Segunda Guerra Mundial (1941-1945) la
industria aeronáutica rusa se encontraba en este aspecto mejor
posicionada que la del enemigo. Por la realización de estos
trabajos, M. V. Keldysh (junto a Ye. P. Grossman) recibió en
1942 su primer Premio Stalin (Segunda Clase) y, un año más
tarde, obtuvo su primer Orden de la Bandera Roja del Trabajo.
Durante la guerra, Mstislav Vsevolodovich, director de uno de los
departamentos del TsAGI, trabajó en las plantas de producción
de aeronaves supervisando las construcciones antiflutter. En esos
años, la industria aeronáutica tuvo que enfrentar otro
problema, el cual surgió al pasar a una configuración
de tren de aterrizaje del tipo triciclo, con rueda frontal debajo
de la nariz. Este cambio fue forzado por el incremento de las velocidades
de despegue y aterrizaje de las aeronaves. Sin embargo, este nuevo
diseño provocaba algunos problemas: cuando el avión
alcanzaba cierta velocidad, aparecía una oscilación
autoexitada en la pata delantera del tren de aterrizaje, lo que ocasionaba
su ruptura. Este fenómeno oscilatorio fue llamado en inglés
“shimmy”. Haciendo uso de la experiencia ganada
durante la investigación del efecto flutter, y obviamente
de su tremenda capacidad para resolver problemas matemáticos
y de ingeniería, M. V. Keldysh en su trabajo titulado “Vibración
de la Rueda Delantera en un Tren de Aterrizaje de Tres Ruedas”
(1945), resuelve completamente el problema en forma teórica
y, como siempre, formula las recomendaciones prácticas de ingeniería
para eliminar de los diseños a este peligroso fenómeno.
Keldysh recibió su segundo Premio Stalin en 1946 por este trabajo,
el cual es considerado aun hoy por los especialistas simplemente como
"bello".
Pero retrocedamos un poco en el tiempo. A mediados de la década
de 1930, el académico
I. M. Vinogradov invitó a M. V. Keldysh a realizar estudios
doctorales en el Instituto de Matemáticas V. A. Steklov de
la Academia de Ciencias de la URSS (IMAC). En 1938 él defendió
aquí su tesis doctoral llamada “Variable Compleja y Representación
de Funciones Harmónicas por Series Polinomiales”. Los
especialistas lo consideraron como un “clásico”,
que vino a completar una gran cantidad de estudios realizados en una
importante rama de las matemáticas, a la vez que inauguró
una nueva. Al finalizar la guerra, M. V. Keldysh que permanecía
trabajando en el TsAGI, tuvo la posibilidad de volver a la actividad
científica en el IMAC, lugar donde en Abril de 1944 se había
establecido el Departamento de Mecánica. Keldysh dirigió
a este departamento hasta 1953. La dinámica de cohetes y la
mecánica celeste aplicada, eventualmente se convertirían
en las principales áreas de actividad del instituto. Pero de
esto hablaremos más abajo.
Es más fácil hablar de los trabajos de Keldysh referidos
a los efectos flutter y shimmy, que sobre sus trabajos
en matemáticas, realizados durante los mismos años.
La importancia que tuvieron estos trabajos para el desarrollo de las
matemáticas, para nada es menor que la que tuvieron los trabajos
citados anteriormente para la aviación. Es más, estos
últimos difícilmente se podrían haber realizado
sin profundas investigaciones en las correspondientes áreas
de las matemáticas. Aparentemente, el rápido desarrollo
de las matemáticas de aquellos años -que fue el resultado
de los trabajos de M. V. Keldysh sobre la teoría de aproximación,
el análisis funcional, y las ecuaciones diferenciales- fue
determinado por su habilidad de formular un problema de forma tal
que, manteniendo su esencia, le permitía resolverlo de la manera
lo más simple posible. Él poseía un completo
conocimiento de varias ramas de las matemáticas, y era capaz
de encontrar y deducir sorprendentes analogías, lo que le permitía
emplear efectivamente la existente estructura matemática, tanto
como crear una nueva. Se tiene que recalcar que los trabajos de Mstislav
Vsevolodovich que pueden parecer abstractos -como por ejemplo, la
teoría del operador autoadjunto concebida por él- surgieron
a partir del estudio de problemas concretos, como los mencionados
efectos flutter y shimmy.
Los trabajos de M. V. Keldysh sobre matemáticas y mecánica
escritos a mediados de la década de 1940 fueron reconocidos
de forma inmediata por colegas y científicos, y le sirvieron
para ganar una muy buena reputación en la comunidad científica.
En 1943, M. V. Keldysh fue elegido Miembro Correspondiente de la Academia
de Ciencias de la URSS, donde llegó a ser Miembro Pleno en
1946.
A pesar de la dura victoria obtenida en la Segunda Guerra Mundial,
la URSS sabía que tenía que renovar las energías.
No obstante la destrucción y la hambruna, el entusiasmo y la
confianza en el futuro hicieron posible que la sociedad soviética
enfocara su atención en la aparición de nuevos -y serios-
problemas. La confrontación surgida entre las potencias ganadoras,
y el recuerdo siempre presente de los sufrimientos padecidos durante
la guerra, instalaron en la conciencia de los ciudadanos soviéticos
la necesidad de reforzar la estructura defensiva del país.
En aquellos años, la creación del arma atómica
y el rearme con equipo misilístico eran sinónimos del
fortalecimiento del poder defensivo de la URSS. M. V. Keldysh, que
era reconocido por sus desarrollos teóricos y de ingeniería,
fue llamado a trabajar en ambos proyectos. Para el desarrollo del
ítem atómico, Keldysh creó y condujo al bureau
de cálculo correspondiente, el cual -junto con el Departamento
de Mecánica del IMAC- era parte del Departamento de Matemática
Aplicada (DMA) del IMAC, que él había organizado en
1953. Se pudo reunir a un exclusivo equipo de especialistas para que
trabajara aquí bajo su guía.
En 1946 abandonó el TsAGI, y fue designado director del Instituto
de Investigaciones sobre Reacción (en ruso NII-1) y con posterioridad
permaneció en esta institución hasta 1961 como su líder
científico; éste fue su segundo trabajo administrativo.
Desde la segunda mitad de los '40, M. V. Keldysh cambió sustancialmente
la naturaleza de sus actividades, dedicándose primordialmente
a la dirección científica. Encabeza grandes grupos científicos,
el NII-1 y el DMA del IMAC (renombrado en 1966 como Instituto de Matemática
Aplicada (IMA) de la Academia de Ciencias de la URSS), es presidente
de comités responsables, luego Miembro del Presidium y Vice-Presidente
de la Academia de Ciencias. Su trabajo creativo científico
personal, en todos esos años, quedó relegado a un segundo
plano. Un hecho que lamentaría profundamente, como bien Keldysh
reconocería en 1971 ante sus dirigidos del IMA, en un discurso
de respuesta ante las felicitaciones recibidas en ocasión de
su cumpleaños número sesenta.
Pero incluso las increíbles condiciones de trabajo bajo presión
de esos años, no hicieron que Keldysh se concentrara solamente
en la tarea de administración científica de la URSS,
sino que permaneció como un creativo director científico,
receptor de problemas, y autor de ideas y métodos para la solución
de los mismos. Como organizador, tomó decisiones guiado solamente
por el interés científico, y no por otros, como el político.
Sus antecedentes así lo prueban.
Cuando llega al NII-1, su trabajo se enfoca en problemas relacionados
con la creación de motores a reacción de gran potencia
para equipar a misiles crucero, además de realizar diversos
trabajos de ingeniería, vinculados con la dinámica de
gases supersónicos, transferencia de calor-masa, protección
térmica, etc. En 1959 el primer misil crucero del mundo había
superado las pruebas y demostrado mejores características que
el misil Navajo, el cual era desarrollado en los EEUU en la misma
época.
Estos trabajos en el NII-1 estaban estrechamente vinculados con los
desarrollos matemáticos iniciados y guiados por Keldysh en
el IMAC (en la División de Mecánica y el DMA). Investigaciones
verdaderamente pioneras sobre dinámica de cohetes y mecánica
celeste aplicada (mecánica del vuelo espacial) fueron efectuadas
allí en 1949-53, e influenciaron profundamente el desarrollo
de la tecnología de cohetes y espacial. Aquí en 1953
se llevaron a cabo los siguientes estudios preliminares: diseño
óptimo de cohetes de etapas múltiples; descenso balístico
desde órbita de un vehículo espacial, y la posibilidad
de usar tal vehículo para el retorno de cosmonautas; la posible
estabilización de naves espaciales por medio del campo gravitatorio
terrestre, y muchas otras ideas.
En 1954, M. V. Keldysh, S. P. Korolev, y M. K. Tikhomirov enviaron
una carta al Gobierno, sugiriendo la creación de un satélite
artificial terrestre. El 30 de Enero de 1956, Keldysh fue designado
presidente de una comisión especial de la Academia de Ciencias
para estudiar el tema.
El lanzamiento del primer satélite en 1957 significó
el inicio de la era de exploración espacial. Keldysh juega
entonces un papel clave en la URSS comenzando en el DMA del IMAC diversos
trabajos sobre seguimiento de satélites y predicción
de trayectorias, diseño de trayectorias interplanetarias óptimas
para el vuelo de naves espaciales automáticas con un mínimo
gasto de energía, entre otros. El descubrimiento de un esquema
de aceleración del vehículo espacial que implica primero
la inyección del mismo en una órbita de aparcamiento1,
y el uso del campo gravitatorio planetario para modificar trayectorias
(navegación espacial con “asistencia gravitacional”),
son ejemplos de soluciones alcanzadas que se pueden catalogar como
brillantes. Estas soluciones resultaron ser fundamentales para el
diseño de todos los subsiguientes vuelos. Ciertamente no hay
necesidad de enumerar todos los éxitos en el desarrollo del
espacio cercano y profundo, y la cosmonáutica tripulada. Esas
realizaciones rusas son mundialmente conocidas. M. V. Keldysh realizó
un fundamental aporte para la concreción de ellas, como teórico
de la cosmonáutica y como coordinador científico del
esfuerzo espacial nacional. |
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De izquierda a derecha:
S. P. Korolev, el cosmonauta #2 G. S. Titov y
M. V. Keldysh (1961).  |
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El 28 de Enero de 1960, por resolución del Gobierno,
M. V. Keldysh fue designado Presidente del Consejo Interdepartamental
Científico y Técnico para Estudios sobre el Espacio,
formado en la Academia de Ciencias con la misión de coordinar
el trabajo de investigación. Desde este puesto, Mstislav Vsevolodovich
fue capaz de implementar un programa de investigación equilibrado,
que garantizaba una combinación armónica de todos los
aspectos del desarrollo del espacio exterior. Los éxitos alcanzados
y el reconocimiento del mundo entero confirmaron su buena administración.
Por tal desempeño, en Mayo de 1961 M. V. Keldysh fue elegido
Presidente de la Academia de Ciencias, célebre institución
que dirigiría por 14 años.
Pero retrocedamos un poco en el tiempo, y volvamos al año 1946
para observar a Mstislav Vsevolodovich trabajando en la resolución
del problema atómico; aunque en realidad, su actividad difícilmente
podría ser dividida en partes independientes. “Poco tiempo
después de finalizada la guerra”, rememoraba el académico
I. M. Vinogradov, director del IMAC, “Yu. B. Khariton y otros
físicos me vinieron a visitar. Ellos buscaban un matemático
que pudiera realizar los trabajos de cálculo relacionados con
el tema atómico. Yo les dije que escogieran a Keldysh, el cual
podía abordar mejor que nadie cualquier problema matemático
complejo. Ellos eligieron a Keldysh”.
El dominio de la energía atómica en aquellos años
estaba asociado, en primer lugar, con el tema de la creación
del arma atómica. Los problemas que debían ser resueltos
por consiguiente eran de una complejidad sin precedentes, y la humanidad
nunca antes había tratado con tales cosas. Las dificultades
se agravaban aún más por el hecho de que era muy limitado
el conocimiento de la física de los fenómenos nucleares.
Por lo tanto la construcción de modelos fisicomatemáticos
y su posterior simulación a través de cálculos,
era una manera importante de conocer a estos fenómenos.
De todas maneras, la cantidad de cálculos necesarios que se
debían efectuar en la práctica era inaccesible para
los medios computacionales disponibles en aquella época; así
que se debían crear y dominar nuevos medios de computación:
las computadoras electrónicas. Esto era una cuestión
de estado, un asunto de importancia suprema para hallar una solución
al problema del dominio de la energía atómica. Aunque
M. V. Keldysh no estuvo ligado al desarrollo de las computadoras,
fue el primero en ordenar este tipo de equipo, y también el
primero en darles un uso intensivo. Para resolver los problemas relacionados
con el área atómica, el Instituto que él encabezaba
tuvo que inventar nuevos métodos de cálculo numérico
para su implementación en computadoras. Hay que mencionar que
el grupo de Keldysh usó las mismas computadoras para efectuar
los cálculos del sector espacial. Este trabajo masivo de desarrollo
de métodos de cálculo numérico para implementar
en computadoras, que por primera vez se realizaba, se convirtió
en la base de una nueva disciplina matemática, llamada hoy
“matemática aplicada computacional”.
La contribución sustancial hecha por Mstislav Vsevolodovich
a este titánico trabajo de resolución de los problemas
atómico y espacial consistió no sólo en guiar
a los correspondientes equipos de trabajo, sino también en
ser autor y desarrollador de nuevos métodos de cálculo
y algoritmos. Estos trabajos predestinaron la moderna evolución
de la matemática computacional en Rusia, incluyendo en primera
instancia los métodos numéricos para la resolución
de los problemas de la física matemática.
En reconocimiento a su esfuerzo para la resolución de problemas
relacionados con el área de defensa, en 1956 M. V. Keldysh
recibió el título de Héroe del Trabajo Socialista,
y al año siguiente fue galardonado con el Premio Lenin.
En 1961 M. V. Keldysh recibió su segundo título de Héroe
del Trabajo Socialista por su sobresaliente trabajo en el desarrollo
de la ingeniería de cohetes, y por la creación y lanzamiento
exitoso de la primera nave espacial tripulada del mundo “Vostok”. |
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La llegada de M. V. Keldysh a la presidencia de la
Academia de Ciencias, significó para la misma el comienzo de
una nueva etapa de profundos y sustanciales cambios. El cliché
“la Academia se ha transformado en el corazón de la ciencia
soviética” que por entonces con frecuencia se oía,
comenzó a tener más y más sentido. Gracias a
su inmensa autoridad científica y al profundo respeto que por
él sentían los científicos más capaces,
M. V. Keldysh pudo rodearse de un grupo de talentosas personas. Ellos
recurrieron a todos los medios a su disposición para impulsar
a la ciencia soviética: despojaron a numerosas e importantes
disciplinas científicas -como por ejemplo la biología-
de las “falsas doctrinas”, lograron evitar la interferencia
de la política y restauraron a la genética y la cibernética
como dominios científicos, y crearon las condiciones para el
desarrollo de nuevos campos científicos, tales como la biología
molecular, la electrónica cuántica, etc.
Los éxitos alcanzados por el país en la resolución
de problemas claves de ciencia y tecnología, mostraron a todos
que el desarrollo científico era la principal fuerza impulsora
del crecimiento de la comunidad, y que por lo tanto éste debía
ocupar un lugar preponderante en la vida de la misma. Keldysh en sus
facetas de Presidente de la Academia y de personaje público
conocido en toda la nación, contribuyó en extremo a
la realización de esta idea. Él puso particular atención
en definir las líneas principales de acción: “qué
es lo que tiene que ser apoyado, y qué es lo que tiene que
ser apoyado en menor medida”. El periodo en el que Keldysh ejerció
la presidencia, fue el del crecimiento más rápido de
la Academia de Ciencias, la cual se transformó como bien se
mencionó antes en el corazón de la ciencia del país.
En 1971 M. V. Keldysh recibió la tercera medalla de oro “Hoz
y Martillo” por servicios excepcionales al estado soviético
en el desarrollo de la ciencia y la ingeniería, profunda actividad
científica y social, y en conexión con su sexagésimo
aniversario.
A pesar de su alta posición en la estructura del poder, M.
V. Keldysh nunca fue un seguidor ciego de la línea partidaria.
Él siempre fue un patriota de su país en el mejor sentido
de esta palabra, un verdadero intelectual ruso. Se dedicó al
servicio de la ciencia con todo su corazón. Cuando una cruel
enfermedad le impidió seguir trabajando al ritmo habitual,
sintió que debía dejar el cargo de Presidente. Se retiró
en 1975, el día anterior a la celebración del aniversario
número 250 de la Academia. Muy probablemente, la enfermedad
que tuvo un rápido progreso y que lo condujo lamentablemente
a una muerte prematura, fue provocada no sólo por la pesada
carga laboral diaria, sino también por la profunda insatisfacción
que sentía en los últimos años por los proyectos
incumplidos2. Falleció el 24 de Junio de 1978, a
los 67 años, y sus restos fueron depositados en la muralla
del Kremlin, en la Plaza Roja.
El nombre de Mstislav Vsevolodovich Keldysh se ha inmortalizado en
los nombres de un buque de investigación, un asteroide del
Sistema Solar, un cráter lunar, y una plaza en Moscú.
También se pueden citar el Centro de Investigaciones M. V.
Keldysh (ex NII-1), y el Instituto Keldysh de Matemática Aplicada
(en donde existe un Museo dedicado a su persona), ambos en Moscú.
También existen numerosas placas recordatorias en los edificios
donde él vivió y trabajó. La Medalla de Oro M.
V. Keldysh instituida por la Academia de Ciencias de la URSS es entregada
por sobresalientes trabajos científicos sobre matemática
aplicada, e investigaciones teóricas y de ingeniería
relacionadas con el área espacial. |
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| Keldysh biography |
Fuente: Keldysh.ru
1 Órbita terrestre temporal en donde se estaciona
el artefacto espacial antes de enviarlo a una órbita final,
o al espacio en la dirección deseada.
2 Seguramente entre éstos estaría el malogrado
programa lunar soviético N1. |
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| Ciudad de Mendoza, Argentina, 28 de Noviembre de
2006. |
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