¿Microorganismos en Marte?
Alberto González Fairén |
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En el mes
de marzo de este año, discutíamos
en esta sección el tamaño mínimo
de los seres vivos. El debate empieza a trasladarse
a las muestras recogidas en meteoritos de Marte. |
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a caracterización
del tamaño mínimo de un ser vivo es controvertida para
los organismos de la Tierra, y lo es aún más cuando
se trata de identificar seres vivos en otros cuerpos planetarios.
En el interior del meteorito marciano ALH84001 se han encontrado estructuras
bacteriformes, englobadas en glóbulos de carbonato, que podrían
ser restos fosilizados de microorganismos del tamaño de las
más pequeñas bacterias de la Tierra (Figura 1) (ver
Tribuna
de Astronomía y Universo, 29, 2001). ¿Somos
capaces de reconocer restos biológicos o químicos escondidos
en el interior de rocas que se formaron hace 4.000 millones de años
en otro planeta? ¿Son los límites empíricos del
tamaño celular, determinados por las observaciones realizadas
sobre organismos terrestres, extrapolables a cualquier tipo de vida
en el Universo? ¿O el tamaño mínimo está
en función de la química particular de una superficie
planetaria determinada? Este debate ha vuelto a la actualidad después
de que el grupo de David McKay, el mismo que describió las
posibles bacterias fósiles dentro de ALH84001 en 1996, haya
anunciado que se encuentra actualmente analizando formas similares
que han descubierto en el interior de otros dos meteoritos provenientes
de Marte: Nakhla y Yamato 593 (Figura 2). |
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Figura
1: La imagen más
conocida de las estructuras bacteriformes
de ALH84001. (NASA)  |
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Figura
2: Estructuras toroidales
en el interior del meteorito de Nakhla, similares
a fósiles microbianos terrestres.
(NASA/David McKay)  |
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Los fragmentos de Nakhla estudiados se han conservado
en el British Museum de Londres durante casi un siglo, mientras que
Yamato fue recogido en la Antártida en 2000. Los tres meteoritos
albergan microformas muy similares, que recuerdan a las nanobacterias
terrestres en tamaño y morfología. Sin embargo, mientras
que ALH84001 es una roca de 4.000 millones de años de antigüedad,
Nakhla y Yamato sólo tienen unos 1.400 millones de años,
lo que plantea preguntas acerca los ritmos evolutivos sobre la superficie
marciana, caso de confirmarse el origen biológico de los restos
en los tres meteoritos. Los análisis se están realizando
mediante técnicas que no estaban disponibles hace una década,
incluyendo (1) microscopía electrónica de alta resolución
para determinar la ultraestructura de las bioformas; y (2) microsondas
iónicas capaces de analizar espectroscópicamente la
composición de las supuestas nanobacterias, describiendo sus
componentes a nivel de partes por millón, lo que permitirá
determinar si el origen de las muestras es o no biológico.
Se espera que el equipo de McKay de a conocer sus resultados próximamente.
Además de las microformas, en el interior de ALH84001 se encontraron
cadenas de nanocristales de magnetita, cuyo origen es controvertido:
las dos hipótesis que se manejan proponen una formación
o bien a partir de la descomposición térmica parcial
de los glóbulos de carbonatos donde se encuentran las cadenas,
o bien que sean restos de cadenas sintetizadas por bacterias para
facilitar su desplazamiento, como ocurre en microorganismos de la
Tierra (Figura 3). El grupo que descubrió e identificó
las cadenas por primera vez, liderado por Katie Thomas-Keprta, de
NASA Johnson, está realizando pruebas para verificar cuál
de las dos hipótesis puede confirmarse como la respuesta definitiva.
Para ello están analizando las relaciones estructurales y de
composición entre la matriz de piroxenos del meteorito, los
glóbulos de carbonato y las cadenas asociadas a éstos.
Los datos obtenidos están siendo comparados con estudios de
descomposición termal de sideritas, y los resultados preliminares
indican que al descomponer térmicamente carbonatos no se producen
cristales de magnetita químicamente puros, como los identificados
en ALH84001. La próxima publicación de estos resultados
supondrá un aval muy sólido para las teorías
que sostienen que el origen de las cadenas de magnetita es biológico. |
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| El rover Opportunity también va a contribuir
en esta investigación: en este momento se dirige hacia el cráter
Endeavour, donde la sonda Mars Reconnaissance Orbiter ha descubierto
rocas con carbonatos, similares a los que engloban las posibles nanobacterias
de ALH84001. Si bien Endeavour no puede ser considerado el lugar de
origen de los meteoritos marcianos recogidos en la Tierra, nunca antes
se han analizado carbonatos sobre la superficie de otro planeta. Además,
Endeavour es mucho más grande que cualquiera de los cráteres
que ya ha visitado Opportunity, lo que significa que las rocas expuestas
son mucho más antiguas. Pero para completar este objetivo,
Opportunity debe sobrevivir al invierno boreal marciano, que acaba
de comenzar, y tiene que completar el trayecto de 12 km que le separa
de Endeavour. Prácticamente esa misma distancia es la que lleva
recorrida desde el inicio de su misión (Figura 4). A la velocidad
esperada, el rover llegará a Endeavour dentro de dos años. |
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Figura
4: La línea roja
y blanca marca el trayecto realizado por Opportunity
desde su llegada a Marte, un total de 13.6
km.
(NASA)  |
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| San Francisco (California), EEUU, 25 de Marzo de
2010. |
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