 |
|
 |
De izquierda a
derecha: V. A. Ivanov, S. A. Lébedev y V. Y. Semeshkin,
durante una presentación de la BESM-6.
Ésta es una de las pocas fotos en las que Lébedev
insinúa una sonrisa. Al respecto, Boris N. Malinovsky
en su libro “Pioneers of Soviet Computing” escribe:
“Me reuní por primera vez con Sergey Alekseevich
en el otoño de 1950, en una de las conferencias del
Concejo del Instituto de Ingeniería Eléctrica.
No había nada llamativo o inusual en su apariencia
o comportamiento. Él era de baja estatura, de contextura
delgada y usaba anteojos con armazón negro, que hacían
que su rostro luciera más duro de lo que en realidad
era. Su voz era fuerte, un poco áspera, pero agradable.
Dirigía la conferencia de un modo tranquilo y formal,
escuchando atentamente a quienes tenían la palabra.
Sus comentarios eran usualmente breves. Si alguien decía
algo gracioso, él se reía de una manera fuerte
y contagiosa.
Cuando una sonrisa se dibujaba en el rostro típicamente
serio de Sergey Alekseevich, era como una explosión
de luz que aparecía en un cuarto oscuro. Su cara
se transformaba, se volvía como la de un niño,
dulce e indefensa. Puesto que Sergey Alekseevich raramente
sonreía, aquellos quienes nunca vieron su sonrisa
no tienen idea de cuanta ternura y humanidad poseía”.
|
 |
|
Lébedev no sólo diseñó
numerosas computadoras universales, las cuales se usaron para cubrir
necesidades tanto civiles como de defensa, sino que también
desarrolló varios sistemas especiales de uso exclusivamente
militar. Entre 1952 y 1955, él y V. S. Burtsev diseñaron
dos computadoras especiales llamadas “Diana-1” y “Diana-2”,
para la lectura automática de datos de radar y el seguimiento
también automático de blancos aéreos. Investigaciones
posteriores condujeron al diseño y desarrollo de nuevas computadoras
aplicadas a los sistemas de defensa antimisil.
Lébedev confiaba en el talento de Burtsev, motivo por el cual
lo designó responsable de la integración de las computadoras
del ITMiVT al sector de defensa. Burtsev contribuyó significativamente
al desarrollo de la M-40. Ésta comenzó a operar en 1958
a 40000 operaciones por segundo, varios meses antes que la M-20. Al
poco tiempo, el ITMiVT produjo a la M-50, que trabajaba con aritmética
de punto flotante; su rendimiento, 50000 operaciones por segundo.
Estas máquinas estaban equipadas con un multiplexor de canales,
un procesador especial para intercambio de datos, y podían
conectarse por radio con objetos distantes (100 – 200 km). El
primer sistema de defensa antimisil soviético las incorporó.
El gobierno designó a Grigoriy Kisunko para que dirigiera a
este proyecto.
El sistema ideado por Kisunko fue montado y ensayado en el nuevo complejo
de ensayos de Sary-Shagan, al oeste del Lago Balkhash (República
de Kazajstán). Esta zona se convirtió en el “Moscú
imaginario”, rodeado por el sistema de defensa antimisil que
debía repeler los “ataques” lanzados desde los
centros de lanzamiento de Kapustin Yar y Plesetsk. El sistema consistía
en una red de radares, computadoras y puestos de lanzamiento de misiles
interceptores. Todos estos elementos tenían para la época
la base tecnológica más moderna.
Finalmente, el 4 de Marzo de 1961 el primer sistema antimisil basado
en cohetes interceptores del mundo fue probado exitosamente en Sary-Shagan.
Un ICBM del tipo R-12 (OTAN SS-4 Sandal), que transportaba una cabeza
nuclear simulada, fue detectado y destruido con el primer disparo.
El “intruso” fue detectado a unos 1500 km de distancia
por los radares del sistema, e interceptado a unos 25 km de altura.
Esta habilidad de la URSS de destruir ICBMs sin usar elementos nucleares,
forzó a los EEUU a firmar en 1972 un tratado de limitación
de armas nucleares. Alguna vez, una de las hijas de Lébedev
le preguntó: “¿Por qué construyes computadoras
para los militares?” Él respondió: “Para
evitar una guerra”. Por estos logros, S. A. Lébedev,
G. V. Kisunko y V. S. Burtsev fueron reconocidos con el Premio Lenin.
|
|
A pesar del obvio éxito de la escuela científica
de Lébedev y de la computación científica en
general11, a comienzos de los ’70 la inserción
de la computación en la economía soviética experimentaba
ciertas dificultades. La incompatibilidad entre la mayoría
de los modelos producidos por muchos centros de computadoras y plantas
de producción, y la falta de software aplicado que pudiera
ser usado por la gente común (no científicos), provocaron
que la URSS comenzara rápidamente a retrasarse con respecto
al nivel informático de los EEUU. A finales de la década
de 1960 el gobierno lanzó un nuevo proyecto a gran escala,
llamado Sistema Unificado de Computadoras (en ruso “Yedinaya
Systema Elektronnoi Vuichislit'elnoi Mashini”, o ES EVM).
Éste era un programa internacional –la URSS y los países
del bloque socialista– para la investigación, desarrollo
y producción conjunta de nuevas series de computadoras compatibles.
Este proyecto sin precedentes era en sí mismo muy interesante,
sin embargo, no tomó como punto de partida a un modelo soviético,
sino que se decidió copiar a la popular computadora norteamericana
IBM-360, para la cual existía una considerable cantidad de
software. La razón oficial era, “...comenzar la producción
de computadoras propias compatibles con IBM a nivel de software”
y así “acceder al mercado mundial del software”.
A decir de muchos historiadores, en realidad este proyecto tuvo consecuencias
nefastas para el desarrollo en la URSS de la ciencia de la computación.
También fue un duro golpe para Lébedev, quien venía
padeciendo de problemas de salud12. Sobre estos hechos,
Boris A. Babayan13
recuerda: “Lébedev era una persona delicada, inteligente,
un hombre dedicado a la ciencia, pero tenía la firmeza y la
voluntad suficientes como para rechazar categóricamente la
idea de la participación de nuestro grupo en la copia de la
tecnología occidental”. Sin embargo, la escuela científica
de Lébedev probó ser demasiada sólida y fundamental
como para desaparecer. Se mantuvo trabajando en los ’70 y ’80
y, afortunadamente, todavía lo sigue haciendo hoy. |
|
Lébedev siempre insistió en reforzar
las investigaciones sobre la computación en paralelo. También
predijo la importancia de las computadoras de alto rendimiento.
Su propia serie de supercomputadoras fue llamada “Elbrus”,
como el monte más alto de Europa (en el Cáucaso).
También impulsó el desarrollo de una computadora con
una capacidad de cálculo de 100 millones de operaciones por
segundo, destinada al sistema antiaéreo S-300, el cual gracias
a oportunas modificaciones sigue en servicio incluso hasta hoy...
.
Desafortunadamente
él nunca las pudo ver. S. A. Lébedev falleció
el 3 de Julio de 1974 en Moscú. Los cuerpos de Sergey y su
esposa Alisa descansan juntos en el cementerio central de la ciudad.
Las computadoras de la serie “Elbrus” (Elbrus-1, Elbrus-2,
Elbrus-3, ...) fueron desarrolladas por sus seguidores Burtsev,
Sokolov, Babayan y muchos otros.
En 1996 Lébedev fue, póstumamente, premiado con la
medalla Charles Babbage “Pionero de la Computación”.
En la misma hay una inscripción que dice: “La Sociedad
de la Computación de la IEEE reconoce a Sergey Alekseevich
Lébedev. Fundador de la Industria Soviética de la
Computación. Premiado en 1996”.
La Academia Rusa de Ciencias instituyó el “Premio Lébedev”,
el cual es entregado dos veces al año para reconocer a aquellos
científicos rusos que han contribuido significativamente
al desarrollo de la ingeniería de la computación de
ese país. |
 |
Fuentes
Consultadas |
|
 |
Agradecimientos |
| A José Francisco Chicano García (Málaga,
España), por el aporte de valiosas opiniones. |
| russia russian processor microprocessor
computer Lebedev system computing super |
11 Mikhail Alexanderovich Kartsev también
venía diseñando desde principios de los ’50 poderosas
computadoras “especiales” usadas por los militares soviéticos.
12 Problemas pulmonares, grave neumonía. 13
En 1956 B. A. Babayan se unió al equipo de Lébedev en
el ITMiVT. |
 |
|
 |
| Mendoza, Argentina, 29 de Febrero de 2008. |
|