Agua y moléculas orgánicas
en exoplanetas
Alberto González Fairén |
 |
El descubrimiento
de agua y moléculas orgánicas en los discos
protoplanetarios y en las atmósferas de planetas
extrasolares ayuda a comprender el origen y la evolución
de los sistemas planetarios. |
|
 |
os sistemas
planetarios nacen alrededor de estrellas jóvenes, y crecen
a partir de vastas nubes de polvo y gas denominadas “discos
protoplanetarios” (figura 1). Los modelos vigentes predicen
que, al igual que sucedió con nuestro Sistema Solar, los discos
protoplanetarios evolucionan siguiendo las fuerzas que empujan al
gas y al polvo a trasladarse alrededor de la joven estrella, al tiempo
que son modelados por los campos magnéticos y las fuerzas gravitacionales.
La homogeneización y mezcla resultantes determina las composiciones
químicas de los planetesimales que darán forma a los
planetas que se acreten finalmente. Aunque se dispone de evidencia
de tales procesos de mezcla, encontrada en objetos del Sistema Solar
como meteoritos primitivos, aún quedan muchas cuestiones por
responder acerca de los detalles del proceso y si realmente es un
fenómeno común en otros discos protoplanetarios. |
|
| John Carr y Joan Najita, del Laboratorio de Investigación
Naval de EE.UU. y del Observatorio de Tucson, respectivamente, dieron
a conocer en el mes de marzo de 2008 los resultados de su investigación
con el espectrógrafo de infrarrojos del telescopio espacial
Spitzer sobre el disco que rodea la estrella AA Tau (una estrella
T Tauri típica), resultados que aclaran algunas cuestiones
pendientes. Según sus investigaciones, el gas y los sólidos
en un disco protoplanetario se desplazan hacia el interior del sistema
con el tiempo, en lo que representa las últimas fases de crecimiento
de la estrella. En su viaje hacia el interior, los sólidos
colisionan entre sí y se agregan. Con el tiempo, pasan de ser
partículas submicrométricas a cuerpos kilométricos
que terminarán formando planetas. Los sólidos migran
hacia el interior a mayor velocidad que los gases. Cuando llegan a
regiones muy calientes próximas al centro del disco, los sólidos
se vaporizan, y el vapor puede continuar el desplazamiento hacia el
interior, aunque más lentamente, o difundir hacia el exterior,
donde se congela por las bajas temperaturas y se incorpora a otros
sólidos para reiniciar el viaje hacia el interior de nuevo
(figura 2). Todo el proceso actúa como un cinturón de
transporte químico, llevando materiales de una parte del disco
a otra y catalizando diversas reacciones químicas. |
|
Los modelos sobre este transporte son diversos, y están
enfocados principalmente en el transporte de agua, por su abundancia
en la nebulosa inicial. En principio, el flujo de agua hacia las zonas
interiores y calientes del disco es abundante, lo que determina un
incremento de la fase gaseosa del agua. Con el tiempo, el influjo
decrece con el secuestro del agua en los protoplanetas y cometas,
lo que determina un descenso notable del agua en el interior del disco.
Como el agua es un agente oxidante de primera magnitud, la composición
de las rocas que se forman en la nebulosa protoplanetaria refleja
las variaciones en la concentración de agua. Pero los meteoritos
condríticos, relativamente poco alterados desde su formación,
contienen minerales que se formaron en entornos desde muy oxidantes
a muy reductores. Por lo tanto, el examen único de las condritas
no desvela la naturaleza dinámica del disco protoplanetario.
Carr y Najita han identificado la señal espectral del vapor
de agua, OH y moléculas orgánicas básicas (HCN,
C2H2, CO2) dentro de 3 UA alrededor del disco de AA Tau, la zona donde
se formaron las condritas en nuestro sistema Solar. La abundancia
de ambos materiales es de un orden de magnitud superior a la que se
esperaría en discos estáticos, lo que apoya la hipótesis
de que los discos son sistemas extremadamente dinámicos que
son enriquecidos en agua y materiales orgánicos por la migración
hacia el interior descrita anteriormente. Además, discos de
mayor tamaño tendrán un enriquecimiento superior en
agua en las zonas interiores.
Finalmente, el agua y las moléculas orgánicas son incorporadas
a los planetas en formación, donde pueden ser analizadas. En
este sentido, y también en marzo de este año, el equipo
de Mark Swain describió la presencia de metano en la atmósfera
de un planeta extrasolar. El metano forma parte de las atmósferas
de muchos planetas del Sistema Solar (las atmósferas de la
Tierra, Marte y Titán, y los gigantes gaseosos Júpiter,
Saturno, Urano y Neptuno contienen trazas de CH4). A pesar de que
suele ser poco abundante, el metano ofrece pistas para entender la
formación y evolución planetarias, así como el
clima, la fotoquímica y la biología de un planeta. El
trabajo de Swain representa la primera detección de material
carbonoso en un planeta extrasolar, HD 189733b, al tiempo que confirma
la descripción previa de vapor de agua también en su
atmósfera y provee de una estimación precisa de su abundancia.
HD 189733b (figura 3) es un gigante gaseoso que orbita a sólo
0.03 UA de su estrella, con lo que las temperaturas en su atmósfera
superan los 700 C. La detección de metano fue posible mediante
la técnica del tránsito (más información
click aquí),
que en este caso bloqueó más del 2% de la luz de la
estrella, permitiendo además una estima directa del radio del
planeta. Las sutiles variaciones en la absorción de luz producidas
por la atmósfera permiten estimar la composición atmosférica:
a longitudes de onda para las que la atmósfera es transparente,
la luz de la estrella atraviesa la atmósfera sin problemas;
a longitudes de onda para las que es más opaca, la atmósfera
bloquea parcial y sutilmente la luz estelar, con lo que la absorción
que se mide desde la Tierra es superior (figura 4). El equipo de Swain
empleó la cámara NICMOS del telescopio espacial Hubble
para construir un espectro infrarrojo del planeta, que reveló
la presencia de CH4 y H2O en su atmósfera. |
|
 |
|
 |
Figura 4:
Longitudes de onda para
las que una atmósfera planetaria es opaca (rojo)
o transparente (blanco), lo que permite determinar su composición.
(A. P. Showman)  |
 |
|
| |
|
| |
| San Francisco (California), EEUU, 07 de Mayo de
2008. |
|