Moscú Subterráneo: Búnker
GO-42
Redacción |
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Por más
de 700 años Rusia ha sido gobernada por
algunos de los líderes más poderosos,
brillantes y despiadados de la Historia, pero
ninguno dejó marca más importante
o cicatriz más profunda que Josif Stalin.
Gobernó la Unión Soviética
por más de 30 años, convirtiendo
a una nación masacrada por la guerra
en un gigante industrial y militar. Pero su
éxito fue logrado a un horrible costo:
fue responsable de la muerte de millones de
compatriotas y encerró a la nación
tras una aterradora cortina de hierro. Convirtió
a Rusia en un estado policial, estrictamente
controlado, e hizo de su capital prácticamente
una prisión, sobre y bajo tierra. |
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bicada
a lo largo del río Moscova, Moscú es la capital de la
Federación Rusa y hogar de más de 10 millones de personas.
Durante casi dos siglos de 1721 a 1917 Moscú era un pueblo
abandonado, una pequeña parte del inmenso Imperio Ruso, sin
embargo todo cambió cuando en 1917 el Zar Nicolás II
fue derrocado mediante una sangrienta revolución socialista.
El Imperio Ruso se convirtió en la Unión de Repúblicas
Socialistas Soviéticas (URSS), y en 1918 cambió su capital
de San Petersburgo a Moscú.
En 1922 Josif Stalin emergió como el dictador poderoso y despiadado
de la Unión Soviética. En los años 30 comenzó
a limpiar al Partido Comunista de cualquier disidente, quien se manifestara
en su contra o de su gobierno era encarcelado, ejecutado o desaparecido.
Para defender a la ciudad de sus enemigos emprendió una gran
campaña de construcción subterránea.
A unos 15 minutos en auto al sur del Kremlin,
se encuentra el vecindario de Taganka, ubicado en una de las colinas
de Moscú, donde se tiene una vista más que privilegiada
de esta fabulosa ciudad. Taganka tiene su propia atmósfera,
es un típico vecindario moscovita, con iglesias, edificios
antiguos y una estación del metro. Debajo de un edificio más
de este “vecindario común”, se halla un búnker
ingeniosamente oculto, un recuerdo de los días más oscuros
de la Guerra Fría, cuando los EEUU y la URSS estuvieron al
borde de un desastre nuclear. Este búnker militar ultrasecreto
comenzó a ser construido en 1952 por orden directa de Josif
Stalin. Se lo conoce bajo el nombre de “Gosudarstvenny Obekt
42” (GO-42), que se lo puede traducir al español como
“Edificio Estatal 42”. Un curioso nombre que lo identifica
como propiedad del estado, pero que nada dice sobre su verdadera finalidad. |
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| Al complejo subterráneo GO-42 se llega a través
de un ascensor de 60 m de longitud, como la altura de un edificio
de 20 pisos. Tiene cuatro bloques principales conectados a una red
de túneles. El bloque tres contenía todo el sistema
de soporte técnico, generadores, sistemas de ventilación
y provisiones. El bloque cuatro contenía un comedor, habitaciones
y enfermería. Los bloques uno y dos eran el corazón
de la operación, contenían oficinas de comunicación
y equipos. EL GO-42 fue terminado en 1956, pero en el bloque tres
hay una sección no terminada del túnel donde se puede
apreciar el esqueleto y la forma en que se construía el búnker:
se avanzaba por segmentos, moldes de acero de unos dos metros de largo
dispuestos en un patrón (como los ladrillos de una pared),
luego a través de orificios en los mismos se inyectaba hormigón.
Se dice que las paredes tienen aproximadamente metro y medio de espesor.
En el GO-42 cada elemento de diseño fue destinado a la preservación
de su clandestinidad. Algunos túneles estaban recubiertos con
láminas de aleación de plomo, para absorber radiación
electromagnética de los aparatos del búnker, por lo
que era difícil detectarlo desde el exterior. |
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Para mantener la discreción durante el proceso
de construcción del complejo se utilizó la infraestructura
del famoso Metro de Moscú, por allí evacuaron todo el
material que se generaba al excavar los túneles. El metro y
el búnker están al mismo nivel, y de hecho están
conectados. La seguridad del complejo estaba a cargo del “Ministerio
para la Seguridad Estatal” (MGB), que fue uno de los precursores
de la KGB.
Había entre 1000-1500 personas asignadas al búnker.
Trabajaban las 24 hs en tres turnos, así que en cada turno
pudo haber de 300 a 500 personas trabajando en el búnker. Pero
el plan principal de Stalin para el GO-42 era más que un centro
de comunicación ultrasecreto: después de 1945 luego
de la invención del arma nuclear, cuando notaron que muchos
de los búnkeres cerca de la superficie no sobrevivirían
una explosión nuclear, tomaron la decisión de ponerlo
todo en la profundidad. Stalin quería que este lugar fuera
el lugar ideal para que sus mejores oficiales esperaran un Apocalipsis
nuclear. La capacidad total del búnker era de 3000 personas,
las cuales podrían vivir allí durante unos 90 días.
Cerca del fin de la Guerra Fría el GO-42 y los equipos que
contenía fueron simplemente abandonados, pero hace casi 50
años fue una central de comando durante la “Crisis de
los Misiles” en Cuba. En 1962 Nikita Khrushchev, primer ministro
soviético, se involucró en un creciente conflicto con
los EEUU por Cuba; mientras todos se preparaban para la Tercera Guerra
Mundial (!), parecía que el búnker de Stalin finalmente
serviría a su principal propósito, hasta que Khrushchev
dio una orden que cambió el futuro del planeta. En Octubre
de 1962 desde el GO-42 se envío el mensaje durante la Crisis
de los Misiles, para que las tropas soviéticas se retiraran
de Cuba. Fue lo más cerca que la Humanidad estuvo de un holocausto
nuclear.
Por 33 años este complejo subterráneo sirvió
como centro de comunicación militar soviético. En 1989
cayó la URSS, y con ella la visión de Stalin de un estado
utópico, pero las cicatrices de su reino de terror aún
yacen bajo tierra… |
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| Fuente: The
History Channel (THC) |
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| Mendoza, Argentina, 21 de Setiembre de 2009. |
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