Los lagos de Europa
Alberto González Fairén |
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La corteza
helada de Europa esconde grandes lagos de agua
líquida a poca profundidad. |
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uropa es
el más pequeño de los satélites Galileanos de
Júpiter. Su superficie está constituida por una capa
de hielo de agua cuyo espesor es objeto de debate: algunos modelos
sugieren que es una cubierta gruesa, de 10 a 30 kilómetros
de potencia, mientras otros resultados parecen indicar que solamente
se trata de unos pocos kilómetros. Durante años, se
ha especulado con la posibilidad de que bajo la capa de hielo se esconde
un gran océano de agua líquida y salada, de magnitud
varias veces superior a todos los océanos de la Tierra juntos.
El agua se mantendría en estado líquido gracias a la
energía mareal proporcionada por Júpiter, ya que Europa
es el más interno de los satélites helados del gigante
gaseoso. Europa fue estudiado en detalle por la sonda Galileo
(Figura 1), que fue enviada hacia el sistema de Júpiter en
1989 desde el transbordador Atlantis, y terminó sus días
en 2003 desintegrándose en la atmósfera del gigante
gaseoso, para evitar cualquier riesgo de contaminación de Europa
con materiales terrestres, particularmente microorganismos. |
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La superficie de hielo de Europa es muy joven, y durante
mucho tiempo los intentos por desvelar el origen de las múltiples
fracturas que surcan toda la capa helada han sido en vano. Algunas
zonas morfológicamente más complejas, denominadas “terrenos
caóticos” (Figuras 2 y 3), han presentado dificultades
añadidas para su descripción geológica. En estas
zonas aproximadamente circulares, bloques de hielo cortical aparecen
mezclados con diferentes materiales de composición diversa,
como si fueran icebergs atrapados en un océano de salmueras
y agua congeladas.
Para intentar desvelar el origen de los terrenos caóticos,
el equipo de Britney Schmidt, de la Universidad de Texas, ha analizado
cientos de imágenes tomadas por la sonda Galileo. Schmidt y
colaboradores han concentrado sus investigaciones en dos terrenos
caóticos concretos de la superficie de Europa, Conamara Chaos
(Figura 2) y Thera Macula (Figura 3), y los han analizado comparándolos
con la dinámica de los hielos, las salmueras y el agua en cráteres
volcánicos escondidos bajo glaciares y en superficies heladas
cubriendo masas líquidas de la Tierra. Su hipótesis
de partida asume que la corteza de hielo de Europa es gruesa. Sus
resultados indican que columnas de agua líquida más
cálidas ascendiendo desde el núcleo rocoso de Europa
hacia la superficie han inducido la fusión del hielo de la
corteza por su cara interna, formando lagos de agua líquida
en el interior de la corteza helada (Figura 4). Como la transformación
del hielo en agua conlleva una reducción de volumen, el hielo
alrededor de la bolsa de agua líquida se colapsa y fractura.
Desde el exterior del satélite, lo que se observaría
sería la formación de un terreno caótico en la
superficie, incluyendo la emergencia de las salmueras internas sobre
la corteza helada y la recongelación de todo el sistema. Este
proceso explicaría a la perfección la morfología
superficial de los terrenos caóticos. Como consecuencia, Europa
podría esconder lagos de agua helada a tan solo 3 kilómetros
de la superficie. Los terrenos caóticos aparecen distribuidos
globalmente por toda la superficie del satélite, indicando
que la existencia de lagos en el interior de la corteza helada puede
ser un fenómeno bastante común en Europa. Cada uno de
los lagos subsuperficiales de Europa albergaría un volumen
de agua líquida comparable al de los Grandes Lagos de América
del Norte. |
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Una corteza helada de sólo 3 km de espesor parece
accesible para ser perforada en un futuro próximo, en busca
de huellas de una posible biosfera en el océano de Europa.
Esta posibilidad tiene gran interés, ya que el modelo de Schmidt
implica un intercambio de materiales importante entre la cubierta
de hielo y el océano subsuperficial, que de esta forma no estaría
completamente aislado; por el contrario, el transporte de nutrientes
y energía sería factible.
Los resultados de Schmidt indican además que Thera Macula se
encuentra en pleno proceso de deformación en la actualidad.
Este extremo podría ser confirmado mediante nuevas imágenes
de la superficie, ya que la modificación morfológica
superficial derivada de la formación activa del terreno caótico
podría ser verificada con la toma de nuevas colecciones de
imágenes. |
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| San Francisco (California), EEUU, 27 de Diciembre
de 2011. |
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