Sensores Remotos y Medio Ambiente
Guillermo
E. Rojas |
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Los recientes avances
en la utilización de las técnicas de sensoramiento
remoto han llevado a una, cada vez, mayor utilización
de las mismas a fin de complementar los estudios científicos,
de investigación pura
y para tareas aplicadas.
A la luz de tal necesidad, no sorprende que la formación
en sensores remotos se haya difundido ampliamente a sectores
de educación terciaria, universitaria y posgrado.
El resultado es que graduados con interés y expertos
en sensoramiento remoto o, también, denominado teledetección
pueden trabajar en áreas tan diversas como meteorología,
edafología, hidrología, geología y
geofísica, protección y conservación
agrícola, control de pestes, desarrollo pesquero,
planificación del uso de la tierra,
ingeniería civil y computación, entre otras.
El sensor, ubicado por lo general en un satélite
permite la obtención de datos que de acuerdo a la
función para la cual fue diseñado reviste
diferentes características técnicas, es decir,
para estudios terrestres,
meteorológicos u oceanográficas.
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Conceptos
básicos |
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sistema satelital está caracterizado por la presencia en el
espacio del satélite más el sensor. La información
recibida, que está representada por energía electromagnética,
es digitalizada y enviada a la Tierra. Posteriormente, esta energía
se expresa por una matriz numérica. Cada número indica
la cantidad de energía electromagnética que emite la
superficie terrestre, por lo que a mayor energía, mayor valor
numérico. Luego, esta cuantificación expresada en una
matriz se traduce, a los efectos de su visualización, en tonos
de gris donde el negro es ausencia de energía y el blanco es
el máximo de energía recibida. De esta manera comienza
a conformarse lo que se denomina una imagen satelital. La posterior
manipulación y modificación de estos datos, conformados
por un número determinado de píxeles o elementos básicos
de la imagen, se efectúan a fin de realizar diversas interpretaciones
sobre los tópicos de investigación. La representación
numérica expresada en una matriz es utilizada para un gran
rango de procesos computacionales y técnicas de análisis
que es el denominado procesamiento digital. Este tiene como objetivo
manipular los datos provistos por el sensor obteniendo nuevas imágenes
que realzan ciertos elementos a destacar.
Los distintos sistemas satelitales construidos para generar imágenes
se identifican por parámetros agrupados en cuatro tipos de
características; y estas son: espaciales (resolución
y ancho de franja de barrido), temporales (frecuencia y hora de observación),
espectrales (número de bandas) y radiométricas (sensibilidad
y rango dinámico). |
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Pre-procesamiento
y procesamiento digital |
El pre-procesamiento tiene como objetivo la remoción
de la información, bajada del satélite, que contamina
la información real; es decir, las fallas, errores y distorsiones
que degradan la imagen. Esto es conocido vulgarmente como “ruido”
y para la remoción del mismo se procede a realizar diversas
correcciones clasificadas como radiométricas y geométricas.
Las primeras se realizan debido a la perturbación producida
por los componentes atmosféricos y por los medios construidos
por el hombre (sensores), y las segundas, debido a errores que modifican
las formas donde influyen la rotación, la curvatura terrestre,
la no-linealidad del sensor y los efectos panorámicos.
El procesamiento consiste en el manejo de la información ya
corregida para su mejor observación y lectura en función
de lo que el operador pretende distinguir o resaltar; es decir, el
objeto de estudio definirá las técnicas específicas
a utilizar. En términos generales, se emplean las técnicas
de realce de imágenes para destacar ciertos elementos que no
son visualizados en la imagen original. Este último paso constituye
el objetivo final para el cual se obtienen las imágenes. |
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Sistemas
satelitales de observación óptica y radar |
| Los sistemas satelitales para la observación
de la Tierra pueden ser clasificados en cuatro categorías:
satélites tipo Landsat que cubren una gran área y tienen
una resolución que varía entre los 5 y los 30 metros
en bandas de múltiples longitudes de onda (espectro visible,
infrarrojo e infrarrojo termal); satélites de alta resolución
que transmiten imágenes de resoluciones mayores al metro en
escalas pancromáticas y cobertura cercanas al infrarrojo; sensores
hiperespectrales con una resolución cercana a los 30 metros;
y radares con una resolución de entre 5 y 10 metros. |
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Integración
de datos satelitales |
| El máximo beneficio que puede aportar la percepción
remota se alcanza cuando los datos obtenidos mediante la misma se
combinan con los obtenidos mediante otras fuentes y se procesan en
sistemas informáticos desarrollados a tal efecto. Estos sistemas
denominados Sistemas de Información Geográfica (SIG)
permiten volcar la información en mapas temáticos que
posibilitan el control y la evaluación del área estudiada. |
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Utilización
de sensores remotos en el medio ambiente |
La comunidad mundial ha prestado atención en
los últimos años a un nuevo rango de problemas ambientales
globales más complejos y de difícil cuantificación
de costos para lo cual la observación de nuestro planeta desde
el espacio provee un medio de adquirir muchos de los datos necesarios
para estudiar, monitorear y acudir en ayuda para resolverlos.
Entre los problemas más importantes están el cambio
climático global, la destrucción de la capa de ozono,
la lluvia ácida, la formación oxidante fotoquímica,
la desertificación y deforestación, y el seguimiento
de la actividad volcánica y de terremotos. |
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Cambio climático. Posibles cambios en
el clima se deben al incremento de la concentración de
los llamados "gases del efecto invernadero" en la
atmósfera, tales como CO2,
cuyo incremento está causado por actividades como la
quema de combustibles fósiles y la deforestación. |
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Disminución de la capa de ozono. El escape
de los clorofluocarbonos, hechos por el hombre, dentro de la
atmósfera es, quizás, la mayor causa de la destrucción
catalítica del ozono estratosférico, provocando
los denominados "agujeros de ozono". Por estos agujeros
penetran los peligrosos rayos ultravioletas. |
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Lluvia ácida. El incremento de la depositación
ácida está causando daños a los lagos,
árboles y suelos. Este incremento en la depositación,
principalmente, es un resultado del escape dentro de la atmósfera
de compuestos sulfurosos contenidos en los combustibles fósiles
quemados en generadores de energía, vehículos
y usos varios. |
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Formación de oxidantes fotoquímicos.
Estos oxidantes, los cuales causan daños a las plantas
y problemas de salud en el ser humano, resultan de las reacciones
fotoquímicas de los hidrocarburos y óxidos de
nitrógeno enviados a la atmósfera por vehículos
y otros sistemas mecánicos. |
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Desertificación y deforestación.
Sobrepastoreo y deforestación están ampliamente
difundidos con el resultado de que la cubierta vegetal de la
Tierra está siendo permanentemente afectada. Esto conduce
a la disrupción del balance ecológico en la superficie
y al cambio de la reflectancia de la superficie terrestre. Como
consecuencia de esto, el ciclo hidrológico y el balance
del dióxido de carbono están seriamente afectados. |
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Terremotos y volcanes. Los terremotos y la actividad
volcánica tienen un gran potencial destructivo. Existe
la posibilidad de que un incremento en la comprensión
de las condiciones de la corteza de la Tierra y su interior
puedan permitir un sistema de alerta temprano de tales potenciales
cataclismos. |
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El uso de la información satelital en el análisis de
desastres ha demostrado ser efectivo, pero sólo si la información
puede ser obtenida casi de inmediato, posibilidad cierta para la mayoría
de los sistemas si se encuentran en órbita dos o más
satélites. Para desastres naturales relacionados con la meteorología
y en zonas cubiertas por nubes, sólo los sistemas equipados
con radar pueden ser utilizados para avistar la superficie en tiempo
real. Una constelación numerosa de satélites equipados
con radar sería necesaria para una cobertura global lo suficientemente
rápida.
La Administración Nacional Aeronáutica y Espacial (NASA)
de los Estados Unidos y la Comisión Nacional de Actividades
Espaciales (CONAE) de la República Argentina decidieron constituir
una constelación internacional compuesta por cuatro satélites;
uno de ellos, denominado SAC-C, es el primer satélite argentino
de observación de la Tierra diseñado para el estudio
de ecosistemas terrestres y marinos, el monitoreo de la temperatura
y contenido de vapor de agua de la atmósfera, la medición
del campo magnético terrestre, estudios de la estructura y
dinámica de la atmósfera e ionosfera y la determinación
de componentes de onda larga del campo gravitatorio terrestre. En
caso de desastres naturales, tales como incendios, inundaciones y
otros, ambas agencias programaron los satélites para la adquisición
de imágenes con la mayor eficiencia posible.
Los datos provenientes de estos satélites pueden ser utilizados
por investigadores argentinos, previamente seleccionados por la CONAE
para el desarrollo de sus investigaciones.
El objetivo de la constelación es realizar observaciones de
la Tierra que sean de interés para los Estados Unidos y para
la Argentina, lo cual constituye una contribución directa al
plan de la NASA de Observación del Planeta Tierra y al Plan
Espacial Nacional desarrollado por la CONAE.
Asimismo, la Argentina, representada por la CONAE, ha firmado un memorando
de entendimiento con la República de Italia, representada por
la Agencia Espacial Italiana (ASI), a fin de integrar el primer sistema
satelital especialmente diseñado para detectar y mitigar problemas
ambientales y desastres naturales. Estará conformado por nueve
satélites, siete italianos y dos argentinos, que operarán
en conjunto brindando información cada doce horas en cualquier
lugar del mundo y, en particular, sobre el territorio de Sudamérica
y la Antártida, como también, sobre el área de
la cuenca del Mediterráneo. |
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Bibliografía |
Barrett, E.C. y Curtis, L.F. (1992). Introduction
to environmental Remote sensing. Chapman & Hall (ed.) London.
CONAE. (2000) Primera jornada de trabajo sobre “Potencialidades
del Sistema SIASGE – Sistema ítalo-argentino de satélites
para la gestión de emergencias“. Colomb,
R. y Nollmann, I. CONAE. 2001. Constelación internacional
para la observación de la Tierra: Landsat 7, EO-1, SAC-C y
Terra. Geoinformación. Revista. 1999. La nueva
carrera espacial. Rojas, G.E. Introducción
a la teledetección y al procesamiento digital de imágenes
satelitales. Informe inédito. |
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| Sobre
el Autor |
Guillermo E. Rojas,
Licenciado en Ciencias Geológicas en la Universidad
de Buenos Aires (Argentina). Inició sus tareas profesionales
en la dirección de Exploración de Yacimientos
Petrolíferos Fiscales (YPF) en Buenos Aires, pasando
luego a Mendoza.
A posteriori ingresó a la Comisión Nacional
de Energía Atómica (CNEA), donde se capacitó
en la utilización de las técnicas de sensoramiento
remoto y sistemas de información geográfica
y, a la vez, en la evaluación del impacto ambiental
a través de imágenes satelitales.
Ha realizado tareas docentes en el área de sensores
remotos dictando numerosos cursos para instituciones, empresas
y universidades.
Tiene publicados diversos trabajos profesionales en congresos
nacionales e internacionales.
Lic. Rojas además mantiene un gran interés
hacia las cuestiones astronómicas y espaciales.
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| Mendoza, Argentina, 22 de Febrero de 2004. |
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