Nuevas evidencias de la presencia de agua
líquida en el pasado de Marte
Redacción |
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l descubrimiento
de depósitos de filosilicatos en Marte reabrió hace
5 años el debate sobre la existencia de agua líquida
sobre la superficie del planeta en el pasado. Los filosilicatos son
un tipo de minerales que sólo se forman en presencia de agua
líquida abundante y sostenida en el tiempo. Además,
el agua donde precipitan tiene generalmente un pH aproximadamente
neutro, adecuado para la vida. Desde 2005, se han descubierto multitud
de depósitos de filosilicatos, distribuidos ampliamente por
toda la superficie de Marte, sobre todo en el interior de cráteres
de impacto. La conclusión general era que los filosilicatos
se habían formado en los primeros tiempos de la historia geológica
de Marte, el periodo Noeico, habían sido recubiertos posteriormente
por nuevos sedimentos, y los impactos de meteoritos los habían
expuesto de nuevo. Sin embargo, este razonamiento carecía de
ninguna comprobación experimental, y era únicamente
una hipótesis de trabajo. La investigación publicada
a principios de Julio de 2010 en PNAS
por Alberto González Fairén (del Instituto SETI y el
Centro de Investigación Ames de la NASA, ambos en California)
y sus colaboradores de España, Francia, Italia, Alemania, Rusia
y Estados Unidos presenta dos conclusiones fundamentales en relación
a esta hipótesis.
Por un lado, demuestra por primera vez que las condiciones existentes
durante y después del impacto de un meteorito sobre la superficie
de Marte permiten la excavación y exposición de filosilicatos
enterrados sin que sufran alteraciones sustanciales. Para ello, los
investigadores han realizado dos pruebas diferentes: primero, en el
laboratorio, han sometido muestras de filosilicatos similares a los
marcianos a diversas temperaturas, con el ánimo de averiguar
el rango térmico que pueden resistir los filosilicatos sin
sufrir transformaciones de importancia; y después han empleado
un modelo matemático para calcular la distribución de
temperaturas en un cráter durante y después de un impacto.
Sus conclusiones avalan la hipótesis inicial, esto es, que
las temperaturas alcanzadas durante un impacto meteorítico
no son, en general, lo suficientemente elevadas como para alterar
los filosilicatos enterrados que son expuestos. Por lo tanto, los
filosilicatos observados en cráteres de impacto en Marte son
prueba de que el agua líquida fue abundante sobre la superficie
del planeta al principio de su historia geológica.
Y, por otro lado, la investigación ha revelado que, en ciertos
casos particulares, los filosilicatos preexistentes sí son
destruidos como consecuencia del impacto meteorítico. Esto
sucede únicamente en la zona central de los cráteres,
donde las temperaturas son tan elevadas que cualquier material presente
en la superficie impactada sufre alteraciones fundamentales en su
composición y estructura. La investigación publicada
en PNAS analiza depósitos de filosilicatos detectados por el
espectrómetro CRISM de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter
en el pico central de un cráter que los autores han denominado
“Toro”. La localización de estos depósitos,
así como sus relaciones estratigráficas analizadas mediante
imágenes de alta resolución de la cámara HiRISE,
también parte del orbitador Mars Reconnaissance Orbiter, demuestra
que no se trata de sedimentos anteriores a la excavación de
Toro. La investigación concluye que los filosilicatos presentes
en el pico central de Toro fueron formados en un sistema hidrotermal
generado por la energía del propio impacto que excavó
el cráter. Los autores han calculado finalmente la edad de
Toro, y han determinado que no es superior a 3.600 millones de años.
El trabajo concluye que los filosilicatos del pico central de Toro
prueban la presencia de agua líquida de origen hidrotermal
en una época mucho más reciente, el periodo Hespérico.
Es la primera vez que se presentan evidencias de agua líquida
en Marte en cantidades importantes en tiempos post-Noeicos. |
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| Mendoza, Argentina, 06 de Julio de 2010. |
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