¿Volcanes en Titán?
Jesús
Salvador Giner |
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La sonda ‘Cassini’, en
órbita en torno al sistema de Saturno, ha podido
efectuar una serie de fotografías extraordinarias
que sugieren, con más certezas que dudas, la existencia
de actividad volcánica en Titán, la mayor
de las lunas del planeta anillado. Si hay volcanes en Titán,
ello supone un importante calor interno; como consecuencia,
la vida podría tener más opciones de las esperadas
de aparecer allí, a 1.400 millones de kilómetros
del Sol. |
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26 de octubre de 2004 la sonda Cassini realizó el primer acercamiento
cercano a Titán desde los inicios de su misión, y en
el transcurso del mismo obtuvo una considerable cantidad de datos
de todo tipo y fotografías muy precisas. Un puñado de
ellas ha levantado cierto revuelo porque muestran lo que parece ser
un volcán en Titán de dimensiones más que respetables.
¿Hay en verdad algún tipo de actividad volcánica
allí?
Ante todo es necesario aclarar que el posible vulcanismo de Titán
no es del tipo convencional al que estamos habituados en la Tierra.
En nuestro planeta el vulcanismo ígneo en sentido estricto
se caracteriza por la emisión de material rico en silicatos
a la superficie de la Tierra, a temperaturas que oscilan entre los
650 y 1.200 ºC. Esta emisión de material caliente produce
la aparición de ciertas formaciones volcánicas muy típicas
(conos de cenizas, volcanes en escudo o estratovolcanes, etc.). En
cambio, cuando se trata de cuerpos situados muy lejos del Sol se denomina
criovulcanismo a la emisión de material de su interior
hacia la superficie. Como generalmente el cuerpo en cuestión
tiene una superficie muy fría y carece de atmósfera
o es muy tenue, los materiales emitidos (habitualmente metano, dióxido
de carbono, hidrógeno y agua; CH4,
CO2, H2
y H2O, respectivamente) se congelan
muy rápidamente y generan mantos extensos parecidos a las coladas
de lava producidas en los procesos volcánicos convencionales.
Tal vez el material situado aún bajo la superficie, que también
pugna por salir al exterior, es el responsable de las amplias extensiones
que alcanzan las estructuras del criovulcanismo.
Aunque Titán presenta una atmósfera muy densa, al situarse
tan lejos del Sol y ser tan pequeño, el calor que recibe de
aquel y su propio calor interno son insuficientes para calentar la
superficie más allá de los 180 grados negativos. Las
fotografías obtenidas en octubre de 2004 sugieren una posible
estructura volcánica en este satélite (figura 1), pero
hay que ser cautos y considerar también otras posibilidades.
Nada hace suponer que Titán no está en condiciones de
albergar volcanes de cierta entidad aunque, ahora bien, quizá
no sean suficientes unas pocas imágenes de escasa resolución
para confirmarlo definitivamente. |
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Las imágenes, obtenidas en el infrarrojo, muestran
una estructura circular de casi 30 kilómetros de diámetro.
Su naturaleza no es coincidente con ningún otro rasgo superficial
de Titán, ni siquiera con cualquier otro visto en las demás
lunas heladas del sistema de Saturno. La fotografía de mayor
resolución (figura 2) cubre un área de 150 kilómetros
cuadrados; la destacada estructura circular recuerda intensamente
a algunos volcanes de la Tierra y Venus, en los cuales se observan
distintas capas de materiales superponiéndose unas sobre otras
como consecuencia de diferentes episodios eruptivos.
Lo que quizá estamos contemplando al analizar estas fotografías
de la Cassini es posiblemente una caldera volcánica que progresivamente
va emitiendo metano fundido y agua a la superficie de la luna, combinados
ambos con otros hidrocarburos. El calor interno residual de Titán
puede ser el responsable de que estos materiales se eleven y alcancen
la superficie, vaporizándose más tarde o formando los
amplios mantos de esa sustancia brillante a los ojos de la cámara
infrarroja de la Cassini. |
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Los científicos que trabajan con esta cámara
aceptan como cierta la evidencia del volcán en Titán:
"Todos pensábamos que los volcanes deberían existir
en Titán, y ahora hemos encontrado la prueba más convincente
hasta la fecha.", comenta entusiastamente Bonnie Buratti, miembro
del equipo infrarrojo de la Cassini. De confirmarse, es una noticia
trascendental por muchos motivos.
El más importante es porque en caso de existir bastantes formaciones
como ésta en la fría superficie de Titán, tendríamos
una explicación sencilla y muy satisfactoria sobre el origen
del metano atmosférico del satélite.
Anteriormente a la llegada del par de sondas Cassini-Huygens
al sistema de Saturno, la mayoría de los científicos
suponía que el metano detectado en la atmósfera de Titán
era debido a la existencia de un gran océano global de hidrocarburos,
que la proveía del metano medido de la misma manera que nuestros
océanos ceden parte del agua a la atmósfera terrestre,
convirtiéndose después en vapor de agua.
Las imágenes que proporcionó la sonda Huygens
cuando penetró entre la densa bruma de Titán y las posteriores
obtenidas por la Cassini
han puesto de manifiesto que no hay océano global, aunque sí
pueda haber lagos aislados y zonas cubiertas por hidrocarburos permanentemente.
Sin embargo, el criovulcanismo permite que el metano sea expulsado
en ciertas condiciones cada cierto tiempo; dado que no se ha descubierto
el océano global pronosticado y que el metano tampoco es consecuencia
de la actividad biológica (cómo sucede básicamente
en nuestra Tierra), la única alternativa que a priori permite
compensar la pérdida de metano y reponerlo constantemente es
la actividad volcánica (figura 3). |
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Asimismo, los canales oscuros observados durante la
penetración de la sonda Huygens a mediados de enero de este
año pueden ahora interpretarse como el resultado de la erosión
del metano líquido precipitándose tras una erupción
volcánica.
Pero, como es habitual -y muy saludable- en Ciencia, no todo el mundo
está de acuerdo. ¿Hay por qué ceñirse
únicamente a la posibilidad de actividad volcánica o
existen alternativas que puedan revelar qué es lo que estamos
viendo en realidad? Como es difícil llegar a conclusiones definitivas
con sólo unas pocas fotografías, hay quien ha pensado
que quizá se trataba de formaciones nubosas exóticas.
Sin embargo, la formación se halla fija y no muestra ninguna
variación con el tiempo; además su composición
es muy específica y no cuadra con ningún fenómeno
atmosférico conocido (nubes por ejemplo).
Otros, por su parte, sugieren que vemos una acumulación de
partículas sólidas transportadas por los fuertes vientos,
de forma similar a las dunas que se producen en los desiertos terrestres.
No obstante, la forma de la estructura y los patrones de viento en
Titán no parecen ser capaces de formar dunas con estas características
tan particulares. |
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| Sea como fuere, el 22 de agosto próximo la Cassini
efectuará un sobrevuelo de la misma zona donde se halla este
(aún hipotético) volcán de Titán; será
entonces cuando resulte factible analizar mediante el radar esta enigmática
estructura y, quizá, podamos estar en condiciones de afirmar
definitivamente si se trata, o no, de la primera muestra de actividad
volcánica en esta extraordinaria luna. Si no lo es, resulta
plausible suponer que, con el tiempo, llegará la evidencia
de tal actividad, porque los indicios así lo sugieren (de lo
contrario, ¿cómo explicar fehacientemente el origen
del metano en este satélite?); si lo es, Titán continuará
siendo el foco de atención del sistema de Saturno durante muchos
años más: porque, hace casi 4.000 millones de años,
la vida en la Tierra nació gracias al empuje de las fuerzas
internas del planeta. ¿Quién nos dice que en Titán
no puede estar sucediendo lo mismo?. |
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Bibliografía |
- http://saturn.jpl.nasa.gov/news/press-release-details.cfm?newsID=579
- http://www.jpl.nasa.gov/news/news.cfm?release=2005-096
- http://www.nasa.gov/mission_pages/cassini/media/cassini-060805.html
- http://wwwvims.lpl.arizona.edu/
- http://saturn.jpl.nasa.gov/ |
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Jesús Salvador Giner
Asociación
Astronómica de la Safor
Gandía, Valencia, España, 18 de Agosto de 2005. |
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