Meteoroides, Superbólidos y Meteoritos
Maximiliano C. L. Rocca |
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este artículo analizaremos qué pasa cuando estos
visitantes cósmicos interactúan con la atmósfera
terrestre. Todo dependerá de 3 factores básicos:
la masa del objeto cósmico, su velocidad y su ángulo
de entrada en la atmósfera terrestre. Nosotros aquí,
para simplificar las explicaciones, consideraremos la velocidad
de entrada siempre como 15 Km/seg. En realidad la velocidad de
entrada de estos objetos interplanetarios varía desde unos
pocos Km por segundo, hasta unos 80 Km/segundo. Sin embargo, la
gran mayoría entran en nuestra atmósfera a un promedio
de velocidad de unos 15 Km/segundo.
En cuanto al ángulo de entrada en la atmósfera vale
decir que cuando éste es muy vertical con respecto al plano
del suelo, el objeto tiende a sufrir mayor fricción y desgaste
en la atmósfera. Si el ángulo es muy pequeño,
entonces el objeto puede rebotar en la atmósfera y volver
hacia el espacio.
Analizaremos cada caso según la masa del objeto de menor
a mayor: polvo microscópico, meteoroides y meteoros, meteoritos,
bólidos, superbólidos y finalmente impactos.
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| 1) POLVO MICROSCÓPICO |
El
polvo microscópico que pesa menos de una milésima de
gramo no encuentra casi resistencia al entrar en la atmósfera.
Se sedimenta pacíficamente a través del aire. Una vez
flotando en la atmósfera puede servir de núcleo de condensación
a las gotas de lluvia y luego aterriza en la superficie dentro de
las gotas de agua. Así es, en las gotas de lluvia hay partículas
de polvo interplanetario... junto con miles de partículas de
contaminación industrial. Curiosamente más del 70% del
material extraterrestre que cae sobre la Tierra desde el espacio cada
año, es simplemente polvillo microscópico. ¡Llueven
en total varios miles de toneladas al año! La mayoría
de este polvillo proviene de las colas de los cometas. |
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| 2) METEOROIDES Y METEOROS |
Un meteoroide es todo cuerpo sólido natural
que gira alrededor del Sol y tiene menos de 100 metros de diámetro.
Los meteoroides pequeños (de unos pocos gramos de peso) entran
en la atmósfera y se queman dejando una estela de luz conocida
como meteoro o estrella fugaz.
Un meteoro es la traza de luz producida cuando un meteoroide entra
en la atmósfera terrestre y se calienta hasta llegar ser incandescente
debido a la fricción con los átomos atmosféricos.
El calor puede llegar a más de 2000ºC, y es suficiente
como para fundir roca o metal.
Todos recordamos haber visto alguna vez esas trazas de luz en el cielo
nocturno, que sólo duran unos segundos, llamadas estrellas
fugaces. Las produce la entrada de una pequeña partícula
de roca en la atmósfera que se consume casi totalmente. La
mayoría de estas partículas provienen también
de las colas de los cometas. |
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| 3) METEORITOS Y BÓLIDOS |
Se define como un bólido a todo evento luminoso
relacionado con la entrada en la atmósfera de un meteoroide
que tenga una magnitud visual de entre -4 y -17. Para dar una idea
de la escala de brillos, el Sol tiene asignada una magnitud visual
de -26,8, la Luna llena de -12,7, el planeta Venus de -4,2 y Sirio
(la estrella mas brillante) de -1,4. Los bólidos son tan brillantes
como la Luna llena o más. La interacción y la fricción
con la atmósfera terrestre comienzan a unos 80 Km de la superficie.
Si el cuerpo cósmico sobrevive al paso ígneo por la
atmósfera se lo llama "meteorito". Un meteorito es
todo meteoroide (cuerpo sólido del espacio menor a 100 metros)
que entra en la atmósfera terrestre y sobrevive a la fricción
aterrizando en la superficie relativamente intacto. Normalmente, el
promedio de pérdida de masa de un meteoroide pequeño
en su paso por la atmósfera terrestre va desde un 50% a un
98% de la masa inicial, dependiendo mucho del ángulo de ingreso
en la atmósfera y la velocidad de ingreso.
Los meteoritos suelen fragmentarse en la atmósfera y así
se desparraman en lo que se conoce como "lluvias de meteoritos".
Veamos unos ejemplos:
La noche del 26 al 27 de Marzo de 2003 una roca de unos 2 metros entró
en la atmósfera sobre USA. Luego de un bólido descomunal,
se fragmentó en miles de pedazos que se esparcieron por unos
10 Km en los suburbios del Sur de la Ciudad de Chicago. Se recuperaron
un total de cerca de 500 fragmentos de meteoritos pétreos.
Otro ejemplo, pero, argentino: 15 de Enero de 1985, 16 horas (local):
Una lluvia de cientos de meteoritos pétreos cayó en
la zona cercana a La Criolla, Entre Ríos, Argentina.
Hay muchísimos ejemplos más.
Hasta hoy, ninguna persona ha muerto a causa de la caída de
un meteorito. Hay, por cierto, casos de lesiones:
El 30 de Noviembre de 1954 la Señora E. H. Hodges de Sylacauga,
Alabama, USA, se encontraba sentada en su hogar después del
almuerzo. De repente, una roca de 4 Kg (un meteorito pétreo)
le golpeó en el muslo después de atravesar el techo
y aplastar una radio. La señora se recuperó en el Hospital
local luego de varios días de reposo.
El 28 de Junio de 1911 una fuerte lluvia de meteoritos pétreos
cayó sobre la zona de Nakhla, en Egipto. Desgraciadamente,
una de las rocas mató, al caer, a un perro. |
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Durante una lluvia de
meteoritos pétreos, un automóvil fue perforado
por un meteorito de 12,4 Kg en Peekskill, ciudad de New
York, USA, el 9 de Octubre de 1992 a las 23,48 horas.
[Para descargar video (1 MB) click ->
aquí]
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Los meteoritos compuestos por metal suelen resistir
mejor el paso ígneo por la atmósfera. Por eso los más
grandes meteoritos conocidos son metálicos. Los meteoritos
pétreos son menos resistentes a las tensiones generadas durante
el paso por la atmósfera, y suelen fragmentarse un miles de
pedazos antes de tocar el suelo.
El mayor meteorito hoy conocido en el mundo es el llamado "Hoba"
de Namibia, África del Sur. Es una masa de Hierro-Níquel
de 2,74 x 2,74 x 0,97 metros que pesa 60 toneladas. Cayó durante
tiempos prehistóricos y fue hallado recién en 1920.
En marcado contraste con "Hoba", el mayor meteorito pétreo
es una roca caída junto con una lluvia de meteoritos en la
zona de Jilin,
China, el 8 de Marzo de 1976. Esta roca pesa "sólo"
1,9 toneladas, o sea 30 veces menos que "Hoba". |
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| 4) SUPERBÓLIDOS |
Un superbólido es todo evento luminoso asociado
a un meteoroide que entra en la atmósfera terrestre que supera
la magnitud visual -17. Así, los superbólidos pueden
ser tan brillantes como el Sol o ¡hasta más!
El 30 de Junio de 1908, a las 7,17 horas de la mañana (hora
local) se produjo una explosión terrible a unos 8 kilómetros
de altura por sobre el río Tunguska en Siberia, Rusia (N 60º
55' E 101º57'). Dos mil quinientos noventa kilómetros
cuadrados de bosques quedaron destruidos y convertidos en troncos
carbonizados y caídos. En un radio de 15 Km todo quedó
arrasado.
Primero apareció una bola de fuego enorme, más brillante
que el Sol, y de un color blanco azulado. Venía desde el Sud
Este. Segundos después, se escuchó la primera detonación.
La detonación revistió tal violencia que los sismógrafos
de la ciudad de Irkutsk (a 800 Km al Sud) registraron el paso del
temblor de tierra. Instantáneamente, una gigantesca columna
de fuego se elevó al cielo alcanzando tanta altura que se hizo
visible sobre el horizonte a los atónitos habitantes de varios
pueblos siberianos. Luego, en el aire resonó el estampido de
ensordecedores truenos que se escucharon a más de mil kilómetros.
El estruendo era tan intenso que algunos pastores se quedaron sordos
y otros sufrieron shocks y quedaron aturdidos. |
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El famoso tren transiberiano sufrió tremendas
sacudidas y vibraba con tal violencia sobre sus rieles que el maquinista
tuvo que parar su marcha.
Masas oscuras de espesas nubes ascendieron hasta el cielo y horas
más tarde se desencadenó una "lluvia negra"
como resultado de la súbita condensación del aire junto
con el polvo y el hollín que habían sido succionados
hacia el cielo en el torbellino formado en el vórtice de la
explosión. Las ondas de presión barométrica de
esta explosión le dieron la vuelta al mundo varias veces.
Finalmente, y por el espacio de varias semanas, toda Europa presenció
con estupor unos amaneceres y unos atardeceres con unas nubes de colores
muy extraños. Incluso un resplandor rojizo permaneció
por semanas en el cielo nocturno europeo aún durante la medianoche.
Impresionante, ¿verdad?
Se ha especulado muchísimo sobre este evento y su origen. Se
ha hablado desenfrenadamente de radiactividad, OVNIS, meteoritos de
antimateria, micro-agujeros negros y otras cosas igual de exóticas.
La realidad, lo más probable, es que lo que produjo la explosión
fuese un meteoroide del tamaño de media cuadra. Se calcula
que la potencia de esa explosión fue de 10 a 20 Megatones de
TNT y la produjo un meteoroide de "sólo" 50 metros
que explotó en la atmósfera. Recordemos que un Megatón
es la energía liberada por un millón de toneladas de
TNT y que las bombas atómicas detonadas en 1945 sobre las ciudades
japonesas de Hiroshima y Nagasaki liberaron "sólo"
20 Kilotones de TNT de energía, o sea la energía de
20 mil toneladas de TNT.
Lo que confundió por décadas a los investigadores fue
la ausencia de cráteres y meteoritos en la zona. Hoy se sabe
bien por estudios físicos en laboratorio que cuando el objeto
está en los 40 a 80 metros de diámetro y está
compuesto por roca, no sobrevive al paso por la atmósfera.
De modo que no es de sorprender que no haya cráteres de impacto
en el área de Tunguska.
La roca entró en la atmósfera a varios Km por segundo
y comenzó a sufrir la intensa resistencia y fricción
del aire. A medida que se hundía en la atmósfera, en
la parte delantera del objeto (su "nariz") se fue acumulando
aire comprimido. Cuando el objeto se acercaba cada vez más
al suelo, la masa de aire comprimido aumentaba en presión y
fuerza expansiva. Como consecuencia de las leyes de la termodinámica,
el aire comprimido se calentó cada vez más, alcanzando
altísimas temperaturas. El objeto se vio sometido a un enorme
esfuerzo material y a una tensión mecánica tremenda.
¡El aire se resistía a dejarlo pasar!
Finalmente, cuando estaba a unos 8 Km del suelo, esa masa de aire
comprimido delante del objeto se hizo enorme, caliente e irresistible.
Logró vencer la resistencia del material que componía
al objeto. Se produjo entonces la explosión colosal que arrasó
con todo a su paso en la superficie y vaporizó totalmente al
meteoroide cósmico. Todo esto ocurrió en sólo
unos pocos segundos. ¿Cómo es esto posible
de entender mejor? Daré un ejemplo fácil: una pileta
llena de agua y un nadador.
Si nos sumergimos en la pileta con lentitud desde el borde, el agua
se comportará como un material suave y fluido y no nos ofrecerá
resistencia al entrar en ella. Ahora veamos el caso de un nadador
que se tira a la misma pileta desde un trampolín a 100 metros
de altura. Cuando toque el agua, viajará a una velocidad de
varios metros por segundo con respecto a la pileta, y su contacto
con el agua será violento. A esa velocidad, y si el nadador
cae "de panza", el agua se comportará como si fuera
una pared sólida y le ofrecerá gran resistencia. El
choque con la superficie del agua en este caso es tan violento que
puede llegar a desmayar al nadador.
Lo mismo ocurre con el aire en la atmósfera terrestre y los
meteoroides del espacio. La atmósfera le ofrece la mayor resistencia
posible a todo objeto sólido que tenga entre 10 y 80 metros
de diámetro y los pulveriza en una explosión de gran
potencia antes de que toquen el suelo. Por eso jamás se encontraron
ni cráteres ni meteoritos en la zona de Tunguska ni tampoco
en otros casos de superbólidos. A nosotros, en la superficie
terrestre, el aire nos parece algo suave y gentil pero, para un objeto
del tamaño mencionado que entra en la atmósfera a unos
20 Km por segundo, entrar en el aire le resultará como encontrar
una pared y le ofrecerá gran resistencia al avance.
Se sospecha que un evento similar ocurrió en el siglo XIII
en Nueva Zelanda. Parece ser que, hace unos 800 años, una gran
zona vecina a la ciudad de Tapanui (en la Isla Sur) quedó arrasada
por un flash casi instantáneo de alta temperatura y fuegos
forestales. Incluso se sostiene que algunas leyendas de los aborígenes
maoríes pueden ser los recuerdos de tal catástrofe.
Se supone hoy que eventos de este tipo suceden una vez cada varios
cientos de años... si el próximo ocurre sobre una zona
poblada producirá un desastre sin precedentes en la historia
de la civilización. Veamos ahora otro superbólido pero
muy poco conocido por el público: el llamado "Tunguska"
brasileño del río Curuca, Amazonas, Brasil, (S 5º
W 71,5º).
Leamos el relato de este evento inusual escrito por el padre Fedele
d'Alviano: --"La mañana del 13 de Agosto de 1930 el cielo
estaba claro y el glorioso Sol ecuatorial había salido para
iluminar un nuevo día.... Sorpresivamente, a eso de las 8 hs.,
el Sol se tornó de color rojo sangre y una oscuridad se esparció
sobre todo, tal y como si una espesa nube hubiese interceptado los
rayos solares... pero no había tal nube... sólo la aparición
de un polvillo en la atmósfera. Una fina ceniza había
comenzado a caer sobre las plantas de la selva y sobre las aguas del
río... cuando sorpresivamente, un sonido de múltiples
silbidos se escuchó viniendo desde lo alto... sonando como
artillería y ese sonido se fue haciendo más cercano...
y más cercano. Algunos pescadores se alzaron mirando hacia
el cielo y entonces vieron grandes bolas de fuego cayendo desde lo
alto como rayos. Cayeron en el centro de la selva con un triple estampido
similar al rugido de un trueno y el estallido de un rayo. Ocurrieron
entonces tres explosiones distintas, cada una mayor que la anterior,
causando temblores de tierra como los de un terremoto. Una fina lluvia
de cenizas continuó cayendo por varias horas y el Sol siguió
nublado.--" ¡Es evidente que algo cayó
desde el cielo!... Este relato fue publicado recién en los
90's. Había permanecido olvidado en archivos eclesiásticos
de los misioneros capuchinos por varias décadas. El investigador
independiente italiano Roberto Gorelli fue quien primero lo recuperó
para el dominio público.
Rocas de 1 a 40 metros de diámetro explotan a varios kilómetros
de altura en la atmósfera con un gran despliegue de ruido y
luz pero, normalmente, sin hacer daños mayores al nivel de
la superficie terrestre. En 17 años de observación (1975-1992)
los satélites espías norteamericanos del DoD (Department
of Defense) detectaron 136 explosiones en la alta atmósfera
del orden de 20 Kilotones de TNT de energía.
Un caso exótico: Un superbólido muy fuerte ocurrió
sobre la Base de la Fuerza Aérea Norteamericana Peterson, de
Colorado Springs, el 21 de Noviembre de 1995 por la madrugada. Sacudió
la estructura y las ventanas temblaron. La explosión fue, al
principio, confundida con un ataque militar por aire (...). Finalmente
una cámara de vigilancia nocturna demostró que la causa
había sido un superbólido atmosférico muy potente.
La roca que lo causó no era mayor que un escritorio de oficina. |
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| 5) IMPACTOS |
En el caso de objetos metálicos de más
de 30 metros de diámetro y para objetos rocosos de más
de 100 metros, la atmósfera terrestre no ofrece obstáculo
ni resistencia suficientes, y dichos objetos alcanzan la superficie
terrestre conservando una inmensa energía cinética.
Se trata de los impactos de meteoritos gigantes que dejan cicatrices
en la superficie terrestre conocidas como cráteres o estructuras
de impacto. Ya no se trata de meteoroides sino de asteroides o bien
de los núcleos de cometas. Estos objetos pueden tener desde
"sólo" 100 metros hasta varias decenas de Kilómetros
de diámetro (¡un núcleo de cometa puede tener
hasta 50 Km de diámetro!). Su descripción está
más allá de las intenciones de este artículo.
Como resumen final vemos que partiendo del polvo microscópico
que "llueve" pacíficamente, pasado por meteoros de
luminosa belleza, los espectaculares bólidos y los muy peligrosos
superbólidos, terminamos con los muy enérgicos impactos
de meteoritos gigantes. Toda una "fauna" cósmica
que visita nuestro planeta. |
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Sobre
el Autor |

Maximiliano C. L. Rocca (37 años), es Analista
de Sistemas y realiza desde hace varios años investigación
en los temas de Asteroides que se acercan a la Tierra y de
Cráteres de impactos terrestres, financiado por The
Planetary Society, CA, USA.
Corresponsal de superbólidos y caída de meteoritos
para el Scientific Event Alert Network (SEAN) del Smithsonian
Institution, Washington, USA.
Miembro regular de la Meteoritical Society, USA, desde 1999.
Miembro de la Division for Planetary Sciences / American Astronomical
Society, USA, desde el año 2000.
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Para
saber más... |
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Algo cayó en Mendoza (Argentina)
Habían pasado algunos minutos de las 2 de la madrugada
del viernes 1 de Agosto de 2003, cuando el cielo se iluminó
en el sur mendocino. Una luz potente y fuerte enceguecía
a quien se animaba a observar el objeto que atravesaba el
cielo. El blanco azulado se transformó casi en un
rojo fuego y a los pocos segundos, se produjo una fuerte
explosión con una onda expansiva que se trasladó
por cientos de kilómetros. Tanto que el estruendo
se escuchó hasta en el sur de San Luis. Sanrafaelinos,
alvearenses y malargüinos se despertaron asustados,
todos temían lo peor, como un terremoto. Otros en
cambio, cuyos testimonios se escucharon en las radios sureñas
durante toda la mañana, fueron los testigos privilegiados
de un hecho sin precedentes para esta región de Mendoza:
la caída de un meteorito. Según creen los
especialistas, al entrar a la atmósfera terrestre
se habría fragmentado y esparcido en la extensa geografía
sureña.
En las escuelas, cafés, comercios, y en cada esquina
de las ciudades y hasta en los parajes más alejados,
el hecho fue el tema obligado de conversación del
día. En las radios de los tres departamentos, los
sureños se animaron a comentar su experiencia. Varios
describieron un
objeto que surcaba el cielo a una gran velocidad y que caía
a la tierra. Otros incluso alcanzaron a observar que se
fragmentaba en pedazos -como algunos jóvenes en Carmensa
(Alvear)-, pero todos fueron coincidentes al señalar
la incandescencia que casi lastimaba los ojos seguida de
una fuerte explosión.
(Noticia original Diario Los Andes - Mendoza)
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Algo cayó en la India
Al menos veinte personas fueron reportadas heridas y dos
casas dañadas el sábado 27 de Septiembre de
2003, después de que un supuesto meteorito chocó
con la Tierra en el este de la India, reportaron medios
de información.
Fueron cientos de reportes en el estado de Orissa que acreditan
una bola de fuego que cruzó el cielo y cayó
a tierra. Fragmentos incandescentes cayeron sobre una amplia
área y destruyó varias casas, dijo la cadena
londinense BBC.
En Kendrapara fue reportado una roca de entre 6 y 7 kilogramos
en un arrozal de la villa de Suniti. Otros restos son recobrados
en la villa de Sudusudia, uno de ellos incendió una
casa e hirió a tres según un testigo. La roca
celeste hizo un cráter de 5 pies de profundidad y
otros 3 de ancho.
Expertos estiman que cada día caen cerca de 100 toneladas
de polvo extraterrestre a la Tierra, pero esto lo reportan
como un caso extraordinario. "Estos casos son comunes
pero no a simple vista, éste es un extraño
fenómeno, dijo Jaydev Kar, un científico del
planeatario de Orissa.
(Noticia original BBC)
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| Capital Federal, Buenos Aires, Argentina, 09 de
Diciembre de 2003. |
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