Introducción a los Cráteres
de Impacto Redacción |
 |
a
Tierra, la Luna, y los demás planetas con sus lunas, son los
blancos de un bombardeo continuo de asteroides y cometas provenientes
del espacio exterior. Los meteoritos o "estrellas fugaces"
que normalmente se ven en el cielo nocturno son en su mayor parte
objetos del tamaño de granos de polvo que chocan con la atmósfera
de la Tierra. Aunque sucede con mucha menos frecuencia, a veces objetos
más grandes golpean la Tierra o la Luna, produciendo agujeros
o cicatrices en la superficie conocidos como cráteres.
El Cráter Meteoro en Arizona, EE.UU., es uno de los ejemplos
mejor conocidos de cráter de impacto en la Tierra. El cráter
en cuestión tiene
1,2 km de diámetro y 200 m de profundidad. Se formó
hace aproximadamente 49 000 años atrás, cuando un meteorito
férrico que tenía aproximadamente el tamaño de
un autobús escolar, golpeó el desierto de Arizona al
este de lo que es ahora Flagstaff. (Fotografía de David
Roddy, United States Geological Survey.)
Hacia el 2002, en la Tierra se conocían menos de 200 estructuras
de impacto. Al igual que la Luna (ver debajo), la Tierra a lo largo
de su historia debe haber sido golpeada innumerable cantidad de veces
por asteroides y cometas. La mayoría de los cráteres
en la Tierra han sido destruidos por la erosión. Un cráter
particularmente grande se formó cerca de Chicxulub, en México,
hace aproximadamente 65 millones de años atrás. Muchos
científicos piensan que este evento de impacto es el responsable
de la masiva extinción de los dinosaurios. |
 |
Estructura
de un Cráter de Impacto: Generalidades |
 |
|
Los cometas y asteroides golpean la Tierra y Luna en
una amplia gama de velocidades de impacto, siendo típica una
velocidad de 20 kilómetros por segundo. Tan gran velocidad
de impacto producirá un cráter que es de 10 a 20 veces
más grande en diámetro que el objeto impactante. La
forma detallada del cráter depende de su tamaño.
La figura muestra secciones transversales idealizadas de las estructuras
de pequeños cráteres simples (arriba) y de cráteres
complejos más grandes (abajo). Los cráteres simples
tienen depresiones con forma de "tazón". Los cráteres
lunares que tienen un diámetro de borde (D en la figura) menor
de 15 km, son por lo general de este tipo.
Los cráteres de la Luna con diámetros mayores que los
15 km, tienen formas más complejas, y se caracterizan por tener
suelos poco profundos, relativamente llanos, elevaciones centrales,
y bloques de escombros (producto de desprendimientos) y terrazas en
la pared interna del borde del cráter.
En los cráteres lunares que tienen diámetros de entre
20 y 175 kilómetros, el levantamiento central puede estar constituído
típicamente por un pico o un pequeño grupo de ellos.
Los cráteres lunares que tienen diámetros más
grandes que los 175 km, pueden tener elevaciones complejas, con forma
de anillo. Cuando las estructuras de impacto exceden los 300 km de
diámetro, son denominadas "cuencas de impactos" en
lugar de cráteres. Se conocen más de 40 de estas cuencas
en la Luna, y tienen un control importante sobre la geología
regional de la Luna.
Mucho del material expulsado desde el cráter, se deposita en
el área que rodea al mismo. Cerca del cráter, el material
expulsado forma típicamente una gruesa capa continua. A distancias
mayores este material desplazado puede formar montículos discontinuos
de material. Además, puede suceder que parte del material expulsado
sea lo suficientemente importante como para formar un nuevo cráter
cuando se precipita a la superficie. Los cráteres formados
de esta manera se denominan "cráteres secundarios"
y con frecuencia dan lugar a "líneas de cráteres"
que remiten al cráter original.
El material que yace por debajo de la superficie del cráter
se fractura significativamente por la terrible sacudida del evento
de impacto. Cerca de la superficie se encuentra una capa de "breccia"
(una capa de roca compuesta de angulosos fragmentos en bruto, de rocas
más antiguas fracturadas). A mayores profundidades las rocas
permanecen en su lugar (y forman lo que se denomina "el lecho
de piedra") pero están muy fracturadas por el impacto.
Desde la superficie, el grado de fractura de las rocas disminuye con
la profundidad. Típicamente la energía del impacto provoca
que algo del material se funda. En los cráteres pequeños,
el evento de impacto da lugar a la formación de pequeñas
gotas de material fundido incrustado en la capa de breccia. Sin embargo,
en los cráteres más grandes, el impacto puede dar lugar
directamente a la formación de capas de material fundido. |
 |
Cráteres
de Impacto en la Luna |
| Las siguiente imágenes ilustran cómo
cambia la morfología de los cráteres de la Luna a medida
que aumenta el tamaño de los mismos. |
 |
Cráter Moltke,
7 km de diámetro, es un ejemplo excelente de cráter
simple con un interior en forma de tazón y paredes lisas.
Tales cráteres típicamente tienen profundidades
que equivalen aproximadamente al
20 % de sus diámetros. El terreno irregular con estructura
monticular (llamado también "hummocky") que
rodea al cráter es el depósito del material expulsado
del mismo. (Apollo 10 photograph AS10-29-4324.) |
|
 |
Cráter Bessel,
16 km de diámetro y 2 km de profundidad, es un ejemplo
de cráter de transición entre los de forma simple
y compleja. El material desprendido desde la parte interna del
borde del cráter ha destruido la estructura en forma
de "tazón" típica de los pequeños
cráteres, y ha dado lugar a un piso más plano
y poco profundo. Sin embargo, no se han desarrollado ni terrazas
escalonadas en el borde, ni un pico central. (Parte de: Apollo
15 Panoramic photograph AS15-9328.) |
|
 |
Cráter Euler,
28 km de diámetro y cerca de 2,5 km de profundidad, es
un buen ejemplo de la morfología de un cráter
complejo. Tiene un suelo aplanado, un pico central pequeño,
y material que se ha desprendido desde la parte interna del
borde del cráter. El manto rugoso y rocoso de material
expulsado que rodea al cráter es bastante claro en esta
vista. (Parte de: Apollo 17 Metric photograph AS17-2923.) |
|
 |
Cráter Lambert,
30 km de diámetro, es un típico ejemplo de pequeño
cráter complejo, similar al cráter Euler. En esta
imagen se aprecian perfectamente los desprendimientos y terrazas
de la parte interna del borde del cráter, el pico o prominencia
central y el material expulsado.
Lambert tiene aproximadamente 2,4 km de profundidad, estando
su borde elevado en unos 800 m con respecto a las planicies
que lo rodean. Las alturas en esta imagen 3D (la cual debe ser
vista con gafas rojo-azul) están exageradas verticalmente
por un factor de 4,2, para una mejor sensación de profundidad.
(Basada en: Apollo 15 Metric photographs AS15-260/AS15-265.)
(Stereo image copyright © Paul Schenk, Lunar and Planetary
Institute, 1997.) |
|
 |
Cráter King,
en el lado oculto de la Luna, tiene 77 km de diámetro
y más de 5 km de profundidad. Las terrazas y escombros
en el lado interno del borde del cráter, y el piso relativamente
plano, son características típicas de los grandes
cráteres lunares. No obstante en este cráter,
el pico central es mucho más grande que en los otros
cráteres lunares de tamaño comparable, como el
Copernicus o el Tycho. El objeto a la derecha del centro de
la fotografía es parte de la nave Apollo. Las alturas
en la imagen 3D están verticalmente exageradas por un
factor de 1,7. (Apollo 16 Metric photograph AS16-1580.) (Imagen
3D basada en: Apollo 16 Metric photographs AS16-1870/AS16-1871.)
(Stereo image copyright © Paul Schenk, Lunar and Planetary
Institute, 1997.) |
|
 |
Cráter Copernicus,
93 km de diámetro, es uno de los cráteres de impacto
más jóvenes y frescos en la cara visible de la
Luna. Como el Cráter King, Copérnico es un cráter
complejo bien desarrollado, con una cresta central prominente
y un suelo relativamente llano. Esta fotografía es una
vista oblicua del cráter, y claramente muestra las terrazas
y bloques de escombros en la parte interna del borde del cráter
tanto como el accidentado material expulsado por el impacto.
(Apollo 17 photograph AS17-151-23260.) |
|
 |
Schrodinger tiene 320
km de diámetro, lo suficientemente grande como para ser
considerado una cuenca de impacto, en vez de cráter.
Además del margen principal exterior, el Schrodinger
tiene también un anillo interno de aproximadamente 150
km de diámetro, que se encuentra completo en un 75 por
ciento. Schrodinger es una de las cuencas de impacto más
jóvenes y frescas de la Luna. (Mosaico de imágenes
de la sonda Clementine. Imagen procesada por: Ben Bussey, Lunar
and Planetary Institute.) |
|
 |
Los
Cráteres de Impacto y la Edad Planetaria |
Puede usarse la densidad de cráteres de impacto
en una superficie planetaria, como una medida de la edad de esa superficie.
Las superficies con relativamente pocos cráteres son jóvenes,
mientras que las superficies con muchos cráteres son antiguas.
Un simple experimento mental ayudará a visualizar este concepto.
Imagine tirar dardos en una pared pintada. Se forman entonces "cráteres"
distribuidos al azar. Luego de un tiempo, la mitad de la pared es
pintada de nuevo, simulando un derrame de lava volcánica que
tapa así algunos de los cráteres dejados por los dardos.
Luego se hacen impactar nuevos dardos para crear nuevos cráteres
también al azar. Incluso sin conocer que la pared fue pintada
uno puede deducir sólo por el estudio de la población
de cráteres que hay allí un área donde se aplicó
pintura. La zona con pintura tiene menos cráteres que las otras
donde no la hay. Es así cómo los investigadores mapean
y fechan las superficies planetarias.
Esta fotografía es una vista oblicua de la parte central del
lado oculto de la Luna. Como puede verse, esta región está
saturada virtualmente con cráteres.
Este tipo de superficie intensamente craterizada es muy común
en gran parte del lado oculto de la Luna, y de aquellas partes del
lado visible de la misma que no han sido inundadas por flujos de lava.
La edad promedio de esta región probablemente es de 4 mil millones
de años. (Apollo 16 Metric photograph AS16-0728.)
Esta otra fotografía es una vista oblicua del sur, en la cual
puede observarse en un primer plano (abajo a la derecha) a una región
llana conocida como Mare Imbrium. También son visibles Mare
Serenitatis, que es la región uniforme en la izquierda superior,
y Sinus Medii, otra región llana que aparece arriba a la derecha.
La cadena montañosa llamada Apennine (Apeninos), que forma
parte del borde principal de la cuenca de impacto Imbrium, es muy
visible en el centro de la fotografía. En comparación,
los Apeninos son unos 4 km más altos que la región Mare
Imbrium.
La superficie plana en Mare Imbrium tiene relativamente pocos cráteres
de impacto, indicando esto que es mucho más joven que la superficie
craterizada mostrada en la imagen anterior. La misión Apollo
15 trajo muestras de la superficie lunar tanto de Mare Imbrium como
de las Montañas Apeninos. Estas muestras indican que la cuenca
Imbrium se formó por un gran impacto unos 3,84 mil millones
de años atrás. El material uniforme en el suelo de la
cuenca es basalto, formado hace 3,3 mil millones años atrás
en erupciones volcánicas.
(Apollo 17 Metric photograph AS17-2432.) |
 |
Cráteres
de Impacto en el Resto del Sistema Solar |
| Algunos importantes ejemplos: |
 |
Cráter Yuty,
en Marte, tiene 18 km de diámetro. Sus depósitos
de material expulsado se componen de muchas capas lobulares
solapadas, además, Yuty posee una más que prominente
elevación central. En Marte, este tipo de morfología
del material expulsado es característico de muchos cráteres
a latitudes medias y ecuatoriales, pero es diferente de lo visto
en la Luna alrededor de los cráteres pequeños
(por ejemplo compare con el cráter Euler, mostrado anteriormente).
Se cree que este tipo de manto "splash" (o salpicadura)
de material expulsado , se forma cuando un objeto colisiona
con la superficie y rápidamente derrite el hielo que
yace bajo la misma. La presencia de agua líquida en el
material arrojado le permite fluir en la superficie, dando al
manto de material expulsado su característica apariencia
de fluidez. Este cráter marciano toma el nombre de una
localidad de Honduras. (Viking 1 Orbiter image 3A07.) |
|
 |
La estructura circular en esta imagen es la Cuenca
de impacto Tyre en Europa, una luna de Júpiter.
Por lo menos se pueden distinguir 5 anillos de la cuenca (compare
con la cuenca de impacto lunar Schrodinger, mostrada anteriormente).
La ausencia general de otros cráteres de impacto en esta
imagen indica que Europa tiene una superficie muy joven y sigue
siendo geológicamente activa. La imagen tiene unos 424
km de lado. (NASA Galileo image.) |
|
 |
Esta imagen de la luna de Saturno Tethys
muestra numerosos cráteres de impacto tan pequeños
como 5 km de ancho. Gran parte de esta luna está intensamente
craterizada, lo cual indica que tiene una superficie antigua.
Se puede ver abajo a la derecha, que la densidad de cráteres
está algo reducida, indicando que esta parte de Tethys
fue modificada al principio de su historia geológica
por la actividad volcánica. La nave espacial Cassini-Huygens
de NASA/ESA llegó a Saturno en 2004 y conducirá
un estudio de cuatro años de la atmósfera de Saturno,
de su sistema de anillos, y de varias de sus lunas. (NASA
Voyager 2 image.) |
|
 |
El Cráter Mead
(12,50° Latitud; 57,20° Longitud) es la estructura de
impacto más grande de Venus, con un diámetro de
280 km. El cráter tiene un anillo interno y otro externo,
el cual está rodeado por una pequeña capa de material
expulsado. El suelo del cráter parece ser muy similar
en morfología a la planicie en que se encuentra. Las
bandas verticales inclinadas son efectos del procesamiento de
los datos de radar. (NASA Magellan Venus image.) (Copyright
Calvin J. Hamilton.) |
|
 |
Circus Maximus, en
la luna de Saturno Titán, es una enorme formación
anular, con un diámetro de aproximadamente 440 km descubierta
por la sonda Cassini-Huygens con su sistema de radar. Esta estructura
recuerda un enorme cráter o parte de una cuenca de impacto
con anillos, formada posiblemente por la colisión de
un objeto espacial de decenas de kilómetros de diámetro.
Es la primer estructura de impacto identificada en las imágenes
de radar de Titán.
La superficie de Titán parece ser muy joven en comparación
con las de otras lunas de Saturno. En el caso de Titán,
elementos precipitados desde su atmósfera, u otros procesos
geológicos pueden enmascarar o erosionar cráteres.
El patrón de brillosidad observado en las imágenes
de radar sugiere que existe una topografía asociada a
esta estructura; por ejemplo, en el centro de la imagen se aprecian
numerosos montículos de unos 25 km de ancho cada uno.
Debido a que éstos son oscuros en sus bordes inferiores
(es decir que tienen superficies que tienden a ocultarse de
la vista del radar), y brillantes en los lados opuestos, se
deduce que deben de estar elevados en relación con el
terreno circundante. (NASA/ESA Cassini-Huygens image.) |
|
| Y muchos, muchos más...! |
| |
Fuente: Walter S. Kiefer/Lunar
and Planetary Institute.
Agradecimiento: A Maximiliano C. L. Rocca, por su amistad y
valioso aporte técnico. |
| |
| Mendoza, Argentina, 11 de Abril de 2005. |
|