Para Noviembre de 1950 el prototipo de la MESM fue
terminado. En el informe técnico, el cual se mantiene hoy
en el Instituto de Electrodinámica de la AUC, se mencionaba
que, “las circunstancias determinaron límites de tiempo
muy estrictos”. Para acelerar el proyecto Lébedev no
dejó escapar oportunidad alguna de emplear componentes electrónicos
ya probados en otros aparatos. También implementó
algunas simplificaciones en el diseño de la máquina.
De todas maneras, las dificultades inesperadas siempre complicaban
el trabajo. Así, la computadora ya ensamblada, con sus numerosas
válvulas y fuentes de alimentación, calentaba tanto
la habitación donde se encontraba, que era real el peligro
de incendio. El equipo tuvo que interrumpir de nuevo el trabajo
y desmontar el techo para lograr una mejor refrigeración.
La fase de pruebas y ajuste –la más complicada y crítica
del trabajo– comenzó a fines de 1950.
En otro diario se puede leer: “El mismo Lébedev trabajaba
en la máquina por lo general hasta las 2 o 3 de la noche.
A menudo se olvidaba del tiempo y de comer... . Fumábamos
y comíamos por turnos, mientras que él sólo
bebía té muy fuerte. Dejábamos el trabajo muy
tarde; no deseábamos irnos antes que él. Los viajes
nocturnos a casa eran muy agotadores, por lo que finalmente trasladamos
a nuestras familias a Feofania”.
De todos modos, la vida allí no era un “exilio”;
ellos incluso construyeron, por propia iniciativa, varios campos
deportivos y regularmente organizaban caminatas al lago más
cercano a través de los bosques. Durante esas salidas usualmente
discutían libremente sobre problemas del momento, o sobre
otros temas relacionados con la MESM o las computadoras en general.
A Lébedev le encantaba sorprender repentinamente a sus colegas
con algunas ideas inesperadas. Alguna vez comentó que una
computadora universal o de propósito general sólo
es buena para cálculos a gran escala, pero para realizar
cálculos de algún tipo específico una pequeña
“computadora especial” sería más apropiado.
Lébedev “era dueño” de un tocón
de árbol que se encontraba cerca del laboratorio, donde le
gustaba sentarse a pensar sobre algún problema. Por lo general
hacía notas en una libreta, pero a menudo también
escribía en los paquetes de cigarrillos. Desafortunadamente
Lébedev era un gran fumador.
A pesar del trabajo a presión, existía una atmósfera
de verdadero entusiasmo en el laboratorio y nadie se desanimaba.
Alisa Grigorevna siempre se interesó por el trabajo de su
esposo, brindándole a éste un muy precioso apoyo moral.
Todos sus colaboradores la respetaban y querían. Alisa tenía
una personalidad muy fuerte, con un humor inagotable. Ella siempre
conseguía mejorar la situación y aliviar la tensión
con un chiste apropiado o algún comentario como, “Antes
de la guerra esto era un asilo lunático y ahora de nuevo
un instituto electrotécnico”.
Ella también se preocupó del crecimiento cultural
de los colaboradores de Lébedev. Alisa a menudo organizaba
fiestas en su casa, donde siempre eran invitados destacados artistas
como el pianista (famoso a nivel mundial) Svyatoslav Richter, el
cantante de ópera ucraniano Boris Gmyrya y muchas otras enriquecedoras
personalidades. Los Lébedev eran personas muy amables, y
gozaban de un gran nivel cultural.
A partir de 1949, cuando la MESM estaba tomando alguna “forma
material”, destacados científicos de Moscú comenzaron
a visitar Feofania. A. A. Lyapunov y M. R. Shura-Bura la estudiaron
con propósitos de programación; Y. Y. Basilevskiy
del Bureau de Diseño Especial-2457 (en ruso Spetsialnoe
Konstruktorskoe Byuro-245, SKB-245) y sus colegas estaban interesados
en analizar su hardware.
En 1950, cuando el prototipo de la MESM había sido probado,
las únicas máquinas similares que estaban en funcionamiento
eran la Baby de Frederick Williams y Tom Kilburn, y la EDSAC
(Electronic Delay Storage Automatic Calculator) de Maurice
Wilkes. Ambas máquinas eran inglesas. Sin embargo, tanto
la Baby como la EDSAC tenían una unidad aritmética
secuencial, mientras que la de la MESM operaba en paralelo. Por
eso la MESM era más eficiente. Muy probablemente fue la valiosa
experiencia científica de Lébedev, ganada en sus numerosas
investigaciones sobre sistemas eléctricos en paralelo, la
que lógicamente lo condujo al concepto de “computación
en paralelo”, el cual él desarrolló exitosamente
hasta el fin de su vida, y que sus seguidores lo continuaron perfeccionando
prácticamente hasta nuestros días.
A finales de 1951 la MESM había pasado todas las pruebas
y una comisión especial de la Academia de Ciencias de la
URSS, encabezada por el académico M. V. Keldysh, aprobó
una recomendación oficial para su operación regular.
Los académicos S. L. Sobolev, M. A. Lavrentev y los profesores
K. A. Semendyaev y G. A. Kurosh eran miembros de esta comisión.
En 1952 la MESM ya estaba en operación regular (o mejor dicho,
“en modo de trabajo pesado”). Fue empleada en la resolución
de muchos problemas científicos. Así, Y. B. Zeldovich
realizó los cálculos de sus estudios sobre procesos
de física nuclear, M. V. Keldysh, A. A. Dorodnitsin y A.
A. Lyapunov trabajaron con ella en el área espacial (construcción
de cohetes y vuelos espaciales), el mismo Lébedev la aplicó
en sus investigaciones sobre líneas de transmisión
de energía eléctrica de larga distancia, G. N. Slavin
hizo cálculos sobre mecánica, B. V. Gnedenko estudió
y mejoró métodos estadísticos de control de
calidad.
Un logro clave del proyecto MESM fue la creación independiente
de los principios arquitecturales básicos para el diseño
de computadoras. Son los famosos “Principios de John von Neumann”:
- Una computadora está compuesta por cuatro elementos interconectados:
Unidad de Control, Unidad Aritmética-Lógica, Unidad
de Memoria y Unidad de Entrada/Salida (periféricos).
- El programa de la computadora (conjunto de instrucciones), es
almacenado en la memoria, al igual que los datos. Los programas
tienen como objetivo general la realización de diferentes
aplicaciones o funciones, limitadas sólo por la imaginación
del programador y por la capacidad de la computadora.
- El sistema binario es empleado para codificar instrucciones
y números.
La MESM fue la primer computadora digital binaria “con programa
cargado en memoria” de la URSS. Su Unidad Aritmética-Lógica
operaba en paralelo como se mencionó antes, y empleaba una
aritmética de punto fijo. Los números eran representados
en 16 bits (más uno para el signo), y las instrucciones tenían
un formato de tres direcciones. La MESM utilizaba tarjetas y cintas
perforadas para la entrada/salida de datos. Tenía una Unidad
de Memoria principal de tipo valvular (2500 triodos y 1500 diodos),
pero también se podía usar una memoria de tambor magnético.
Con un consumo de 25 kW, su rendimiento era de 50 operaciones por
segundo (5 kHz). |
Durante los años de la Guerra Fría, en
occidente se alzaron algunas voces que intentaron desacreditar o relativizar
los logros de Lébedev. Insinuaban que sus invenciones eran
el resultado de la copia de prototipos occidentales, o directamente
lo acusaban de estar en contacto con los servicios secretos soviéticos
(KGB). Él siempre replicaba diciendo que la única información
disponible sobre computadoras publicada en los medios occidentales,
era puramente comercial y no contenía mayores detalles técnicos.
Él y su equipo tuvieron que inventar absolutamente todo por
sí mismos, hasta el detalle más pequeño. Además,
la constante escasez de equipos, incluso de los más necesarios,
algunas veces los obligaba a trabajar literalmente según el
principio “hágalo Usted mismo”. De modo que trabajar
bajo tales condiciones imposibilitaba de hecho la realización
de cualquier “copia” seria, incluso si los prototipos
hubieran estado enfrente de ellos. I. M. Lisovskiy –uno de sus
ingenieros– alguna vez mencionó que, “... nos enteramos
de los principios de John von Neumann en la década de 1950,
cuando los primeros artículos (técnicos) fueron publicados”.
Hay una razón más para probar que su trabajo no fue
una copia. Por aquellos años se daba inicio a la producción
de computadoras en la URSS, y los funcionarios soviéticos todavía
no reconocían a la ciencia de la computación como algo
importante. De hecho, el trabajo de Lébedev se mantuvo poco
conocido en las altas esferas del gobierno hasta 1950, cuando Lavrentev
hizo una solicitud en forma directa a Stalin. Tal status naturalmente
hizo que los inventores fueran inelegibles para recibir información
confiable por parte de los servicios secretos, incluso si éstos
disponían de alguna.
Una vez que la MESM estuvo en operación, en Kiev comenzaron
a trabajar en otra computadora llamada Máquina de Calcular
Electrónica Especial (en ruso “Spetsial'naya Elektronnaya
Schetnaya Mashina”, SESM). Las ideas básicas de la
nueva computadora fueron propuestas por Lébedev, pero tanto
el refinamiento del diseño como los trabajos de montaje fueron
realizados por el equipo liderado por su asistente en Kiev, Z. L.
Rabinovich. La SESM –una máquina relativamente pequeña–
tenía que resolver sistemas de ecuaciones algebraicas y diferenciales.
Lébedev no participó de su desarrollo porque para ese
entonces ya se encontraba en Moscú trabajando en su nueva computadora,
la sucesora de la MESM. De todas maneras, él supervisó
el proyecto y brindó el necesario asesoramiento hasta que éste
fue exitosamente terminado. La máquina funcionó eficientemente
de acuerdo a lo esperado, lo cual fue un logro para el equipo de Z.
L. Rabinovich. |