Naturaleza sorprendente: Yellowstone
Redacción |
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El Parque
Nacional de Yellowstone es el parque más
emblemático de los EEUU, y ciertamente
uno de los parajes más extraños
del mundo. Campos de géiseres, hermosos
bosques, abundante vida silvestre, y ríos
y cataratas por doquier, atraen cada año
a aproximadamente tres millones de visitantes,
los cuales desconocen en su gran mayoría
que están parados sobre el volcán
más grande del mundo, el «supervolcán
de Yellowstone». |
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ellowstone
fue declarado Parque Nacional en 1872, el primero en el mundo, debido
a sus formidables características geológicas. Se encuentra
rodeado por montañas en una meseta a más de 2400 m de
altura, en el estado norteamericano de Wyoming, pero también
se extiende hacia los estados de Idaho y Montana. El parque tiene
una superficie de 9000 km2, una región casi rectangular
de 102 km de norte a sur, y 87 km de este a oeste.
En Yellowstone se da la concentración más grande del
mundo de fuentes termales, unas 10 mil, entre pozos de lodo burbujeantes,
fumarolas y los muy vistosos géiseres. Toda esta actividad
hace que el parque sea uno de los lugares más exóticos
del planeta, y también uno de los más peligrosos. Y
esto porque lo que en realidad motoriza a todas estas manifestaciones
termales es el calor generado por el volcán que se encuentra
debajo de la superficie del parque. Sí, ¡un volcán!,
y no uno cualquiera, sino uno que entra en la categoría de
«supervolcán» o, en otras palabras, un volcán
a escala planetaria.
En el pasado se creía que Yellowstone era un volcán
extinto, pero hoy se sabe que está activo, por lo que está
bajo el continuo monitoreo de los geólogos que intentan determinar
cuándo y con qué magnitud entrará de nuevo en
erupción. Algunos datos generados por las redes de sismógrafos
y estaciones de GPS son alarmantes: anualmente la zona de Yellowstone
se ve sacudida por unos 5000 sismos, y el suelo se está “hinchando”
o elevando lenta pero sin pausa, un síntoma inequívoco
de la acumulación de magma y presión en las entrañas
del volcán.
Yellowstone es un supervolcán, y esta categorización
viene dada por las características superlativas de todos los
aspectos del volcán. Lo que intrigaba a los geólogos
era el hecho que Yellowstone no se parecía en nada a los demás
volcanes terrestres. El paisaje del parque es bastante plano, con
colinas y suaves ondulaciones del terreno. Recién a fines de
la década de 1970 el geofísico norteamericano Robert
L. Christiansen descubrió que las formaciones rocosas que había
estado estudiando por varios años formaban una gigantesca estructura
aproximadamente circular, el borde de la “caldera volcánica
de Yellowstone” (Figura 1). Una caldera volcánica es
una estructura parecida a un cráter volcánico pero de
un tamaño mucho mayor –e incluso tiene cierta semejanza
con un cráter de impacto–, que se forma por lo general
cuando el propio volcán colapsa sobre su cámara magmática.
La caldera de Yellowstone resalta por su tamaño, 73 km de largo
x 50 km de ancho; además, ha sido erosionada, rellenada con
lavas y cenizas de erupciones menores y suavizada por antiguos glaciares
(Cuadro 1). |
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| El estudio computacional de las ondas sísmicas
realizado por el Dr. Robert B. Smith y su equipo ha permitido “ver”
por primera vez las estructuras que subyacen bajo el parque. Así,
se ha podido establecer que la cámara magmática gigante,
el verdadero corazón de Yellowstone, se encuentra exactamente
debajo de la caldera a unos 6-8 km de la superficie, llegando hasta
una profundidad de 16 km (Figura 2). Si la escala de esta estructura
volcánica puede llegar a sorprender, todavía queda por
conocer lo verdaderamente colosal… |
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Figura
2: Representación
en 3D de la cámara magmática
del supervolcán de Yellowstone (en
color anaranjado). El contorno de la caldera
de Yellowstone aparece arriba, en color marrón
oscuro. Los dos círculos del mismo
color dentro del contorno de la caldera, representan
a los domos resurgentes que se encuentran
encima de la cámara magmática.
La estructura de color rojo es una representación
generada por computadora del magma inyectado
a la cámara magmática desde
mediados de 2004, provocando la elevación
de la caldera a un ritmo sin precedentes de
7-8 cm por año, aunque en los últimos
años este ritmo parece haberse incrementado
dramáticamente. En realidad, el magma
inyectado probablemente adopte la forma de
“panqueque”, más que de
tabla, tal como se lo ha representado aquí.
(University of Utah)  |
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| Más abajo de la cámara magmática
de Yellowstone, se encuentra un “hotspot” o “punto
caliente”, cuyo tamaño es definitivamente sobrecogedor.
Un punto caliente es una corriente ascendente de magma o roca fundida
que se origina en las entrañas mismas del planeta, a una profundidad
no conocida del todo. En el caso de Yellowstone, aparentemente el
punto caliente nace a unos 650 km de profundidad, y asciende hasta
unos 80 km de la superficie, donde se aplasta como un “panqueque”
de 480 km de diámetro. Allí, gigantescas filtraciones
de magma ocasionalmente atraviesan la parte superior del punto caliente
y ascienden lentamente para alimentar la cámara magmática.
De todos modos este punto caliente –que hace recordar a un tornado
por su forma e inclinación– podría incluso ser
más grande, tal como lo revela un reciente estudio (Abril de
2011) sobre la conductividad eléctrica del subsuelo de Yellowstone
(Figura 3). |
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Figura
3: Representación
tridimensional del
“punto caliente” (hotspot) de
Yellowstone.
(University of Utah)  |
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Los puntos calientes son estructuras precursoras de
volcanes que se mantienen más o menos fijas en el tiempo, y
dado que las placas tectónicas que se encuentran sobre ellos
se mueven, a lo largo de millones de años dan origen a cadenas
de erupciones volcánicas. Las islas de Hawai constituyen un
típico ejemplo de la acción de un punto caliente. En
el caso de Yellowstone, la placa tectónica Norteamericana se
ha ido desplazando en dirección suroeste en los pasados 16,5
millones de años, produciendo más de 140 explosiones
cataclísmicas conocidas como erupciones de caldera, las más
grandes pero poco frecuentes erupciones conocidas. Los restos de calderas
antiguas revelan que las erupciones se originaron en el límite
Oregón-Idaho-Nevada unos 16,5 millones de años atrás,
y se movieron progresivamente hacia el noreste por lo que ahora se
conoce como la planicie del Río Snake.
El punto caliente “arribó” a las profundidades
de Yellowstone hace unos 4 millones de años atrás, produciendo
allí enormes erupciones de caldera 2 millones, 1,3 millones
y 642 mil años atrás. Estas erupciones fueron 2500,
280 y 1000 veces más grandes, respectivamente, que la erupción
del Monte Santa Helena en 1980. Las erupciones cubrieron la mitad
del territorio de los Estados Unidos con capas de cenizas volcánicas
de centímetros a decenas de centímetros de espesor.
También se han producido muchas erupciones más pequeñas
entre y desde estas tres grandes explosiones, y la más reciente
ocurrió hace unos 70 mil años atrás.
Los científicos tratan de descifrar el pasado geológico
de Yellowstone y mantienen una constante atención a los signos
vitales del gran volcán con la esperanza de que se pueda inferir
algo sobre los futuros acontecimientos en esta región. De acuerdo
a los registros geológicos Yellowstone entra en erupción
aproximadamente cada 640 mil años, y la última súper
erupción data de aproximadamente esa misma cantidad de años,
por lo que en realidad Yellowstone podría entrar en erupción
dentro de cien años, miles de años o, mañana
mismo. Se debate si Yellowstone tendrá una erupción
tan fuerte como en el pasado, pero si llega a producirse, no sólo
sería una tragedia para los EEUU, sino que la vida tal como
la conocemos en el mundo cambiaría para siempre. |
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| Cuadro
1 |
| Sucesión de diagramas que
explican de manera idealizada la formación
de la caldera de Yellowstone unos 600 mil años
atrás. Los tamaños relativos entre
las distintas estructuras exhibidas en los gráficos
están aproximadamente a escala. |
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| A) La presión ejercida
por la gigantesca cámara magmática
lentamente levanta las capas de rocas que tiene
directamente sobre ella, formándose en
la superficie un domo volcánico. Esta deformación
produjo una serie de fracturas concéntricas,
o una zona de fracturas anulares, alrededor de
la cresta del domo. Las fracturas descendían
hacia la parte superior de la cámara magmática.
B) Estas fracturas eventualmente resquebrajaron
la cámara magmática, la parte
superior de la cual contenía una alta
proporción de gases disueltos. Con la
súbita liberación de presión,
enormes cantidades de gases calientes y magma
fueron arrojadas casi instantáneamente.
El líquido se solidificó en piedra
pómez, cenizas y polvo a medida que era
expulsado por las explosiones. Polvo y cenizas
volcánicas alcanzaron grandes altitudes
en la atmósfera, y fueron transportados
por el viento. Descomunales avalanchas de polvo
y cenizas incandescentes (flujos piroclásticos)
salieron expelidas del parque en todas las direcciones,
cubriendo miles de de kilómetros cuadrados
muy rápidamente.
C) La superficie que estaba por encima
de la parte vacía de la cámara
magmática colapsó para formar
una caldera volcánica gigante. El colapso
se produjo principalmente a lo largo de las
fallas normales que se desarrollaron a partir
de las fracturas pertenecientes a la zona de
fracturas anulares. La profundidad del colapso
fue probablemente de varios cientos de metros.
D) Un nuevo crecimiento de la cámara
magmática al ingresar más magma
a la misma, hizo que se arquera el piso de la
caldera (formación de domos). Series
de flujos de lavas riolíticas surgieron
por las fracturas de las zonas de fracturas
anulares e inundaron el piso de la caldera.
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| Fuentes: University of Utah / USGS / The History Channel
(THC) |
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| Mendoza, Argentina, 20 de Junio de 2011. |
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