La Cueva de los Cristales Gigantes de Naica
Redacción |
 |
Enterrada
a unos 300 m de profundidad, debajo de la sierra
de Naica en el desierto mexicano de Chihuahua,
se encuentra la «Cueva de los Cristales
Gigantes», que quizás sea el lugar
más exótico y fascinante que la
naturaleza ha podido crear en este planeta. |
|
|
|
 |
s la Capilla
Sixtina de la cristalografía..., y también un lugar
en el que Superman se sentiría como en casa”, comenta
Juan Manuel García Ruiz. El geólogo, especialista en
cristales, anunció en Abril de 2007 que él y su equipo
de investigadores habían descubierto cómo los minerales
de la Cueva de los Cristales Gigantes lograron adquirir sus formas
monumentales.
La cueva fue descubierta en Abril del 2000 por los hermanos Eloy y
Javier Delgado, dos trabajadores de la minera Industrias Peñoles,
cuando excavaban una nueva galería en el nivel –290.
Muy afortunadamente, y asombrados por el espectáculo que contemplaron,
detuvieron los trabajos y se tomaron medidas para preservar la integridad
de la cueva. “No hay otro lugar en el planeta donde
el mundo mineral se revele con tal belleza”, dice García
Ruiz de la Universidad de Granada (España), quien desde el
2001 viene estudiando este increíble lugar. “Cuando
entré por primera vez en la cueva me sorprendió un golpe
de calor húmedo que empañó los vidrios de mis
gafas y me dejó aturdido. Al recuperarme me di cuenta de que
me encontraba delante del mayor espectáculo del mundo mineral.
La cueva tiene unas dimensiones de unos 35 metros de largo por 20
de ancho y una altura media de unos ocho metros. Su suelo, como también
parte de las paredes y el techo, estaba cubierto de enormes bloques
cristalinos de nuestra altura, de los que salían cristales
como grandes vigas de más diez metros de longitud atravesando
la cueva con su arrogante geometría mineral”, dijo recientemente
García Ruiz al periódico español El País. |
 |
|
 |
Esta imagen
multiespectral ASTER de la sierra de Naica
fue obtenida el 16 de Febrero de 2004. Cubre
un área de 26 x 23,5 km, y está
localizada cerca de los 27,8 grados latitud
norte, 105,5 grados longitud oeste. La imagen
usa las bandas SWIR 4, 6, y 8 en los canales
RGB. La piedra caliza se muestra en colores
amarillo-verde, y la vegetación en
rojo. (NASA/GSFC/METI/ERSDAC/JAROS, y U.S./Japan
ASTER Science Team) 
Abajo: Una imagen del interior de la
Cueva de los Cristales Gigantes de Naica.
(Thatcrystalsite.com)
|
 |
|
|
|
 |
|
| La cueva es una cavidad en la piedra caliza con forma
de herradura, y contiene los cristales naturales más grandes
descubiertos hasta el presente, algunos de los cuales llegan a tener
unas dimensiones descomunales: 11-12 m de longitud, ~2 m de diámetro
y unas 55 tn de peso (!!). Por esas casualidades, lo que a primera
vista se observa en la cueva hace recordar a una escenografía
montada para la película “El retorno de Superman”.
Pero a pesar de su belleza, no es un lugar para estar mucho tiempo
ya que las condiciones ambientales allí son extremas: la temperatura
ronda los 50°C, con una humedad superior al 90%. Excepto Superman,
una persona sin el equipo adecuado no sobreviviría en la cueva
por muchos minutos. Lo que se dice, una belleza potencialmente mortal. |
 |
Actividad
Volcánica |
Pero, ¿cómo se formó esta cueva?.
Según la teoría de formación propuesta por García
Ruiz, todo comenzó unos treinta millones de años atrás.
Entonces, una intrusión de magma en ascenso empujó a
las rocas calizas de la sierra de Naica, impregnándolas con
un fluido ácido y caliente cargado de metales (el complejo
minero de Naica contiene algunos de los depósitos más
importantes del mundo de plata, zinc, y plomo). Cuando en este proceso
de mineralización de la sierra de Naica la temperatura alcanzó
aproximadamente los 250°C, se formó la anhidrita, mineral
que no tiene mucho valor económico pero que fue clave para
la formación futura de los “cristales gigantes de yeso”
(o también llamados cristales de selenita).
Pero esta intrusión de magma fue perdiendo fuerza, por lo que
la temperatura de la roca comenzó a bajar. Se estima que la
intrusión de magma se detuvo a unos 3000 m de la superficie;
su calor residual es el que hoy en día calienta la roca y el
agua que corre en el interior de la sierra de Naica. “El momento
crítico ocurrió cuando la montaña se enfrió
por debajo de la temperatura a la que la anhidrita deja de ser estable
para transformarse en yeso, teóricamente a 58°C, aunque
nuestros estudios están refinando ese dato”, dice García
Ruiz. A esta temperatura el agua subterránea comenzó
a disolver lentamente a la anhidrita, y las aguas se enriquecieron
con moléculas de sulfato y de calcio que con el tiempo y por
deposición fueron formando los cristales de yeso. |
 |
|
 |
La cueva
es una cavidad en la piedra caliza con forma
de herradura, y contiene los cristales naturales
más grandes descubiertos hasta
el presente.  |
| |
|
 |
Algunos
cristales de la cueva llegan a tener unas
dimensiones descomunales: 11-12 m de longitud,
~2 m de diámetro y unas 55 tn de peso.
Para tener una idea del tamaño de estos
bloques, en la imagen un semicírculo
indica la presencia de dos exploradores (!!).
 |
| |
|
 |
A pesar
de su belleza, la Cueva de los Cristales Gigantes
de Naica no es un lugar para estar mucho tiempo,
ya que las condiciones ambientales allí
son extremas: la temperatura ronda los 50°C,
con una humedad superior al 90%. Una persona
sin el equipo adecuado no sobreviviría
en la cueva por muchos minutos.  |
|
|
 |
|
Análisis isotópicos realizados a las
muestras de Naica confirmaron que las moléculas de los cristales
de yeso eran originalmente las de la anhidrita y las mismas de las
aguas actuales, lo que implicaba que actualmente se debería
estar disolviendo anhidrita y formando yeso. Las investigaciones de
García Ruiz y su equipo también incluyeron el análisis
del líquido que se encuentra en pequeñas cavidades (burbujas)
en el interior de los cristales. Este líquido es el mismo que
formó a los cristales, por lo que su estudio era de vital importancia.
De acuerdo a García Ruiz, se pudo determinar que las aguas
que dieron origen a los cristales “no eran ácidas como
las que mineralizaron la plata y el plomo que se extraen en la mina,
sino más parecidas a las que ahora fluyen por el interior de
la montaña de Naica”. Además se pudo estimar la
temperatura a la que se formaron los cristales, que resultó
ser de alrededor 56°C. Pero, en este escenario sólo se
habrían formado muy pocos cristales. “Si la temperatura
hubiera bajado más se habrían formado muchos más
cristales más pequeños, que fue lo que pasó en
la Cueva de las Espadas”, añade García Ruiz. La
Cueva de las Espadas se encuentra a 120 m de profundidad, por lo que
es más fría. Los cristales de esta cueva típicamente
tienen una longitud de aproximadamente 2 m, y son más numerosos.
La sierra de Naica está asentada sobre un conjunto de fallas,
las cuales son recorridas por el agua subterránea creando cavidades
donde se pueden desarrollar cristales. “No hay límite
para el tamaño que un cristal puede alcanzar”, dice García
Ruiz. Todo depende que durante un tiempo prolongado se mantengan las
condiciones adecuadas. En el caso de la Cueva de los Cristales Gigantes,
estas condiciones se tienen que haber mantenido por cientos de miles
de años. Para la Cueva de las Espadas estas condiciones deben
haber desaparecido más rápidamente, por lo que los cristales
alcanzaron un tamaño menor. El mecanismo de formación
es del tipo “autoalimentado”, porque si bien las aguas
van perdiendo sulfato y calcio a medida que los cristales de yeso
crecen, los recuperan al disolverse la anhidrita. |
 |
El
Futuro |
Aprovechando las extremas condiciones que imperan en
el interior de la Cueva de los Cristales Gigantes, la misma es visitada
periódicamente por diversos investigadores. Chris McKay, un
científico planetario del Ames Research Center (NASA),
ha trabajado en su interior en la búsqueda de evidencias de
vida. McKay se ha valido de instrumental especial (un espectrómetro
Raman), el cual puede servir para la búsqueda de vida en otros
mundos.
Es decir, más allá del espectáculo estético
que representa, el principal valor de la Cueva de los Cristales Gigantes
es científico. Sin embargo su futuro es incierto. Si esta cueva
puede ser visitada, es porque las operaciones de bombeo de la compañía
minera la mantiene libre de agua. Si se deja de extraer el agua de
su interior, la cueva nuevamente quedará sumergida, y los cristales
de nuevo comenzarán a crecer.
¿Qué se debe hacer? ¿Seguir con las operaciones
de bombeo para permitir que futuras generaciones de humanos puedan
contemplar este espectáculo de la naturaleza? ¿O se
tienen que restaurar las condiciones originales para que los cristales
continúen creciendo?. García Ruiz ha recomendado a la
compañía minera que continúe preservando a la
cueva, ya que es “remota” la posibilidad de encontrar
en el mundo otro lugar como éste, donde se den las condiciones
para el crecimiento de cristales gigantes de yeso. Es más,
García Ruiz cree que a mayores profundidades pueden existir
otras cuevas, con cristales aun más grandes... |
|
 |
Fuente: Juan Manuel García Ruiz / Elpais.es,
National Geographic News y Earthmagazine.org
Traducción: Wilfredo Orozco |
| |
| Mendoza, Argentina, 25 de Diciembre de 2008. |
|