La lluvia meteorítica de "La
Criolla"
Maximiliano C. L. Rocca |
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uestro
planeta gira alrededor del Sol a una distancia de éste de
149,6 millones de kilómetros. La velocidad promedio de la Tierra
girando alrededor del Sol es de 29,9 km/s. Este dato nos será
muy útil luego para calcular la órbita heliocéntrica
del meteorito de La Criolla (Provincia de Entre Ríos, Argentina).
No está solo en su viaje cósmico. Junto con los planetas,
también viajan alrededor del Sol el polvo interplanetario,
los meteoroides, los cometas y los asteroides. Se podría decir
que los asteroides son escombros cósmicos que sobraron de la
construcción planetaria. Fragmentos de roca o metal que tienen
desde muchos kilómetros, hasta unos metros de diámetro
y que giran alrededor del Sol.
El Sol y los planetas se formaron hace unos 5 mil millones de años
a partir de una nebulosa galáctica de gas y polvo calientes.
A medida que el gas se enfriaba se condensaba en gotas y granos que
luego se agrupaban y aglomeraban por la mutua fuerza de atracción
gravitatoria. Formaron entonces cuerpos sólidos menores de
diversos tamaños. A partir de ellos crecieron los planetas
y los sobrantes de ese episodio son los asteroides de hoy.
Los asteroides del Cinturón Principal giran alrededor del Sol
en órbitas casi circulares entre Marte y Júpiter desde
el origen del Sistema Solar. Sin embargo, a ciertas distancias del
Sol, la fuerza de atracción gravitatoria de los planetas los
perturba en su viaje orbital cambiándoles el rumbo. Son las
llamadas RESONANCIAS ORBITALES. Júpiter es el responsable principal,
con su enorme fuerza de gravedad, de alterar las órbitas de
los asteroides del Cinturón Principal. Los atrae cambiando
una órbita casi circular en una nueva, ahora de forma elíptica
(ovalada). Otro mecanismo de cambio orbital son los impactos y choques
entre asteroides dentro mismo del Cinturón Principal. Ellos
producen astillas gigantes que salen disparadas en nuevas órbitas
que las alejan de su lugar de origen.
En muchos casos estas órbitas nuevas de los asteroides se cruzan
con la de algún planeta cercano y éste, a su vez, también
perturba otra vez la órbita del asteroide. Muchos asteroides
se mueven en órbitas verdaderamente caóticas por todo
el Sistema Solar interior. Es así cómo un asteroide
que se originó en el Cinturón Principal se transforma,
con el tiempo, en un "Asteroide que se Acerca a la Tierra"
(AAT en español). En inglés se los conoce como
"Near Earth Asteroids" (NEAs).
Los Asteroides que se Acercan a la Tierra (AAT) giran en órbitas
elípticas (de forma ovalada) y como consecuencia, su distancia
al Sol cambia mucho en cada periodo de translación.
La idea de cuán ovalada es una órbita nos la da la EXCENTRICIDAD
orbital. Este parámetro varía desde cero (un círculo)
hasta 1 (una parábola). Cuanto más cerca de 1 está
la excentricidad orbital de un cuerpo espacial, más ovalada
es la órbita.
Es por eso que los AAT se cruzan con la órbita de la Tierra.
Según el tipo de órbitas heliocéntricas que tengan
los AAT se clasifican en:
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Amores:
Asteroides que cruzan la órbita de Marte pero no la terrestre.
Toman su nombre del asteroide 1220 Amor, una roca de 1 km de
diámetro. |
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Apollos:
Asteroides que pueden cruzar las órbitas de Marte, la
Tierra, Venus y hasta Mercurio. Pueden chocar con nuestro mundo.
Toman su nombre del asteroide 1862 Apollo, una roca de 1,2 km
de diámetro descubierta en 1932 por K. Reinmuth en Alemania.
Cuando se encuentran a la misma distancia que la Tierra está
del Sol, estos asteroides siempre viajan a más de 29,9
km/seg. |
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Atons
(en inglés Atens): Asteroides que cruzan la órbita
terrestre y la de Venus pero no la de Marte. Son difíciles
de descubrir porque están normalmente cerca del Sol y
éste, con su proximidad, deslumbra las imágenes.
Pueden chocar con la Tierra. Toman su nombre del asteroide rocoso
2062 Aton (Aten en inglés), descubierto en 1976 por E.
F. Helin en USA. Se trata de una roca de 1 kilómetro
de diámetro bastante esférica. |
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Los asteroides con órbitas tipo Apollo o Aton
pueden chocar con la Tierra.
Al entrar en contacto con la atmósfera terrestre viajando a
varios kilómetros por segundo, la fricción con el aire
quema la superficie del objeto cósmico. Su destino dependerá
de tres factores básicos: la masa del objeto cósmico,
su velocidad y su ángulo de entrada en la atmósfera
terrestre.
La velocidad de entrada de estos objetos interplanetarios varía
desde unos pocos km/s hasta unos 80 km/s. Sin embargo, la gran mayoría
entra en nuestra atmósfera a un promedio de velocidad de unos
15 km/s. En cuanto al ángulo de entrada en la atmósfera
vale decir que cuando éste es muy vertical con respecto al
plano del suelo, el objeto tiende a sufrir mayor fricción y
desgaste en la atmósfera. Si el ángulo es muy pequeño,
entonces el objeto puede "rebotar" en la atmósfera
y volver hacia el espacio. |
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Meteoritos
y Bólidos |
Se define como un bólido a todo evento luminoso
relacionado con la entrada en la atmósfera de un meteoroide
que tenga una magnitud visual de entre -4 y -17. Para dar una idea
de la escala de brillos, el Sol tiene asignada una magnitud visual
de -26,8, la Luna llena de -12,7, el planeta Venus de -4,2 y Sirio
(la estrella más brillante) de -1,4. Los bólidos son
tan brillantes como la Luna llena o más. La interacción
y la fricción con la atmósfera terrestre comienzan a
unos 80 km de la superficie.
Si el cuerpo cósmico sobrevive al paso ígneo por la
atmósfera se lo llama "meteorito". Un meteorito es
todo meteoroide (cuerpo sólido del espacio menor a 100 m) que
entra en la atmósfera terrestre y sobrevive a la fricción
aterrizando en la superficie relativamente intacto. Normalmente, el
promedio de pérdida de masa de un meteoroide pequeño
en su paso por la atmósfera terrestre va desde un 50% a un
98% de la masa inicial, dependiendo mucho del ángulo de ingreso
en la atmósfera y la velocidad de ingreso.
Los meteoritos suelen fragmentarse en la atmósfera y así
se desparraman en lo que se conoce como "lluvias de meteoritos".
Veamos un ejemplo:
La noche del 26 al 27 de marzo de 2003, una roca de unos 2 metros
de diámetro entró en la atmósfera sobre USA.
Luego de un bólido descomunal, se fragmentó en miles
de pedazos que se esparcieron por unos 10 km en los suburbios del
Sur de la Ciudad de Chicago. Se recuperaron un total de cerca de 500
fragmentos de meteoritos pétreos.
Pero, ¡vayamos al caso de "La Criolla" de Argentina! |
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La
lluvia meteorítica de "La Criolla" |
El día 6 de enero de 1985 a las 18:15 hs (hora
local) ocurrió un evento realmente inusual en la Estación
La Criolla, Provincia de Entre Ríos, Argentina (S31º14',
W58º10'). Apareció repentinamente en el cielo una enorme
bola de fuego color azul más brillante que el Sol. En pocos
segundos cruzó el cielo velozmente. Casi al mismo tiempo, se
escucharon una serie de fuertes truenos y detonaciones y para culminar
el espectáculo cósmico, cayeron por toda una zona elíptica
de 10 x 7 km varios miles de aerolitos. Uno de los aerolitos perforó
el techo de una casa, felizmente sin dañar a sus ocupantes.
En total se recogieron hasta la fecha más de 40 kg de aerolitos
en esta zona.
Estos meteoritos de La Criolla se clasifican hoy como "Condritas
Ordinarias del tipo L5". Esto último significa en la jerga
científica que son meteoritos mayoritariamente pétreos
compuestos por dos minerales de Silicio, Oxígeno, Hierro y
Magnesio: el Olivino (de color verde oliva) y el Piroxeno (de color
verde o bronce) y también contienen algo de Hierro-Níquel
metálico y algún Sulfuro de Hierro. |
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Algunos fragmentos hallados
de la lluvia
meteorítica de "La Criolla".
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Veamos ahora qué tipo de órbita heliocéntrica
tenía el meteoroide de La Criolla antes de chocar con la Tierra:
Si creamos un modelo exacto geométrico-astronómico de
las posiciones de la Tierra y el meteoroide de La Criolla, podremos
calcular qué tipo de órbita heliocéntrica tenía
originalmente. Es importante recordar que la Tierra pasó por
su Perihelio (*) el día
3 de enero de 1985.
Se estima que la masa del meteoroide de La Criolla antes de entrar
en la atmósfera terrestre era de aproximadamente una tonelada.
Con estos datos y la hora exacta de caída del meteorito de
La Criolla, podemos deducir matemáticamente la velocidad orbital
del meteoroide antes de entrar en la atmósfera terrestre. A
partir de ese dato se dibuja una órbita alrededor del Sol.
Hechos los modelos y cálculos resulta ser que esta velocidad
orbital era mayor a 29,9 km/s.
Ningún asteroide viajando alrededor del Sol en una órbita
del tipo Aton podría tener esa velocidad orbital ese día
y a esa hora. Sólo un asteroide del tipo Apollo puede tenerla.
Por lo tanto, se llega a la conclusión de que el meteoroide
que luego dio origen a la lluvia de meteoritos de La Criolla seguía
una órbita heliocéntrica del tipo APOLLO. Conclusión:
Los meteoritos de La Criolla eran originalmente fragmentos de un asteroide
rocoso que viajaba en una órbita heliocéntrica del tipo
APOLLO. ¡Qué interesante poder saber entonces
que los meteoritos de La Criolla viajaban originalmente desde mas
allá de Marte visitando regularmente el Cinturón de
Asteroides Principal para luego acercarse a nuestro mundo y caer como
lluvia de meteoritos la tarde del día de Reyes de 1985!
Finalmente, tenemos así la certeza de estar ante rocas que
podemos tocar, y que vienen de visita desde distancias de muchos millones
de kilómetros...
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| (*) El Perihelio es el momento donde
la Tierra se encuentra a la menor distancia del Sol que le permite
su órbita: 146 millones de kilómetros. |
| Agradecimientos: al geólogo Dr. Daniel
Acevedo, del Centro Austral de Investigaciones Científicas
del CONICET en la Ciudad de Ushuaia, Tierra del Fuego, Argentina,
por su ayuda y comentarios en cuanto a los datos de la caída
del meteorito de La Criolla y por su amistad. |
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| Capital Federal, Buenos Aires, Argentina, 20 de
Abril de 2005. |
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