Los volcanes de Marte siguen activos
Alberto González Fairén |
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Los grandes
volcanes de Marte permanecen como prueba de
que el planeta tuvo en el pasado una enorme
actividad interna. Aunque hoy los volcanes están
inactivos en lo referente a episodios a gran
escala, recientes investigaciones están
demostrando que la actividad volcánica
es aún hoy una realidad sobre la superficie
de Marte. |
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n un estudio
publicado antes del verano de este año, Stuart Robbins y sus
colaboradores de la Universidad de Colorado confirmaron la existencia
de actividad volcánica sobre Marte hasta tiempos muy recientes.
El grupo de Robbins analizó 20 de los 24 volcanes más
grandes de Marte (Figura 1) y determinó las edades de sus calderas,
en base al contaje de cráteres. Sus resultados sugieren que
la tasa y duración de las erupciones volcánicas han
variado considerablemente de unos volcanes a otros, y que la actividad
volcánica ha sido continua durante toda la historia de Marte
hasta hace tan sólo cien o doscientos millones de años
(Figura 2). Particularmente intenso fue el periodo Hespérico,
momento en el que todos los grandes volcanes estuvieron activos al
mismo tiempo, al igual que durante el Amazónico temprano con
la excepción de Apollinaris y Tyrrhena. Apollinaris es el volcán
con las calderas más antiguas, 3.900 millones de años,
y fue el primer gran volcán en cesar su actividad. Después
de Apollinaris, el vulcanismo masivo acabó en el resto de las
tierras altas y en Syrtis Major, más tarde en la zona de Elysium,
y finalmente en los grandes volcanes de Tharsis. Las últimas
erupciones volcánicas no sucedieron al mismo tiempo en todo
el planeta, y el episodio final de actividad volcánica a gran
escala terminó hace unos 150 millones de años en Tharsis.
Además, los resultados de Robbins y su equipo no permiten descartar
episodios volcánicos a menor escala en diversas calderas hasta
épocas aún más recientes. |
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Figura
1: Los 24 mayores volcanes
de Marte, señalados por flechas blancas.
(Robbins et al., 2011)  |
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Figura
2: Áreas de actividad
volcánica a lo largo de la historia
geológica de Marte. (Robbins et al.,
2011)  |
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| En este sentido, otro estudio publicado también
en mayo de este año por el grupo de Ernst Hauber, del Centro
Aereoespacial de Alemania, describe la búsqueda de superficies
volcánicas jóvenes en Marte. El grupo de Hauber analizó
94 volcanes en escudo, pequeños y de escasa altura, agrupados
en diferentes zonas en Tharsis, y pudieron determinar la edad de 83
de ellos. En muchos casos los volcanes tienen menos de 100 millones
de años (Figura 3), incluso tan sólo unas pocas decenas
de millones de años en algunas regiones, y están formados
por lavas basálticas. Sus resultados confirman que existen
amplias áreas en Tharsis que han sido cubiertas por lavas basálticas
hace tan sólo unos pocos millones de años. Muchos de
los nuevos depósitos volcánicos están cubriendo
otros más antiguos, y la superficie de Tharsis aparece dominada
por los volcanes más jóvenes. Por lo tanto Marte ha
retenido hasta hace muy poco, y posiblemente aún retiene, suficiente
calor interno como para producir vulcanismo a gran escala y generar
lavas de baja viscosidad sobre grandes extensiones de Tharsis, lo
que implica que la formación de Tharsis no terminó en
el Noeico. |
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Figura
3: Edades de los pequeños
volcanes de Tharsis, representadas en distintos
colores.
(Hauber et al., 2011)  |
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Todos estos nuevos resultados vienen a corroborar los
datos obtenidos por la sonda Phoenix en 2008, que también sugerían
la existencia de erupciones volcánicas sobre la superficie
de Marte en algún momento durante los últimos 100 millones
de años. Estos análisis, que consistían en la
medición directa de la concentración de dióxido
de carbono atmosférico, fueron publicados en septiembre del
año pasado por el grupo de Paul Niles, del centro Johnson de
NASA. Midiendo las diferentes proporciones relativas de distintos
isótopos de carbono y oxígeno en la atmósfera
de Marte se puede inferir la historia del agua y de los silicatos
en el planeta, ya que el dióxido de carbono gaseoso reacciona
rápidamente con ambos materiales. Con el transcurso del tiempo,
el dióxido de carbono se pierde a través de las capas
superiores de la atmósfera de Marte, debido a la baja gravedad
del planeta y a la ausencia de campo magnético. Durante este
proceso, el isótopo más ligero del carbono, el carbono
12, se pierde a mayor velocidad que el isótopo pesado, el carbono
13, con lo que la proporción carbono 12 a carbono 13 disminuye.
Sin embargo, Phoenix determinó que la proporción de
ambos isótopos en la atmósfera de Marte es estable,
lo que sugiere que hay un suministro continuo de nuevo dióxido
de carbono a la atmósfera. La fuente más lógica
de dióxido de carbono son las erupciones volcánicas,
a cualquier escala. Como la vida media del dióxido de carbono
en la atmósfera de Marte es de 100 millones de años,
ha debido existir vulcanismo activo en el planeta recientemente.
El hecho de que los volcanes de Marte hayan estado activos hasta hace
muy poco tiempo, y que incluso aún hoy puedan conservar cierto
grado de actividad, tiene inmediatas implicaciones astrobiológicas.
Las interacciones entre los volcanes y el hielo juegan un papel esencial
en la posible habitabilidad de Marte, fundamentalmente por la generación
de agua líquida y calor geotermal. En la Tierra, entornos volcánicos
dominados por el hielo, como sucede en Islandia, están habitados
por complejas comunidades microbianas. Por ejemplo, existen lagos
formados en calderas volcánicas escondidas bajo la superficie
de algunos glaciares islandeses, que se mantienen líquidos
gracias al calor geotermal latente que persiste entre erupciones,
y que albergan una variada microbiota. A pesar del aporte de calor
volcánico, estos lagos suelen ser bastante fríos, y
sus habitantes son principalmente bacterias quimiotrofas y psicrotolerantes.
Si ha habido vida en Marte alguna vez, un buen lugar para ir a buscarla
son las zonas volcánicas aún activas que permanecen
en contacto con el hielo superficial. Estos pueden ser los últimos
nichos habitables del planeta. |
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| San Francisco (California), EEUU, 02 de Junio de
2011. |
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